La Yukon Artic Ultra Race es una de las carreras más duras del mundo por el entorno y las condiciones en las que se desarrolla. Se trata de recorrer a pie una gran distancia "non stop" en la frontera entre Canadá y Alaska sin ningún tipo de suministro o avituallamiento, arrastrando todo lo necesario en un trineo para sobrevivir en este entorno tan hostil como bello. La carrera se realiza en el mes de febrero, lo que garantiza unas temperaturas entre los -25 y los -50ºC. Es por todo esto por lo que casi se trata más de un evento alpinístico que de un trail, y la experiencia en actividades en este tipo de entorno supone una clara ventaja.

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04.04.2017 00:00

Una de las cosas más complicadas a la hora de volver a la normalidad después de una pequeña aventura es que la normalidad de uno sea un tanto anormal. De verdad que yo me esfuerzo por no ser un mutante social pero es que no hay manera, está en mis genes neandertales.

Desde que me levanté una mañanica al poco de volver de Canadá y me dije "...a entrenar", se puede decir que no levanto cabeza. Primero fueron los "pieses" con sus dedos congelados, que no había manera de retomar ese pequeño asunto sin importancia de secármelos después de la ducha sin tener la sensación de estar haciéndoselo a otra persona, porque no sientes nada de nada. 

Una vez que mis pies empezaron a parecer pies de homo sapiens y no de orco, empecé a trotar por el bosque de la Vallesa con mi "pequeño" Oso. Digo trotar por no definirlo como... el ritmo que llevaría al desplazarse un híbrido entre caracol reumático y elefante tetrapléjico. Sí, a eso hemos llegado. Si os cruzáseis conmigo ahora, en vez de "qué hace ese niño con dos ruedas...qué pena de niño...qué pena", diríais "qué pena de niño..qué pena", sin más.

Pues estaba yo en una de esas correrías por la Vallesa, y tal y como ocurre siempre en mi accidentado devenir por este plano existencial que llamamos mundo, me lesioné en el sóleo de la pierna derecha en el punto más alejado del recorrido, lo que me obligaba a volver caminando desde el quinto...que digo el quinto...desde el sexto coño (perdón por lo burdo y soez de la expresión, pero es que no se me ocurre otra que enfatice mejor lo que pretendo expresar, soy "asín" de limitado). La cuestión es que llevaba tiempo queriendo empezar a correr descalzo, en especial por la montaña, por aquello de sentir la madre tierra en contacto con mi piel y todas esas chorradas que se nos ocurren a "...esa gente tan especial" como el menda. Así que pensé que volver caminando descalzo era un buen ejercicio de iniciación, por aquello de ir haciendo callo en las plantas de los pies y esas cosas para con el tiempo no parecer el chiquito de la calzada al pasar por piedras.

Llegados a ese punto, una vez más la conjunción de astros que hace que si tiene que pasar algo...pasa...y además me pasa a mi, en una zona en la que no se suele ver apenas gente y menos a altas horas de la tarde, empiezan a aparecer grupos de personas caminando como si los acabasen de descargar de varios autobuses. Personas que al cruzarse contigo, andando descalzo zapatillas en mano por el monte, te miran de arriba a abajo con cara de "...qué pena de niño...pero qué pena..." y en algunos casos con cara "...por diossss que alguien le de algo de comer al deshauciado este".

En fin, menos mal que uno está acostumbrado a que le den por perdido y estas cosas sólo me refuerzan en mi constante parecer de que, es el mundo el que está al revés y no yo.

¿Véis? Oso también piensa que el mundo está al revés y no él...este sí que es feliz, de mayor quiero ser como él.

Seguiremos informando desde barrio sésamo, y no olvidéis aullar a la luna de vez en cuando, es un signo de cordura y equilibrio mental en los tiempos que corren.

 

24.02.2017 00:00

 

Cuando vi que en una de las dos motos de nieve que se me acercaban de frente había una médico, ya me imaginé a qué venían. El voluntario, también en moto de nieve, que me había alcanzado un par de horas antes, me había sorprendido preguntándome por mis manos. ¿Cómo narices sabe este tío lo de mis manos?. Era evidente, este señor venía del check point de Ken Lake, donde la tarde anterior ya estuvieron a punto de descalificarme por las congelaciones en varios dedos. Y es que tras casi dos días escondiendo aquel problema con la esperanza de que no se agravase y que subieran las temperaturas los días venideros, sabía que tarde o temprano me iban a descubrir. Finalmente me dejaron seguir con la condición de parar allí durante cinco horas para ver si la cosa empeoraba. No fue así, al menos tras esas cinco horas, y pude continuar mi camino hacia Carmacks a la 1:00 de la madrugada. Tras toda la noche caminando, una vez más con temperaturas por debajo de -40ºC, mis dedos se encontraban peor que el día anterior, pero aún así, yo me aferraba a la esperanza de que los médicos del check point de Carmacks no le dieran demasiada importancia. Diane, la médico jefe de la carrera tiene fama de ser bastante espartana, y el primer paso para superar el exámen médico en Carmacks, era llegar allí.

Aquel voluntario que me había adelantado un par de horas antes no lo veía así, y me dijo que las congelaciones estaban empeorando, pero él no era médico y no podía descalificarme, así que continuó su camino hacia Carmacks. Faltando apenas una hora para llegar, vi acercarse las dos motos de frente. Pararon a mi lado como hacen siempre que se cruzan con cualquier participante, y tuvimos las mismas conversaciones vanales de rigor en las que, aunque parezca que no te estén preguntando nada relevante "¿mucho frío?...¿has pasado buena noche?...ya falta poco para el check point...¿qué tal las piernas?", notas cómo te observan de arriba a abajo escrutando, no sólo tu condición física sino también tu estado de ánimo,  en busca de algún resquicio de dolor o debilidad. Es su trabajo.

La diferencia en este caso fue que, cuando parecía que la conversación finalizaba y yo iba a poder segui mi camino, escuché cómo el conductor de la moto le decía a la médico "..es él". Si los más de cuatro días por debajo de -30ºC no habían conseguido dejarme helada la sangre, aquella mínima frase, corta pero afilada como la punta de una flecha, sí lo hizo. Su siguiente movimiento fue saltar de la moto y preguntarme por mis manos. Cuando me retiré las manoplas y los guantes no dudó ni por un segundo: "No puedo dejarte seguir en carrera con las manos así, lo siento". Tal fue la cara que debí poner, que me abrazó y volvió a repetir "lo siento" varias veces. Intenté que me dejaran llegar a Carmacks por mi propio pie, pero se negaron, ya que me faltaba una hora para llegar, las temperaturas estaban descendiendo rápidamente, y querían evacuarme al hospital de Whitehorse lo antes posible. Así que me subieron a una moto de nieve y en unos minutos me encontraba en el Comunity Center local, que hace las veces de check point de la carrera. Allí, igual que el año pasado, Adam me atendió. Adam es el médico que un año antes, también en Carmacks, me "recomendó" no seguir con las heridas por rozaduras infectadas por riesgo de sufrir una septicemia. "Odio Carmacks y te odio a ti", le dije medio en broma medio en serio mientras me examinaba las manos. Un año más la Yukon Artic Ultra se había acabado para mi.

