MANUAL DE INSTRUCCIONES

17.02.2015 00:00

Pues eso, adjunto "MANUAL DE INSTRUCCIONES PARA CORRER ARRASTRANDO UNA RUEDA Y NO HACER DEMASIADO EL RIDÍCULO EN EL INTENTO" (si es que eso es posible, que creo que no lo es...o sí...o no...bueno, yo que sé...).

 
1- Opción A) Encontrar a alguien que tenga una rueda de coche lo más grande posible y pedírsela. Lo complicado es explicarle para qué la quieres. Si el susodicho es un pirao por las endorfinas igual que uno mismo la cosa se simplifica, no preguntará demasiado o no te mirará muy raro cuando le contestes. En caso de no encontrar a nadie que reúna estas características pasar a la opción B.
1-Opción B) Ir a un taller en el que cambien ruedas y tengan que desechar las viejas. En este caso cuantas menos explicaciones se den, mejor que mejor. Habrá que esquivar repetidas veces, ante la insistencia del dependiente, la pregunta de "... ¿y para qué llanta quiere la rueda?. Aquí hay que echarle imaginación. Siempre está la opción de ir al pueblo vecino donde no nos conozca nadie.
 
2- Ya tenemos la rueda, ahora a destrozar un viejo arnés de escalada para poder arrastrarla como dios manda...sí, sí, para eso también tiene instrucciones Nuestro Señor, ¿o qué pensabas?. Aviso importante, no engancharse la rueda con una cuerda atada al cuerpo directamente, cuando ésta se engancha con un bordillo mientras corremos se nos puede salir el desayuno por la boca, lo juro por Snoopi.
 
3- Ahora toca sacarla de casa, para ello cuanta menor vergüenza se tenga, más fácil. Si no la tienes ni la conoces entonces serás el puto amo del arrastre de rueda. Salir de madrugada facilita las cosas y reduce las posibilidades de acabar perseguido por un grupo de niños que se ría de nosotros y nos lance piedras. Esto, aunque no lo parezca es un detalle a tener en cuenta, ya que "la canalla" puede ser muy cruel.
 
4- Bueno, ya estamos en la calle. Ahora toca hacer la parte fácil y más agradable, pasar horas corriendo y arrastrando. Para esta parte del proceso facilita mucho las cosas conocer a todos los agentes de la Policía Local, así nos ahorraremos unas cuantas visitas al retén a aclarar el asunto. Por supuesto, todos ellos deben conocer nuestros antecedentes de enfermedad mental, si no, nos tocará dar muchas explicaciones. Es curioso que en mi caso no preguntan nada, por qué será.... Detalle importante, mucho cuidado con la Benemérita, ellos vienen de fuera y no te conocen, piensa que ver a alguien corriendo a las 4:30 de la "matiná" es sospechoso, si encima arrastra una rueda además es sospechoso de haberse escapado de un frenopático. Evitar arneses que parezcan camisas de fuerza o similares.
 
4- Procura encontrar calles donde la rueda haga el menor ruido posible al pasar, los vecinos te lo agradecerán y no te esperarán cada mañana con cubos de agua fría, guadañas o piedras. Es muy recomendable ponerse música a "totostia" para entrenar, además de entretenernos hará que no podamos oir el ruido que hace la rueda y así no darnos cuenta de lo que estamos molestando. Ya sé que es muy egoísta pero funciona. En este caso hay que estar dispuesto a correr muy fuerte en determinados momentos, pero mira el lado bueno, huir de los vecinos cabreados también sirve para hacer cambios de ritmo.
 
5- Cuando circulemos por un camino entre huertos con acequias adyacentes y lleguemos a una curva cerrada, no ceñirse al interior de la misma, la rueda se puede caer a la acequia y arrastrarnos con ella. El cielo repleto de estrellas a esas horas es precioso visto desde el fondo de la acequia, pero el dolor de cabeza tarda un poco en irse, y una cosa no compensa a la otra.
 
6- Y por último, y no menos importante, resignarte al cachondeíto y las comparaciones con équidos, búrridos y otras bestias de arrastre por parte de familiares, amigos y conocidos. Piensa que, en el fondo, tú te lo has buscado, y encima se lo pones a huevo.

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