UN PALO!!! UN PAAALO!!!

09.09.2015 00:00

Sé que el asunto que voy a abordar hoy es un palo...bueno, en realidad dos. Dos palos de skiiinggg, trekiiiinggg, nordic walkiiiinggg, hikiiiinggg, trail runniiiinggg, rovelloniiiinggg o cualquier otro deporte de monataña de esos que acaban en iiiinggg y en los que se lleva ropa de colorines y gafas fashion, cool, guay de la muerte. Dos palos que me toca llevar en las zarpas o patitas delanteras para poder arrastrar el trineo en condiciones, especialmente en las subidas. A priori uno podría pensar que se trata de dos pu...os palos, pero como todo lo referente a esta carrera es harto delicado, y hasta los detalles más simples pueden influir en la probabilidad de terminarla, es un tema serio a tener en cuenta, y yo, que soy una persona muy seria, extremadamente seria (quien me conoce lo sabe y quien no me conoce y me ve por ahí arrastrando dos ruedas por la calle o por la montaña lo presupone...), he tratado de resolverlo de la forma más eficiente, sensata y cabal posible. En mi linea, vamos.

Como no podía ser de otra manera, hay varias posibilidades y una vez más había que tomar decisiones. Oootra vez dándole al perolo por las noches sopesando pros y contras acerca de la mejor solución. (En realidad no ha sido para tanto, pero queda bien darle un poco de drama en el blog, jejeje).

Por un lado tenemos el típico palo de una pieza y rígido, sencillo (también conocido como "peazo palo"), y habitualmente utilizado para esquiar. Es el ideal porque, además de ser el más económico, también es el más resistente. El problema viene a la hora de meterlo en una maleta, y es que el "jodío" no se deja...no se deja... y mira que lo he intentado con esa delicadeza que me caracteriza. En fin...

A continuación tenemos el palo telescópico. Ese que consta, por lo general, de 3 tramos que se esconden el uno dentro del otro y que se bloquea mediante rosca. Son los más utilizados para deportes acabados en iiiinggg porque además de poderse guardar fácilmente (estos sí que se dejan meter en la maleta sin rechistar) se pueden regular en altura, así si tenemos una pierna más larga que la otra, vamos por una ladera o sencillamente somos de semblante "torcío", alargamos uno más que el otro y chimpún. Además no son excesivamente caros, lo que podría inducirnos a pensar que son los ideales. ¡Pues no amiguitos!, éstos también tienen su lado cabroncete los muy "jodíos". Con el frío las roscas que permiten apretarlos y aflojarlos dejan de funcionar bien, y unas veces no hay dios que los apriete del todo y otras lo contrario. Además, si hacemos fuerza con ellos suelen bajarse. En este caso, y siguiendo la ley de Murphy, siempre se bloquean en la peor posición posible, y si no tenemos unos alicates a mano acabaremos caminando encorvados cual esbirro de Conde Drácula.

Existe una tercera opción, como siempre, que consiste en unos bastones que se pliegan en forma de Z. Suelen ser de materiales bastante ligeros y recogidos ocupan muy poco. Ideales para meterlos en la maleta sin pelearse con ellos. Los únicos inconvenientes son por un lado el precio, son los más caros del mercado, y por otro lado que no admiten regulación. Para mí este sistema combina los dos anteriores, sacrificando la posibiliad de regularlos en altura, ya que en principio no tengo una pierna excesivamente más larga que la otra, ni camino como Igor, ni el semblante "torcío", y digo en principio porque en este cochino mundo nunca se sabe cómo va a acabar uno.

Seguiremos informando desde "mi pu...o mundo", también conocido como "El país de la felicidad perpetua" o "Fabalandia"

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