30.01.2017 00:00

Como ya sabéis, la YAU 430 (en millas) es una carrera de 701 km, aunque algunos participantes de años anteriores dicen que el GPS les marcaba 750 km al llegar a Dawson City. Se supone que tenemos 13 días completos para recorrer esta distancia. Sin embargo la distancia no se puede distribuir uniformemente en esos 13 días. Los tiempos de corte son los mismos que para las distancias menores, por lo que para llegar hasta Braeburn  disponemos de 3 días (km 165), para llegar a Carmacks 4 días y 12 horas (km 287) y para llegar a Pelly Farm (km 437) tendremos 7 días. En este punto todos los participantes de la distancia de 701 km están obligados a parar al menos durante 8 horas. Los 6 días restantes se dejan para recorrer los 265 km que hay desde Pelly Farm hasta la meta en Dawson City. Los dos últimos datos nos dan una idea  de lo que nos espera en este último tramo de carrera. Se trata de una zona con fuertes e interminables desniveles, en la que subimos varias montañas. El camino no se encuentra balizado como en el resto de la carrera, por lo que habrá que tirar de gps, mapa y brújula continuamente. En los 265 km sólo encontraremos un check point a 165 km de Dawson (Scoogie Creeck) por lo que habrá que reservar la mayor parte del combustible para derretir nieve en este tramo. A esto habrá que añadir que esteremos ya cansados por lo recorrido hasta el momento, la suma de días expuestos a las duras condiciones del Yukón, y que al encontrarse mucho más al norte y subir a cierta altitud, las temperaturas serán aún más bajas. 

Por ello, la primera gran meta, podríamos decir que será pasar el corte de Carmacks. Son 4 días y doce horas, por lo que el cansancio ya se ha acumulado. Además los problemas que puedas tener probablemente ya hayan aparecido. Fue donde me dejaron fuera de carrera el año pasado, así que como mínimo es una barrera psicológica para mi. 

El segundo punto clave es Pelly Farm, por supuesto. Aquí llevaremos ya 7 días de carrera y es otro punto de corte casi más restrictivo que el de Carmacks, además es donde empieza...diría que "lo duro", pero lo duro empieza el día de la salida, así que diré "lo infernal".

Llegar a Scoogie Creeck, en condiciones de continuar será un paso muy grande y casi una garantía de finalizar, pero el único punto en el que casi podemos decir "esto está hecho", será en la cima del Solomon Dome, un pico de más de 1000 m al que tenemos que subir camino de Dawson, y a partir del cual es todo bajada, prácticamente hasta la meta.

Hace unos años, una bajada de temperatura por de bajo de -50ºC provocó la suspensión de la carrera con gente a menos de 100 km de meta y estos debieron abandonar la competición, así que en la Yukon Artic Ultra nunca puedes dar nada por seguro.

De momento la organización nos ha dicho que el viernes se esperan temperaturas de -35ºC en Whitehorse, así que parece que la cosa empieza fresquita.

Como veis, un verdadero festival que hará las delicias de los participantes así que, como dicen en mi pueblo...sarna con gusto no pica.

 

18.01.2017 00:00

Hace pocas horas que el sol ha despuntado en el horizonte sin llegar a levantarse más que apenas unos grados, cuando empiezas a darte cuenta de que comienza a ocultarse de nuevo, pasando directamente del amanecer al atardecer. Estás en la tierra sin día, estás en el Yukón. Llevas caminando desde varias horas antes del amanecer. Las pocas horas de luz de que has disfrutado han servido para subir ligeramente la temperatura, que se encuentra unas cuantas decenas de grados por debajo del punto de congelación. Ahora, con el ocaso, la temperatura empieza a caer de nuevo bruscamente. 

Una pequeña parada, vas al trineo y buscas ropa para incrementar el abrigo. Sacas las manoplas de pluma y las dejas preparadas para usarlas en las próximas horas. También preparas la linterna frontal, pues en unos minutos la oscuridad será total y no habrá otra fuente de luz que ilumine el camino. Saboreas una barrita energética totalmente congelada que rompes con los dientes como si se tratase de turrón del duro, para luego ir masticándola con dificultad. En ese momento de quietud, aprovechas para admirar el extenso y helado paisaje. Montañas hasta donde alcanza la vista flanqueadas por espesos bosques se funden con el blanco de la nieve y el hielo que lo invaden todo. Estas en mitad de lo que, en verano, será un inmenso lago y que ahora es una extensa explanada totalmente congelada, que te costará horas llegar a cruzar. Invadiendo hasta el último hueco del universo...el silencio, el silencio absoluto. No eres consciente de él hasta que te quedas totalmente quieto, pero cuando lo percibes no puedes abandonarlo, como si de una droga se tratase. Ese silencio es imposible en el mundo que conocemos. Un silencio que sólo tú puedes romper. Ningún otro ser vivo...ni una ligera brisa...nada de ruidos que denoten la existencia de civilización en kilómetros a la redonda...absolutamente nada por mucho que te esfuerces en intentar escuchar en el vacío. Sin embargo, la sensación te embriaga y te abraza un sentimiento de melancólica soledad.

El sol ya sólo es un recuerdo, no volverás a verlo hasta 18 horas después. Te vuelves a poner en marcha y el sonido de tus pasos al hacer crujir la nieve vuelve a convertirse en la melodía que te acompañará sin interrupción. Caminas por un mundo en el que el tiempo parece haberse detenido...congelado. La hora, los horarios, la prisa, son conceptos que han dejado de tener sentido. Vas a estar caminando casi toda la noche sin que vaya a detenerte nada más que tu propio cuerpo o tu propia mente. Dar el siguiente paso se convierte en tu única obligación y tus pensamientos en tu única compañía, a pesar de todo, te invade una sensación de libertad que se convierte en tu alidada y te anima a seguir...el cansancio ya no existe...el dolor es sólo una caricia... es la felicidad en grado máximo.

El frío empieza a golpear tu cara por lo que te cubres, dejándo únicamente tus ojos al descubierto. La luz del atardecer prácticamente ha desaparecido, enciendes la frontal y el mundo se convierte en una especie de túnel congelado que parece no tener fin...estás en el Yukón...estás en la Yukon Artic Ultra.

13.01.2017 00:00

Como muchos de vosotros ya sabéis, este año, para completar la brutal preparación de la YAU a la que me somete el sádico de mi entrenador Germán Pardo de AGM Entrenadores, me están ayudando con la preparación física en el COR (Club de Obtención de Resultados), en la Pobla de Vallbona, donde Lord Raúl "Vader" Castillo, me está instruyendo en los caminos de la fuerza...o más bien...en los del lado oscuro de la fuerza. ¿Que por qué digo esto?. Una vez leí una publicación de Chus Lago, pedazo de deportista donde los haya, y la primer español/a (digo esto porque es la primera absoluta en realizar la travesía Polo Sur en solitario), que sabes que un preparador físico es bueno, si al acabar cada sesión tienes ganas de arrancarle los ojos". En fin, que cada uno saque sus propias conclusiones. Lo que vengo a decir es que me ha puesto más fuerte que un allioli de 7 cabezas de ajos. Literalmente como una roca.

Una tradición conocida por todos los que estamos realizando algún tipo de preparación allí es que, cuando llega el día del cumpleaños de alguien, lo publican en el grupo de feisbuc del club y luego le hacen hacer ejercicio en función de la cantidad de comentarios, me gusta, etc.

Yo, que en el fondo soy un ser bondadoso y gentil...en el fondo, lo digo de verdad, en el fondo...me dediqué los primeros meses, digamos que a hacer algunos comentarios cuando eran los cumpleaños de otros compañeros. Digo "digamos" y digo "algunos" porque cada comentario que yo publicaba era una palabra o letra del comentario que pretendía hacer, y ya sabéis que cuando me pongo a escribir me enrollo como una culebra (en este caso más bien como una víbora). Así que mis "comentarios" hacían que algunas personas entrenasen...como diría yo...como animales y más allá. Con el paso de los meses, sin darme cuenta, fui acumulando un nutrido grupo de "seguidores", entendiendo por "seguidores" a aquellas personas que esperaban pacientemete a que llegara mi cumpleaños y dar satisfacción plena a su justa sed de venganza. 

Llegados a este punto me veo en la necesidad de hacer un inciso...yo, en realidad, sólo lo hacía porque me importa su preparación y sabía que con mis actos les estaba ayudando a entrenar más...jejeje.

