¡A SACO!

21.11.2016 00:00

Tal y como reza el título de esta entrada, hoy voy a hablar a saco...bueno, mejor dicho a hablar del saco, aunque algunos, a estas alturas, probablemente pensarán que a dar por saco. Bueno, mejor me centro que ya me voy otra vez por las llanuras de Mesopotamia. Hoy voy a hablar de sacos...de sacos de dormir.

El saco de dormir es una de las piezas fundamentales del equipo necesario y obligatorio para poder correr la YAU, sin acabar convertidos en un polo de roña para osos. 
 
De hecho, es la parte del material obligatorio más acotada de todas. El saco debe estar homologado por la norma europea EN 13537, para soportar una tempertarura extrema de -45ºC. A mi me fastidiaron bien el año pasado, porque mi saco de toda la vida está homologado para -37ºC y no me dejaron llevarlo. Debo decir que no es fácil encontrar sacos con ese rango de temperaturas, y mucho menos barato. La organización de la YAU da a los participantes la oportunidad de alquilar un material tan específico ya que, para que os hagáis una idea, en pocos sitios de España, encontraríamos una tempertarura como para poder usar un saco así. En el asunto del alquiler, este año me he dormido cual marmota "jarta casalla", y resulta que no les quedan sacos para alquilar. Así que me ha tocado comprarme uno, de -50ºC de temperatura extrema, y ha sido el dolor de "ojete" que me ha provocado el tener que gastarme semejante pastizal lo que me ha motivado a escribir estas líneas.
 
Así que os voy a soltar un rollazo macabeo sobre el saco de dormir en general. El saco, ese amigo que nos abraza cálidamente en las frías y oscuras noches en la montaña...aaaay el saco, qué podría deciros yo del saco. En fin, gilipolleces aparte, los sacos de dormir se dividen, básicamente, en dos grupos, los de fibra y los de pluma. 
 
Los sacos de fibra son, como su nombre indica, sacos cuyo material aislante está compuesto por fibras sintéticas del tipo que sea, que no son pocas. Ante todo, son más baratos. Aislan incluso con el relleno mojado y secan más fácilmente. Requieren menos cuidados y debemos lavarlos lo menos posible, ya que cada vez que se lava pierde parte de sus cualidades. El inconveniente es que para igualar el poder de aislamiento de uno de pluma, el saco debería pesar un quintal y medio, por lo que los rangos de temperatura de éstos es más limitado que el de los de pluma en lo que a frío extremo se refiere. En cuanto a durabilidad, entre cinco y diez años después de su fabricación pierden casi toda su capacidad de aislamiento. 
 
Los sacos de pluma, tal y como su nombre indica, están rellenos de pluma de aves, por si algún "lince" no lo había adivinado. Por lo general se usa pluma de pato o de oca, siendo los más C2chachipiruli" los de oca. Luego están las características de la pluma, que se dividen en porcentaje pluma/plumón y fill powerrrrr. . El plumón proviene del pecho del bicharraco en cuestión y es el material más "chachipiruli" porque aisla mejor que la pluma, ya que tiene más pelo y menos palo. Por esto, cuando veáis las características de un saco de pluma, leeréis una cifra tal que 95/5 o 90/10. La primera hace referencia a la cantidad de plumón y la segunda a la de pluma. Por debajo de 90/10, por ejemplo 85/15, ya no se considera de la mejor calidad.
El fill powerrrrr hace referencia a la capacidad de aislamiento del material y suele oscilar entre 600 y 900. En este caso cuanto más alto mejor, com era de suponer. Los sacos de pluma tienen una relación "aislamiento/peso" mejor que los de fibra, pero una peor relación "precio/si me lo compro me echan de casa", no hay más que ver las etiquetas de las mejores marcas. Gracias a Dios, a Gaia, a La Virgen de la Cueva o a Rasputín, eso no lo sé, la durabilidad de un buen saco de pluma bien cuidado, se puede alargar hasta los 30 años. Lo peor de la pluma es que cuando se moja tarda bastante en secarse y, para colmo, pierde casi toda su capacidad de aislamiento ya que se apelmaza. Es por esto,por lo que los sacos de plumas deben estar lo más limpio posibles, y es totalmente recomendable lavarlos a menudo o no ensuciarlos, al contrario que los de fibra. Un truco, que nos puede servir para ambos, es utilizar una sábana de algodón, fibra o seda. 
 
Por tanto, para temperaturas extremas no hay otra opción que utilizar un saco de pluma, de los buenos de verdad, si no queremos entrar en la tribu de los pies negros por derecho propio.
 
Seguiremos informando desde barrio sésamo chatos y chatas
 
Este es mi nuevo saco, mejor no digo el precio...sig!!!!

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