LAS COSAS CLARAS Y EL CHOCOLATE ESPESO

04.02.2015 00:00

Ayer ojeaba un artículo que había colgado un amigo en feisbuc, el cual rezaba que correr más de cuatro horas a la semana era malo para la salud. Lo gracioso de estos artículos es que cuando los lee gente de hábitos sedentarios que conozco enseguida me hacen comentarios en plan "...tú ves cómo lo que haces no es bueno...ya te lo decía yo, tanto deporte no podía ser bueno...si es que te vas a matar rápidamente... que ya no tienes edad para esas cosas, ahora toca hacer otras...". Además les ves como una actitud de auto afirmación, de que lo que están haciendo ellos, o lo que no están haciendo, es lo mejor y es lo que deberías hacer tú también. Independientemente de que ser una persona sedentaria sea bueno o malo desde el punto de vista de la salud (cosa en la que no voy a entrar pese a tener una opinión muy firme al respecto), lo que hay que tener muy claro, si te dedicas a hacer animaladas, es que son cualquier cosa menos saludables. Sí señor, así como suena. Cualquiera que haya hecho una maratón, un ironman, un ironwoman, un burradaman o un "ultra lo que sea" sabe de qué estoy hablando. Y es que no sólo es importante cuidar la salud física, la salud espiritual también ha de ser cultivada, que de asco o aburrimiento también se puede morir uno, digo yo.

En mi humilde experiencia personal, no le doy más importancia a los años que llegue a vivir, que a la forma e intensidad con que los viva. Y es que ese viejo dicho punk de "vive rápido, muere deprisa y tendrás un cadáver hermoso" siempre me ha tirado mucho. Tampoco estoy diciendo que me quiera morir mañana, eso ya lo decidirá el destino, dios, alá, alí, el tío la guadaña o la dama de negro, pero el hecho de la posibilidad de la muerte no me va a quitar el sueño. Lo que sí os aseguro, creedme, es que todos nos vamos a morir, un día u otro, palabrita der niño jezú!.

No, señores, no me considero una persona sana, soy un yonki de las endorfinas, de las sensaciones y de las experiencias, y lo digo con las manos temblorosas. Y es que no hay mayor subidón que una caída escalando, o lanzarte a un fuera pista que te parece imposible bajar esquiando, o cruzar una meta que a priori parecía inalcanzable. Y no es necesario hacerlo rodeado de focos ni a bombo y platillo, es un tema más interior y personal. Como decía un viejo anuncio de una conocida marca deportiva: "...cuando llueve, dicen que estoy loco por haber salido lloviendo, cuando hace calor porque hace calor, cuando hace frío porque hace frío, pero al final...son ellos los que se quedan en casa".

Es una experiencia única sentir el frío, la lluvia o el sol sobre la cara mientras las pulsaciones se disparan y los músculos te recuerdan dónde está tu límite, para acto seguido intentar superarlo; o que tu cuerpo y tu mente te digan que se ha acabado la historia, y que sea tu corazón el que te acabe llevando hasta el infinito o más allá.
 
No pretendo criticar ninguna forma de vivir o de ver la vida, y de hecho soy la persona menos indicada para ello, pero  viviré la mía como me pida mi alma sin pensar si lo que hago me pueda hacer daño o no, aunque haya quien nunca llegue a entenderlo.
 
 Así que, una vez más...seguiremos aullando a la luna.
 

Contacto

CONQUISTAR LO INÚTIL kiketrull@gmail.com