Pues bien, como pardillo precavido vale por cien, me dediqué a intentar borrar la huella de mi nacimiento en todas las redes sociales, especialmente en feisbuc (p...to feisbuc). Di instrucciones a toda mi familia para que en el caso de que algún miembro del COR, inocentemente y sin motivo aparente, les preguntase por la dichosa fecha no dijesen ni pío. En la ficha médica que me dieron a rellenar hace unos meses en el COR, indiqué el año de nacimiento pero no la fecha. Vamos, que tomé todas las precauciones habidas y por haber para que no la averiguasen. Hasta hice el seguro de la federación de montaña que necesito para irme a la YAU en el último momento, a ver si tenía la suerte de que les llegase a los del COR la tarjeta pasado mi cumpleaños (Me he federado este año con el COR, y como club al que pertenezco les envían la documentación a ellos).

Bueno, pues así llegó la fecha de mi cumpleaños, el puñetero 10 de enero. Nada más levantarme, yo, confiado en haber eliminado cualquier posibilidad de que mis acreedores averiguasen la fecha, enciendo el teléfono y me encuentro en feisbuc, bien grande a toda página, con adornos y guirnaldas, FELIZ CUMPLEAÑOS KIKE TRULL!!!!!....."MECAGOENTÓLOQUESEMENEAAAAA!!!!!!!"...huy, perdón, que estamos en horario infantil.

Pues sí amigos, me engancharon bien, en especial mi amiga Luz Moscardó, que no escatimó...no diré que en palabras...si no en letras, para felicitarme en el grupo (Luz, yo también te quiero pequeño demonio). Así que después de cumplir mi penitencia (k...britos) sólo me queda el consuelo de que, tarde o temprano...VOLVERÁ A SER VUESTRO CUMPLEAÑOS...MARDITOS ROEDORES!!!

Yo todo confiado después de ocultar mi fecha de nacimiento

Yo cuando veo que feisbuc airea a los cuatro vientos que es mi cumpleaños

Yo después de hacer mi penitencia en el COR...me vengaré...lo juro!

 

29.12.2016 00:00

Pues eso, que me he pegado un buen susto. Hace ya un par de meses venía sintiendo molestias en el poplíteo de la rodilla derecha...sí, ese que parece un personaje mitológico griego...pues la semana pasada, tras uno de esos días de entrenamiento infernal, uno de esos en los que por la mañana te dedicas a arrastrar dos ruedas como si fueras el loco de la rueda y por la tarde te dedicas a correr 20 km como si fueras el tonto sin ruedas. Pues como decía, tras uno de esos días, me levanto sin poder apoyar la pierna derecha por un dolor terrible en el maldito heleno ese de las narices. Automáticamente saltan todas las alarmas en mi mente. Una lesión seria a mes y medio de la YAU...¡¡¡¡Por favor...NOOOOOO!!!!. 

Por supuesto seguí con el tratamiento por parte de mi fisio, virtuoso donde los haya, José María Flores, que ya me tiene por crónico hasta que vuelva de Canadá, el cual alivió considerablemente mis molestias. Aún así, al día siguiente me agarró por banda el experto en medicina china más dicharachero al oeste del rio Yang-Tse José Patricio de Hyozan, alias El Chino Cudeiro, y me dijo: "Chato, vente que te voy a arreglar" (traducción literal al mandarín tradicional :"平,你要修复", no es coña). Conforme me tumbo en la camilla me dice: "grita todo lo que quieras", y creo que con eso ya está todo dicho sobre lo que pasó a continuación. Mejor no entremos en detalles por si hay alguien débil de espíritu en la sala. Tras unas cuantas "punciones" (apuñalamientos) en la parte trasera de la rodilla y la aplicación de ventosas para extraer sangre, el biznieto de Nosferatu me dio una sesión de acupuntura y un masaje, tras el cual me levanté de la camilla como si me hubiesen puesto una rodilla nueva. 

Para que os podáis hacer una idea de la dimensión del asunto, se trata de entrar cojeando  a la consulta cual John Silver el Largo, para  salir de la consulta e irse a arrastrar dos ruedas durante tres horas cual mula Francis. Desde entonces apenas tengo molestias en la rodilla y aún no salgo de mi asombro. Un crack el Chino, oiga.

 

 

 

 

Aquí una foto de la "operasión destracsión vampírica"

05.12.2016 00:00

Pues ya está aquí diciembre, lo que significa que me quedan menos de dos meses para embarcarme una vez más en la locura de la YAU, solo que esta vez serán, como ya sabéis, 701 km en lugar de 483 km. También significa que me queda un mes y medio de darme caña peluda para intentar llegar lo más fuerte posible al asunto y no acabar como pasto de caribú, salchicha de grizzlie o helado de pardillo. Por ello, esta semana de en la que hay dos días festivos me sirve como punto álgido de la programación de entrenamientos, en cuanto a lo que volumen de distancia se refiere. Eso quiere decir que esta semana voy a intentar recorrer un total de 150 km a patita, con ruedas o perro según sea el día. Para que os hagáis una idea, preveo unas 34 horas de entrenamiento en total.

A estas alturas, las sesiones de preparación física en el COR se han vuelto más duras si cabe, aunque como resultado de la exhaustiva preparación física a la que me lleva tiempo sometiendo D. Raúl Castillo, alias el torturador de Mordor, se pueden ir soportando...más o menos.

Otra característica típica de la época de máxima carga en una programación de entrenamiento, es que sabes que sales de una lesión cuando empieza a fastidiarte otra, y en esas estamos. Cuando no es el tobillo, es la rodilla de la pierna contraria. Por cierto, la rodilla que antes era la buena pero que tras mi última operación de menisco me daba por saco el año pasado por un principio de artrosis...esa...pues este año ni me acuerdo de ella. Ahora es la rodilla que antes era la mala pero que ahora es la buena, aunque tampoco buena del todo porque la tengo operada de menisco y ligamento cruzado anterior...pues esa...esa es la que me da por saco ahora. Parece ser que es una inflamación del POPLÍTEO, que aunque no lo creáis no se trata de un personaje de la mitología griega ni un dios del Olimpo, sino de un músculo que nos cruza la rodilla de lado a lado por la parte de detrás y que sirve para estabilizar, y como ya sabéis que no soy precisamente una persona muy estable que digamos, a ningún nivel...pues eso. En fin, que vivía muy bien antes de saber que existía ese puñetero pequeño bribón.

En otro orden de cosas, parece que este año se va a cumplir la tradición en el Yukón por la que el año que organizan la YAU de 701 km, hace un frío de cojón de mico, ya que esta noche han alcanzado en Whitehorse, localidad de inicio de la prueba y probablemente el punto más caliente de toda la carrera, la otoñal temperatura de -29ºC. Así que parece que el invierno se presenta "fresquito", por no decir otra cosa no apta para horarios infantiles.

En fin, ya os contaré cómo acabo la semana que se presenta minina, menos mal que la próxima es "regenerativa", dentro de lo que es mi programación, y solamente me tocará entrenar unas 20 horas en total...poquita cosa.

Por cierto, tengo al Oso malo de una patita y no me puede acompañar...¡y me siento muy solo!...snif!!!!!

21.11.2016 00:00

Tal y como reza el título de esta entrada, hoy voy a hablar a saco...bueno, mejor dicho a hablar del saco, aunque algunos, a estas alturas, probablemente pensarán que a dar por saco. Bueno, mejor me centro que ya me voy otra vez por las llanuras de Mesopotamia. Hoy voy a hablar de sacos...de sacos de dormir.

El saco de dormir es una de las piezas fundamentales del equipo necesario y obligatorio para poder correr la YAU, sin acabar convertidos en un polo de roña para osos. 
 
