VESTIRSE POR LOS PIES

20.10.2014 00:00

Vamos a hablar de una parte importante de la anatomía humana de cara a la Yukon Artic Ultra. No...no es esa...esa es incluso más importante, pero en este caso no será la que nos traerá de vuelta a casa. Me refiero a los pies. Imagino que no hace falta explicar la importancia de mantener los pies en perfecto estado si se tiene que recorrer una distancia de 500 km. De hecho, considero la hidratación y los pies, los principales handicaps de esta carrera. El principal dilema al que me enfrento es el siguiente: ¿Es más importante la protección contra el frio o la comodidad? ¿Se puede tener ambas cosas?...decisiones...decisiones...

Partiendo de estas premisas mis pies se enfrentarán a tres grandes problemas:

1. Las rozaduras y ampollas, que de darse pueden llegar a convertirse en heridas abiertas si no las tratamos, he incluso acabar dejándonos fuera de carrera.

2. Las congelaciones, que son la principal causa de abandono en esta carrera (He usado una foto suavecita, eh?, que las hay peores).

3. Que se nos coma un oso, que también es un problema para nuestros pies a no ser que el oso se los deje.

Por todo esto hay que escoger el calzado con suma cautela. Por un lado tenemos las botas de alpinismo invernal de plástico, que son las que mejor protejen contra el frío, pero que no son precisamente cómodas como para pegarse semejante panzada de andar. En el otro extremo tendríamos las zapatillas de trail running, que si bien son el calzado más cómodo para andar por montaña, no proporcionan un aislamiento térmico como para echar cohetes. 

En todo este torbellino de decisiones trascendentales he optado por arriesgarme con el frío y buscar la comodidad con unas zapatillas de trail running convertidas en bota...

...así que iré un poco más cómodo pero me tocará rezarle a los espíritus de la montaña para poder volver a casa con todos los dedos de los pies...y para que no se me coma un oso.

 

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