"LUUUKE...UTILIZA LA FUERZA"

09.06.2015 00:00

Eso, al menos, le decía el maestro Oviwan a Luke durante el ataque a la estrella de la muerte en Una Nueva Esperanza de la saga Star Wars (sí, soy un friki de tres pares de narices...qué pasa?). Nos lo repiten continuamente y no hacemos maldito caso, "entreeena la fuerza...entreeena la fuerza...¡que entrenes la fuerza, carajo!"...y nosotros seguimos sin hacer caso. Me refiero, por supuesto, a nosotros los mega-ultra-super  atletos y atletas, y triatletos y triatletas de chicha y nabo populares (como está de moda ahora lo de decirlo en los dos géneros...).

 Luego todo es hacer tiradas largas, bici, correr y nadar. Y es que realmente eso es lo divertido y, no olvidemos, que esto la hacemos para divertirnos. Lo chungi (josss...que fina me ha quedado la palabrita) es que luego vienen las lesiones, las molestias, los dolores de espalda, de rodillas, de uñas y de pestañas. Lo gracioso es que muchos de estos males, salidos del mismísimo reverso tenebroso, se pueden evitar más fácilmente de lo que imaginamos sólo con seguir los caminos de la fuerza. 

Yo lo he vivido en mis propias carnes, jóvenes padawan. Hace unos meses me veía en la tesitura de posponer mi participación en la YAU ante una necesaria operación de rodilla motivada por un principio de artrosis. Mi gran maestro de Jedi Germán Pardo, de AGM Training, me ha instruído en los senderos de la fuerza desde entonces, y mi maestro Jedi chino José Patricio me ha suplementado para no perder mis poderes de la fuerza, con resultados galácticos. No digo que la artrosis haya desaparecido, pero lo cierto es que después de estar machacándome a lo bestia en los caminos de la fuerza, dícese de arrastrar ruedas, correr más en vertical que en horizontal, y rematar la faena en el gimnasio, estoy viendo cómo las molestias han desaparecido por completo. Sí...sí, así como suena. Y no sólo en entrenes de dos o tres horas, en las salidas largas de ocho horas también. De hecho estoy acabando estas megapalizas con la sensación de poder hacer mucho más, e incluso de ser capaz de arrancarle las orejas a un bantha. Si cada vez que me miro los cuádriceps me parecen los de un wookie, y no por peludos precisamente. Soy consciente de que una vez haga la YAU y baje el ritmo de trabajo las molestias de rodilla volverán; citando al maestro Yoda "...fuerte soy por la fuerza...pero no tanto", pero es impresionante ver cómo una buena musculatura los hace desaparecer. No estoy diciendo que antes no hiciera trabajo de fuerza, pero es evidente que no hacía el suficiente.

Así que ya sabeis mis jóvenes padawan, no os sumerjáis en el reverso tenebroso y seguid los senderos de la fuerza.

Por cierto, esto es un bantha

 

Y para despedirme, el pensamiento de la semana:

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