De hecho, es la parte del material obligatorio más acotada de todas. El saco debe estar homologado por la norma europea EN 13537, para soportar una tempertarura extrema de -45ºC. A mi me fastidiaron bien el año pasado, porque mi saco de toda la vida está homologado para -37ºC y no me dejaron llevarlo. Debo decir que no es fácil encontrar sacos con ese rango de temperaturas, y mucho menos barato. La organización de la YAU da a los participantes la oportunidad de alquilar un material tan específico ya que, para que os hagáis una idea, en pocos sitios de España, encontraríamos una tempertarura como para poder usar un saco así. En el asunto del alquiler, este año me he dormido cual marmota "jarta casalla", y resulta que no les quedan sacos para alquilar. Así que me ha tocado comprarme uno, de -50ºC de temperatura extrema, y ha sido el dolor de "ojete" que me ha provocado el tener que gastarme semejante pastizal lo que me ha motivado a escribir estas líneas.
 
Así que os voy a soltar un rollazo macabeo sobre el saco de dormir en general. El saco, ese amigo que nos abraza cálidamente en las frías y oscuras noches en la montaña...aaaay el saco, qué podría deciros yo del saco. En fin, gilipolleces aparte, los sacos de dormir se dividen, básicamente, en dos grupos, los de fibra y los de pluma. 
 
Los sacos de fibra son, como su nombre indica, sacos cuyo material aislante está compuesto por fibras sintéticas del tipo que sea, que no son pocas. Ante todo, son más baratos. Aislan incluso con el relleno mojado y secan más fácilmente. Requieren menos cuidados y debemos lavarlos lo menos posible, ya que cada vez que se lava pierde parte de sus cualidades. El inconveniente es que para igualar el poder de aislamiento de uno de pluma, el saco debería pesar un quintal y medio, por lo que los rangos de temperatura de éstos es más limitado que el de los de pluma en lo que a frío extremo se refiere. En cuanto a durabilidad, entre cinco y diez años después de su fabricación pierden casi toda su capacidad de aislamiento. 
 
Los sacos de pluma, tal y como su nombre indica, están rellenos de pluma de aves, por si algún "lince" no lo había adivinado. Por lo general se usa pluma de pato o de oca, siendo los más C2chachipiruli" los de oca. Luego están las características de la pluma, que se dividen en porcentaje pluma/plumón y fill powerrrrr. . El plumón proviene del pecho del bicharraco en cuestión y es el material más "chachipiruli" porque aisla mejor que la pluma, ya que tiene más pelo y menos palo. Por esto, cuando veáis las características de un saco de pluma, leeréis una cifra tal que 95/5 o 90/10. La primera hace referencia a la cantidad de plumón y la segunda a la de pluma. Por debajo de 90/10, por ejemplo 85/15, ya no se considera de la mejor calidad.
El fill powerrrrr hace referencia a la capacidad de aislamiento del material y suele oscilar entre 600 y 900. En este caso cuanto más alto mejor, com era de suponer. Los sacos de pluma tienen una relación "aislamiento/peso" mejor que los de fibra, pero una peor relación "precio/si me lo compro me echan de casa", no hay más que ver las etiquetas de las mejores marcas. Gracias a Dios, a Gaia, a La Virgen de la Cueva o a Rasputín, eso no lo sé, la durabilidad de un buen saco de pluma bien cuidado, se puede alargar hasta los 30 años. Lo peor de la pluma es que cuando se moja tarda bastante en secarse y, para colmo, pierde casi toda su capacidad de aislamiento ya que se apelmaza. Es por esto,por lo que los sacos de plumas deben estar lo más limpio posibles, y es totalmente recomendable lavarlos a menudo o no ensuciarlos, al contrario que los de fibra. Un truco, que nos puede servir para ambos, es utilizar una sábana de algodón, fibra o seda. 
 
Por tanto, para temperaturas extremas no hay otra opción que utilizar un saco de pluma, de los buenos de verdad, si no queremos entrar en la tribu de los pies negros por derecho propio.
 
Seguiremos informando desde barrio sésamo chatos y chatas
 
Este es mi nuevo saco, mejor no digo el precio...sig!!!!
26.10.2016 12:12

Bueno, pues estoy ya de lleno en esa época en la que la preparación se convierte en un infierno. Esa época en la que te levantas a entrenar diez segundos después de haber pensado "hoy no me levanto", sin saber qué misteriosa fuerza te empuja fuera del calor de las sábanas. Esa época en la que los amigos y la familia son un tenue recuerdo, y en la que tu único compañero son las sombras que generas con la luz de las farolas en las largas madrugadas o, en su defecto, el peludo de Oso...Sí, esa época. Si has preparado alguna carrera de larga distancia, sabes de qué estoy hablando.

Para que os hagáis un esquema del volumen de trabajo del que estamos hablando, aquí os presento una semana tipo:

Lunes, miércoles y viernes mañana: C.O.R....1 hora de trabajo aeróbico en máquinas + 1 hora de trabajo (tortura) de fuerza de la mano de la dominátrix Raúl Castillo.

Lunes miércoles y viernes tarde: 2 horas de caminata a ritmo de legionario con el peludo de Oso.

Martes y jueves mañana: 2 horas de montar el cuadro arrastrando las ruedas.

Martes y jueves tarde: ooootras 2 horas de caminar a "totostia" con el Oso.

Sábado: de 8 a 10 horas de recorrido entre L´Eliana y Llíria pasando por La Calderona (la sierra, no el balneario que hay en Bétera...o a ver qué pensábais), unas veces arrastrando las ruedas y otras arrastrando a Oso, según se tercie.

Domingo: el día del señorrrrr...o sea, el día que el señor se casca otras 4 o 6 horitas de arrastres con ruedas.

Para los obsesos de las matemáticas os diré que suman un total de 36 horas si cumplo a rajatabla con la programación, lo que no deja mucho tiempo para tener una vida social, digamos, extensa. Tampoco es que mi vida social fuera como "pa echar cohetes" antes de hacer el animal de esta forma.

Pues esta semana se repite en un ciclo de tres seguidas, para luego hacer una semana más suave, e ir asimilando el trabajo realizado porque, aunque parezca mentira, no se mejora entrenando, se mejora descansando. Por ello también hay que tener en cuenta los tiempos de sueño que deben ser de, al menos, 7 horas para tener una recuperación óptima, tal y como marcan los cánones. En mi caso los tiempos de sueño son muy superiores...tengo sueño toooodo el día.

Así que, como podéis ver, por preparación, sacrificio y compromiso no será.

En fin, seguiremos informando desde barrio sésamo.

Os adjunto algunas foticos inéditas de la carrera de febrero.

 

20.10.2016 00:00

Una de las cosas que hay que asumir cuando se está en el Yukón, totalmente solo en medio de la nada, es que no se va a recibir ayuda de nadie o ésta va a tardar en llegar. Si encima a ello le añadimos que el solicitarla nos dejaría fuera de carrera, el auxilio deja de ser una solución a un hipotético percance (siempre que ese percance no implique riesgo de espicharla, está claro). Cualquier pequeña tontería se puede convertir en un verdadero inconveniente. La rotura de un palo de esquí, una cremallera de la bolsa del trineo que no cierra, la rotura de cualquier parte del sistema de enganche del trineo al arnés, un fallo el hornillo para derretir nieve, y así un largo etcétera.

El problema es que nunca vamos a saber qué es lo que puede fallar. Las temperaturas extremas hacen que los materiales no se comporten de forma normal, los plásticos y las telas se vuelven quebradizos, el metal sufre fuertes contracciones y hasta las membranas tipo "Gore Tex" de la ropa y calzado corre el riesgo de romperse por debajo de -40º C.

Ante este panorama tan desador sólo cabe una respuesta...adaptarse. Po zí, adaptarse, tal como suena. Plantearse que toooodo tiene alguna solución, sea buena o mala. Rollito McGiver, sí ese maromo con melenita garrula de la serie de los años noventa que te hacía una mini central nuclear con los escombros de un satélite estrellado o una pistola con un chicle y una camiseta sudada. El mismo que hizo válida la frase esa de "ere ma peligrocho que  el McGiver en una ferretería"...sí ese tío.

Al fin y al cabo es una mentalidad, se trata de no ver problemas, sino cosas que solucionar.

Para ello es recomendable llevar el kit McGiver, que en mi caso está compuesto por:

 -Un rollo de cinta americana. No os imagináis la de cosas que he reparado con cinta americana estando en la montaña. El año pasado no me la llevé en el último momento, y con ella hubiera podido reparar el palo de esquí roto. Venden rollos pequeños para no tener que cargar con el típico mamotreto tamaño industrial.

-Una bolsita con bridas. El tío que inventó las bridas es el p...to amo, oye. Sirven "pa tó", pero literalmente..."¡pa toooó!"

- Una navaja multi usos suiza. Qué decir de los suizos, grandes personajes estos suizos, sin ir más lejos, mi perro Oso es un bollero de Berna, con esto está todo dicho.

- Aguja e hilo de coser. Como suele decirse, sirven tanto para un roto como para un descosido, y hasta para coserte un corte profundo y evitar que se abra, o coserte una ampolla y evitar que se cierre, si se da el caso. Tampoco os imagináis la de cosas y gentes que he cosido con aguja e hilo, incluyendo a vuestro humilde servidor, por supuesto.

- Un trozo de papel de plata. Con una pila y papel de plata se puede encender fuego. Por lo demás, para envolver bocatas también es práctico.

- Un espejito. Sólo con el uso que podemos darle para hacer señales de socorro de día a grandes distancias ya justificaría su uso, pero además también puede servir para poder curarnos o evaluar heridas en sitios a los que no alcanzamos a ver si estamos solos o, sencillamente, poder ver el careto de aberronchos que se nos ha puesto tras una larga temporada en la montaña e intentar arreglarlo, en la medida de lo posible, antes de volver a la civilización. Por lo general, esto último no suele tener solución, pero una vez nos hemos visto la jeta, vamos sobre aviso y podemos escondernos de cazadores que puedan confundirnos con un big foot u otro bicho parecido.

Bueno, y cambiando un poco de tema, estoy en la parte fuerte de mi entrenamiento, así que tengo por delante tres semanas seguidas infernales, con 4 horas al día de entrenamientos entre semana y los fines de semana...mejor ni lo cuento. Luego recuperaré una semana y así, una y otra vez hasta que me vaya a la miiiier....perdón, al Yukón.

¡Pues hale, a cascarla!

 Este es Mc Giver, para el que no se acuerde

 

 Este es mi Osito, el boyero de Berna, para el que no se acuerde

 

 

07.10.2016 00:00

Uno de los materiales obligatorios en la YAU es algún medio para poder progresar en superficies heladas, tales como crampones, yactrax o cachibaches similares, de esos que sirven para que sean ellos los que muerdan el hielo y no nosotros. Yo me decanté por unos crampones de 10 puntas pero muy ligeros y fáciles de poner que se podían utilizar hasta con zapatillas. 

Se trata de una una de esas piezas del material obligatorio que casi nunca vas a usar, pero que si lo necesitas y no lo tienes podrías estar jugándote algo más que los piños. De hecho en la pasada edición encontramos bastantes zonas de hielo en el recorrido. El problema era que cuando te planteabas que era momento de poner los crampones o ya se había acabado el tramo congelado, o estabas tan cansado que no te acordabas de tu nombre, y mucho menos tenías ganas de ir al trineo y ponerte los crampones para quitértelos unos minutos después. 

Así pues, para este año que viene le voy a copiar una idea a mi amigo, el legionario de Las Vegas, el león del Gran Cañón del Colorado, el centinela de los cielos...Joaquín Candel.

Se trata de añadir a la suela de las zapatillas tornillos de cabeza hexagonal, de manera que hagan de clavos sobre el hielo. Evidentemente hay que hacerlo con mucho cuidado, no sea que alguno atraviese la suela y tengamos un incidente "pinrrelo plantar", o lo que viene a ser lo mismo, un pinchazo indeseado en los bajos.

De esta forma podemos desarrollar todo nuestro arte sin que nos patinen las canillas, con una relación peso/eficacia/coste de lo más interesante.

Para subidas del tipo de las que hay llegando a Carmacks (os remito a mi entrada titulada "otro paaalo!!!!"), sigue siendo recomendable usar crampones, y piolet...porque no llevas que si no..., porque ir arrastrando un mastodonte de más de 50 kg enganchado a la cintura por una pendiente por la que no te gustaría rodar haciendo la croqueta, le pone los "chatines" a la altura de las amígdalas al más pintado, os lo juro por Snoopi.

En otro orden de cosas, ayer participé en la B2RUN o Carrera de Las Empresas, de la mano de Hyozan y de mi buen amigo José Patricio, el mejor experto en medicina china al oeste del Yang Tse, alias "El Chino Cudeiro", "El agujas", "El Sensei", "El Dragón del Bali" y próximamente también conocido como "El Puto Amo de la Spartan Race". La carrera es un evento benéfico en el que corren los trabajadores de diferentes empresas junto a sus jefes (que se sepa no hubo ninguna zancadilla ni caída inexplicable) y yo corrí en nombre de Hyozan. La idea original era hacer los 6km de recorrido arrastrando mis ruedas con el objetivo de buscar nuevos patrocinadores que me ayuden a sobre llevar mi locura. Al final no pudo ser, ya que a la organización le pusieron problemas por ello. Así que me tocó correr a pelo, y por la ley aquella de "si llevo un yunke a cuestas y lo suelto corro más", me sumí en el desenfreno y, a partir del km 2 me dejé llevar por eso de "a ese que llevo delante lo paso". El problema  es que cuando adelantaba a uno aparecía otro desconsiderado. Y así hasta la misma línea de meta, como si fuera a ganar la carrera, pues igual. Igual de de gilipollas, porque hoy me duele considerablemente el poplíteo de la rodilla derecha, así que mañana me lastraré con las ruedas, que esas no me dejan ir tan rápido (lo de rápido también es relativo). Si es que no aprendo nunca, ya me lo decía  Silvia,  "es que te picas hasta con los niños en la piscina".

Otro día os comentaré las palizas a las que me someten con el trabajo de fuerza esos torturadores de Raúl y Javi del COR, que sólo les falta un látigo (no digo ropa de cuero porque quedaría raro). Si queréis poneros como mulas para cualquier deporte, ellos son la solución.

En fin, seguiremos informando desde barrio sésamo.

 

28.09.2016 00:00

"Toca remar", con este frase acompañaba el año pasado mi entrenador Germán Pardo de AGM Entrenadores, la tabla con la programación de mi entrenamiento de una de las semanas más salvajes de toda la temporada.

Pues ahora pasa lo mismo, toca remar. Empieza la última tanda de tiradas largas los fines de semana, viernes sábado y domingo. Cuatro meses de madrugones y palizas interminables, ya no hay excusa para no levantarse un día a entrenar. Así que si veis a un pollo mareado por la Sierra Calderona a altas horas de la madrugada una de dos, o me lleváis  a casa o me pegáis un tiro para que no sufra, por favor.

De hecho, el sábado pasado, Germán se echó una rueda a la cintura y me acompañó durante el entrenamiento de arrastre. No, si entre locos se acaba pegando la locura con facilidad

 A esto hay que sumar la preparación física en el COR tres días a la semana. Sí, el COR, esos torturadores llamados Raúl Castillo y Javier Estellés, que me están poniendo como una mula. Para colmo, van y me dicen que lo hecho hasta ahora era "acondicionamiento", que el trabajo de verdad viene a hora. Vamos, que me voy a a "ir pol la patabajin" de la caña peluda que me van a dar.

En resumen, que si llego vivo a febrero será partiendo nueces con los glúteos.

Por cierto, para esas almas amigas que siempre piensan en uno. Esos espíritus solidarios que no dudan en avisar a un colega de lo que parece ser una gran oportunidad. Para esas mentes pensantes que están a la que salta. No pretendo ser desagadecido, de verdad que aprecio soberanamente el gesto pero, por favor...no me enviéis más fotos de ruedas cada vez que os encontréis una por ahí tirada por si puediera interesarme recogerla. No adopto ruedas, no colecciono ruedas, sólo las uso para entrenar. En serio , que tengo de sobra y aunque no lo parezca, vosotros sois muchos.

Luego están esos entes con verdadera chispa, esos personajes altamente "grasiosets" que me envían la foto de una rueda tirada en una cuneta o en la plaza del pueblo y me preguntan si me la he dejado, y no quiero decir nombres (LUIS ÁNGEL SINTES ESTELA). Por favor... un poco de seriedad, que aunque no lo parezca yo soy una persona muy centrada y cabal, y tengo una reputación...mala pero una reputación al fin y al cabo.

En fin, seguiremos informando desde barrio sésamo.

01.07.2016 00:00

Después de un largo periodo sin dar la murga con mi dichoso blojjjj, heme aquí, inasequible al desaliento, soltando mis chorradas una vez más.

Hoy quiero compartir una tierna historia que aconteciere mientras mi humilde morada se encontrara inmersa en unas interminables obras de reforma de cocina. Debido a ello, nos vimos obligados a trasladar las tareas culinarias al paellero. Una tarde, disponíame a cocinar un sabroso pescado utilizando para ello mi hornillo de montaña. Sí, ese que funciona hasta con cazalla y que me llevé al Yukón. 

Para los que no conozcáis el diabólico cachibache en cuestión, consta de un quemador con una vávula de regulación y bombeo, unido mediante un tubo al depósito que contiene el combustible. Para encenderlo tienes que bombear combustible con la válvula cerrada, luego abrirla para dejar salir un poco sobre el quemador y volver a cerrar la válvula. Entonces enciendes el combustible del quemador hasta que la llama casi se ha extinguido, abriendo entonces la válvula con cuidado hasta conseguir una hermosa llama azul de gran presión.

Pues bueno, esa tarde estaba Silvia en el paellero conmigo y le dije con aire sobrado " Te voy a enseñar cómo se hace". Entonces mientras estaba bombeando el combustible advierto que éste se está derramando en el quemador, por lo que la válvula debía estar abierta. No le di importancia, y no fui consciente de la cantidad de fuel que había salido. Aún así, encendí el combustible del quemador, saliendo una llama considerable. "¿Esto es normal?", preguntó Silvia. "Por supuesto" le contesté yo con aire tranquilo. Un segundo después la llama alcanzaba casi el techo. "Esto sí que no es normal" dije. Entonces la llama se extendió por toda la bancada. "¡Fueraaa...fueraaa...fueraaa! empecé a gritar. Salimos corriendo del paellero, no sin haber lanzado de un manotazo el hormillo al exterior para poder apagarlo. Al volvernos, observamos cómo las llamas, de gran altura y extensión, comienzan a extenderse por el suelo. Al final conseguimos apagarlas a golpe de delantal, y cuando todo se queda tranquilo y en silencio Silvia me dice con toda seriedad..."¿Y así es como lo hacías en Canadá?.

En fin, por lo menos ahora sé que antes de encender el hornillo no hay que bombear combustible hasta asegurarse  de que la válvula está cerrada. Todos los días aprendes algo nuevo, si es que no ardes en el intento, claro está.

La cara de Silvia cuando me ve encender el fuego  

Yo despúes de apagar el fuego

 

 

13.05.2016 00:00

Pues de palos va la  cosa hoy, pero no de los que nos da la vida, sino de los que utilicé este año el la YAU y de los que utilizaré el año que viene, que tiene más miga la cosa de lo que parece.

Este año, como ya comenté en una entrada anterior titulada "¡Un paaalooo...un paaalooo!" (para los que no seáis unos linces, de ahí viene el título de la de hoy), utilicé unos palos de los que se desmontan en Z de la marca Black Diamond. Ultra ligeros, ultra bonitos, ultra guays de la muerte, ultra "carbowwn", ultra caros, ultra tirado que me dejaron a 30 km de Carmacks, justo en el momento en que más falta hicieron de toda la carrera.

Era una helada madrugada, las estrellas brillaban rabiosamente en el cielo cual gotas de cristal en movimiento, los traviesos pajarillos entonaban sus livianos cánticos... no entonaban una leche porque estaban más tiesos que la mojama...así que mejor que me deje de chorradas...estábamos a -34ºC y no hace falta decir que hacía un frío "de cojones", y al salir del saco con los pies congelados casi me quedo yo aún más tieso que los pajarracos de las narices. Emprendí la marcha lo más rápido posible para intentar entrar en calor, cosa que no conseguí en ningún momento. Me quedaba por recorrer hasta Carmacks más de 30 km. No sé si habría pasado una hora o dos, cuando al apoyar uno de los palos en el suelo noto cómo se dobla. El soporte que maniene firme dos de los tramos, se ha metido hacia dentro de uno de ellos y me es imposible sacarlo, de hecho a día de hoy aún no lo he conseguido. Resultado, hasta Carmacks con un sólo palo. Parece que no sea algo muy grave, pero en aquel momento fue bastante duro, en especial para acomenter las dos rampas de unos 40 m que encontraría, a pocos kilómetros del check point, con una pendiente de entorno al 40 o 45 %. Sí, no exagero. Cuando vi la primera pensé que podría subir por ella porque las huellas indicaban que otros habían subido antes, si no creo que hubiera pensado que me había equivocado de camino. Para colmo la superficie estaba helada y había que ir apoyando los pies en las huellas a modo de peldaños. A la brutal pendiente y lo resbaladizo de la superficie había que sumarle el peso del trineo que, en este caso, el bajo índice de rozamiento sobre nieve y hielo que normalmente ayudan a desplazarlo, ahora suponían un problema, ya que tiraba de mí hacia atrás con todo su peso. El remate de la faena fue que no fui consciente del peligro que estaba corriendo al acometer semejante subida sin ponerme los crampones hasta mitad de la subida. Aún no sé cómo conseguí subir pero lo hice. Lo más gracioso de todo, aunque no extraño en mí, es que cuando llegué a la segunda rampa tampoco me puse los crampones. Ya lo sé, yo...es que soy así, sé que no tengo mucho "trellat" pero tampoco hace falta entenderlo. Lo que prefiero no pensar es lo que hubiera pasado si me hubiera resbalado.

Pues toooooda esta faenita con un pu...o palo, que para colmo no podía coger con firmeza debido a las manoplas. La anécdota del día, o más bien de la noche, se dió cuando adelanté a otro participante al que también se le había roto uno de los palos, hecho del que nos percatamos cuando estuvimos el uno al lado del otro. Entonces le dije que podíamos cogernos de la mano y entre los dos sumábamos dos palos. Chorradas que se te ocurren cuando se te están congelando las dos neuronas que te quedan.

Así pues, este año que viene me voy a dejar de palitos raros y chorradas, y voy a ir a lo sencillo. Cuando llegue a Whitehorse, me voy a una tienda y me compro unos palos de esquí de los que van de una pieza maciza, también conocidos como "peazo palo", que no se rompen tan fácilmente y que para colmo son diez veces más baratos que los plegables.

He dicho...

Yo a mitad de la primera rampa cuando me doy cuenta de que debería haberme puesto los crampones.

Yo a mitad de la segunda rampa cuando me doy cuenta de que debería haberme puesto los crampones y por segunda vez no lo he hecho.

 

06.05.2016 00:00

Aprovechando la moda que han generado los medios de comunicación, que yo llamaría "A la caza del corredor muerto" y a la que me sumo hoy con esta entrada, voy a desarrollar mi humilde opinión al respecto.

En primer lugar, debo decir que toda esta historia me recuerda mucho a otra anteriormente vivida. Misma situación, distinto lugar. Los Alpes franceses, en una temporada mueren sucesivamente tres alpinistas españoles en sendos accidentes. Chamonix se llena de periodistas a la caza del alpinista "escoñao". "La montaña asesina... Drama en la montaña...qué está ocurriendo, por diosss!!!!...", rezan los titulares. Las gentes de los Alpes alucinando con la prensa española, ya que allí se suelen matar unas 25 personas, si no más, todas las temporadas, y no genera tanto revuelo. Ahora, eso sí, de los alpinistas vivos que vuelven a casa, o de los que tienen en proyecto alguna locura, aunque sea algo que no haya hecho nadie nunca o casi nunca, no se acuerda ni el tato. Evidentemente hay que cubrir las noticias y no es eso lo que critico, es el enfoque. En todos los accidentes de montaña que he visto comentados en noticiarios, en ninguno han dado un sólo dato que pudiera servir para prevenir futuros accidentes, y pasados unos días ni se acuerdan de lo que es el alpinismo hasta que casque el siguiente.

El año que viene en la YAU, a no ser que se inscriba otro paisano de aquí a entonces, seré el segundo español en intentar la distancia de 700 km. La prensa, salvo raras excepciones (Las Provincias, Vivaeliana y Yosoynoticia) sólo se acordará de mí si estiro la pata en el Yukón. Y no es que reivindique nada, soy el primero que asume que soy un pelagatos haciendo una carrera de frikis, lo que me hace gracia es que si me pasara algo sería una gran noticia, ya veo los titulares..."Dónde acaba el deporte y dónde empieza la locura...¿nadie va a poner freno a esto?...¿dónde están los límites?...¡que alguien haga aaaalgooooo!!!!...etc". Como siempre rasgándose las vestiduras, dramatizando e intentando racionalizar, acotar y controlar cosas que uno no entiende. Tampoco entiendo yo por qué hace la gente algunas cosas y, siempre que no hagan daño a otros, no pretendo por ello impedir o poner trabas a que sigan haciendo lo que les salga de las "gónadas sesuales".

Otra cosa que me hace gracia es que se esté planteando el obligar a realizar pruebas de esfuerzo para poder competir, pero que nadie diga nada de recomendar a la gente que se ponga en manos de un entrenador titulado. No tengo nada en contra de las pruebas de esfuerzo, al contrario, me parecen muy importantes, pero puede salir que estoy perfectamente y luego pasarme 18 pueblos entrenando y crear yo el factor de riesgo haciendo el animal sin control. Además, no entiendo por qué las pruebas de esfuerzo no están incluidas en los seguros médicos que contratamos con las licencias federativas. A lo mejor es que estas empresas, expertas en valorar los costes en función de las probabilidades, piensan que la probabilidad de morir en una competición deportiva es tan baja que no vale la pena comprobar el estado físico de las personas que aseguran ciegamente. 

Que hay gente que ha muerto por correr carreras, por supuesto. Habría que ver el porcentaje de gente que corre carreras y acaba viva para matarse al día siguiente en un accidente de tráfico. También se muere la gente practicando sexo salvaje y algunos pensarán "joer...ya me gustaría morir así", y otros pensarán "joer...ya me gustaría practicar sexo". Lo grave no es que muera la gente por correr, lo grave es que muera la gente corriendo y que no conozca a qué se arriesga si no lo hace con unas garantías de preparación y supervisión mínimas. A partir de ahí que cada uno haga lo que le salga de la minga, que ya somos mayorcitos. 

También se está planteando que las carreras de ultra distancia no son buenas para la salud. ¿Quién ha dicho alguna vez que lo sean?. Que se lo pregunten a Filípides. Cualquiera que haya participado en una sabe que es cualquier cosa menos saludable, al menos en lo físico, que en lo espiritual otro gallo canta. También sabemos que es malo ponerse "to siego cubatas", se informa  a la población de ello, pero no se analiza cuánta gente muere beoda cada fin de semana, ni se exige una prueba de esfuerzo que pudiera detectar posibles riesgos derivados de la ingesta excesiva de alcohol. Y sin embargo es tan trájica la muerte de una persona que participa en una carrera como la de otra que se ponga morena de cazalla. Que conste que a mí me gusta tanto correr ultra distancia como ponerme "to siego cubatas", eso sí, con dressssbonsabilidad, assubiendo  los griesgos y gooonsegüensssias...hip!

Resumiendo que se me va el vino en catas, que no me parece mal que se informe a la gente de los riesgos de correr sin una preparación y supervisión médica adecuada, aún más si han sido practicantes asiduos del sillón ball anteriormente. Pero por favor, que los medios de comunicación no sólo se acuerden de estas cosas cuando la palme alguien, que ya sé que el fútbol mueve más dinero que la heroína, pero si no nos enteramos del peinado que lleva fulanito o menganito, o a qué plantilla ha invitado a comer su presidente, y en vez de eso se habla de otros deportes mientras los que los practican aún siguen vivos, tampoco se va a morir nadie...digo yo.

En fin, este fin de semana volveré a salir a la montaña a perjudicarme un poco más la salud y la poca reputación de persona cuerda que me queda...si es que me queda alguna.

Y por último...a quien pueda interesar...

29.04.2016 00:00

Ese es el lema del C.O.R., o Centro de Obtención de Resultados, un maquinódromo donde preparan a bestias pardas, y no tan pardas como en mi caso, para cumplir sus retos. Desde hoy me van a ayudar a adentrarme en los caminos de la fuerza. Recordad ese viejo probervio Jedi "utiliiiiza la fueeerzaaa". Pues eso me propongo un par de días a la semana y, de momento, la primera semana ha sido una pasada. El objetivo de mejorar el trabajo de fuerza es, como siempre, mejorar el rendimiento pero en especial, contrarrestar descompensaciones musculares que generan ejercicios repetitivos como correr o arrastrar ruedas para evitar lesiones y, por supuesto, siempre como último objetivo...pero último, que conste, ponerme "chotorro" para la operación bikini. Es que desde que volví de Canadá me he echado unos "kilicos" extra al buche, y cuando entreno por la montaña las ardillas ya no me miran con los mismos ojos que antes.

En otro orden de cosas, he empezado a ultilizar un nuevo arnés en mis arrastres de ruedas, que será el mismo que, a la postre (hace mucho tenía ganas de utilizar esta expresión y no he podido resistirme), acabaré utilizando en la YAU 2017. Me lo ha hecho a medida en Minesota, tierra de frío y tundra, el señor Roberto Marrón, de RM GEAR, un señor que tiene una empresa especializada en materiales para este tipo de carrerasy expediciones, que todo lo que hace es pata negra, vamos lo mejor de lo mejor, y que me recomendó mi amigo el Comandante Joaquín Candel (...¡¡¡susordenes mi comandante!!!). El artefacto está pensado hasta el último detalle, tiene la banderita de essspaññña y sólo pesa 240 gramos. Un verdadero artículo de lujo a un precio increíble hecho a medida, y puesto en casa desde el otro lado del mundo. El motivo de hacerme con esta joya se origina en la carrera de este año. El arnés que he gastado hasta ahora para entrenar los arrastres apoyaba en una zona de la cintura y el que ultilicé en la YAU en otra. Resultado, al acabar el primer día, en el check point de Dog Grave Lake me pegó la espalda tal castañazo que me tuvo andando como el Chikito de la Calzada hasta Braeburn. Para evitar este tipo de problemas ultilizaré para entrenar el mismo arnés que para competir.

Aquí el cachibache

Otra cosa que voy a cambiar de cara al año que viene es la comida liofilizada a ultilizar. Para los que no lo sepan, la comida liofilizada se inventó para hacer alpinismo y expediciones polares, lo que la hace altamente recomendada en este tipo de carreras. Imaginad un sobrecito al que le echas 250 ml de agua "calentica" y después de cinco minutos tienes un buey strogonoffff con patatas, que hará las delicias de un maromo muerto de hambre y medio congelado (no hagáis esto en casa niños). Pues este año me llevé 18 sobres que me costaron un ojo de la cara. Lo gracioso es que, por llevar carne o pescado pese a yo insistir en que el principal ingrdiente era plástico, me los quitaron todos en la aduana Canadiense, dejándome con cara de gilipollas. Eso sí, todo te lo dicen con una sonrisa de oreja a oreja y muy buena educación (todos unos personajes estos canadienses), por lo que crees que están de coña hasta que ves los 18 sobres en un cubo de basura. Conclusión, me tocó comprarlos de nuevo allí y me dejé el otro ojo de la cara. Craso error, yo no sé qué concepto tienen los canadienses de lo que es comer en la montaña, porque el sobre que llevaba menos picante servía para encender una hoguera si te daba por escupir la comida masticada. Así que este año ya veremos cómo me lo monto.

Como última anécdota, esta mañana a las 5:45, Silvia me pregunta que cómo es que hoy salía tan tarde a entrenar...¡tan tarde!

 

19.04.2016 00:00

Antes de entrar en materia un consejo para todos y todas...no os dejéis barba...nunca...bajo ningún concepto. Por poco tiempo que la lleves, cuando te la quitas, ya no te reconoces en el espejo, y estarás condenado a llevarla por el resto de tus días. Llevo casi cincuenta años viviendo sin barba, me la dejo tres meses  y cuando me la quito, mi hijo (que tiene una chispa el gañán...), nada más verme me dice con voz de asustado "quién eres...dónde está mi padre", será ...brito.

En fin, a lo mío que el tiempo es oro. Hoy voy a hablar de una de las pocas cosas  del material que voy a variar el año que viene, y sí, los calzoncillos también los voy a cambiar, pero hoy voy a hablar de la tienda. El año pasado, en una entrada hablaba de las diferentes posibilidades que hay para dormir en montaña, a saber...tienda, funda de vivac,tienda de vivac o a pelo, según sea nuestro nivel de euskera. Refresco el tema para olvidadizos, memorias de pez y nuevas incorporaciones que no hayan "retro leído" el blog. A estos últimos, vosotros os lo perdéis, ya que la calidad de este blog es decreciente, yo me leería las primeras entradas que son las más divertidas, escritas antes de estar medio sonado por el exceso de entrenamientos y la falta de sueño. Pero bueno, al tema que me voy por las ramas cual mico juguetón. 

La ventaja de la tienda es la comodidad que genera el tener un espacio en el que poder extender cosas sin ponerlas sobre la nieve, incluido nuestro trasero. El inconveniente es que hay que montarla y además pesa más en el trineo. La ventaja de la funda de vivac es que su montaje es sencillo cual mecanismo de botijo, la sacas de la funda, la extiendes y al sobre. El inconveniente es que no tienes un lugar cómodo en el que poder hacer "cositas", como por ejemplo tratarte unas rozaduras en las ingles (¿os suena el asunto?...pues a mí no me suena, me retumba) y no tener que estar haciendo equilibrios sobre la esterilla para no meter los pinrreles en la nieve. Además, por mucha membrana transpirable que tengan, siempre condensan, mojando el saco de plumas un poco cada día y haciéndole perder eficacia. Tras mi último vivac en la YAU, cuando salí del saco, vi claramente que ya no podría volver a usarlo si no lo secaba un poco en Carmacks. Este hecho ya lo conocía de cuando hacía alpinismo invernal, pero aún así me arriesgé y opté por la funda de vivac. Gran error, Funda sobre saco sólo funciona bien unos pocos días, si encima el año que viene, en la carrera de 700 km voy a estar unos 13 días "in the wild", la cosa se complica. La tercera opción es una tienda de vivac, que aúna ligereza y sencillez de montaje a un precio que este año no me puedo permitir, así están las cosas. Además, doy fe de que en la YAU, cuando empiezas a ver ornitorrincos montados en bicicleta, guardabosques saludando y al oso Yogui en patinete, no estás como para montar una tienda. Pero yo he encontrado la solución a este problema...sí señor.

El año que viene me llevo una tienda que me ha dejado mi amigo Ángel Márquez. Es una de esas que se montan en un segundo lanzándola al aire, aunque se llama Two Seconds. Sí lo sé, si se monta en un segundo por qué narices se llama dos segundos. Podría pensarse que es porque caben dos personas, porque la Three Seconds se monta en dos segundos y caben tres personas, pero no...no señor, en esta sólo cabe una persona y no dos, pero no se llama One Second ni se monta en dos segundos, sino en un segundo. Así que lo vamos a dejar en uno de esos misterios de la naturaleza sin resolver porque no sé si en un segundo, en dos o en tres voy a perder el conocimiento o la paciencia del mareo que estoy cogiendo con tanto one second, two secons, three seconds y la madre que los parió a todos juntos.

En otro orden de cosas, las nuevas ruedas se agarran al asfalto cosa fina, dijéramos...con rabia flamenca oye. De hecho parece que tengan algo personal en contra mía porque estoy acabando los entrenamientos de arrastres para el arrastre. Habrá que resignarse y resolver el asunto a mi más puro estilo, es decir en plan animal, tirando más fuerte, apretando más los dientes y siendo más cabezota, a ver si se creen las malditas ruedas que pueden más que yo.

Nota mental del día: Cuanto más viejo me hago...más me cuesta mirar hacia arriba.

Sí, ya lo sé, no tiene ningún sentido ni viene al caso, pero es que no se me ocurría nada y tiene su punto trascendental, si te pones a analizarlo.

15.04.2016 00:00

Una de las preguntas que más me suele hacer la gente con respecto a participar en la YAU es..."¿Y tu familia qué piensa de todo esto?". La respuesta no es sencilla. Lo primero que debo decir es que sin el apoyo incondicional de mi familia no podría participar en semejante locura. Dicho esto, ahora ya puedo empezar con el cachondeo.

En lo que respecta a mi hijo, ese curioso ser que habita una habitación en mi casa y que vino al mundo para hacer que mi vida fuese aún más divertida, sinceramente, no veo que le afecte lo más mínimo. Está acostumbrado desde que nació a ver a su padre hacer cosas raras, por lo que creo que le parecería más sorprendente que apareciese un día en casa vestido de traje y corbata, que verme ir al polo norte haciendo el pino en ropa interior con una nariz de payaso (no descarto realizarlo algún día, es un proyecto personal que tengo). De hecho, el día que le dije que iba a participar en la YAU su respuesta fue..."Ah...vale". Pero no le culpo, él no pudo elegir.

Lo de mi queridíssssima esposa, la flor de mi vida, la estrella de mis ojos, eso ya es otra cosa. Ella me eligió sabiendo lo que venía de serie y creo que me conoce mejor que yo mismo, ya qua a veces sabe que voy a hacer cosas incluso antes de que yo lo sepa. He llegado a sospechar que tiene poderes. Su apoyo ha sido y sigue siendo crucial para mí. Últimamente, incluso me plantea que al año pasado, por estas fechas, estaba entrenando con mucha mayor intensidad, y me dice que me ponga a entrenar en serio de una vez por todas.

El otro día me pasó algo curioso. Ya he comentado que últimamente me está costando mucho levantarme a entrenar de madrugada. A eso de las 4:00 a.m. me desperté y, pensando que me quedaba media hora para tener que levantarme me volví a dormir, aún sabiendo que seguramente ya no me despertaría y que no saldría a entrenar. De repente noto como un golpe en la pierna y me despierto sobresaltado. Silvia estaba dormida y yo preguntándome qué podía haber interrumpido mi sueño. El caso es que eran las 4:30 y ya que estaba despierto, aunque bastante somnolitento, decidí salir a entrenar según lo planeado, pese a que estuve tentado de quedarme en la cama.

El entrenamiento transcurrió con normalidad y, una vez en casa, le cuento a mi mujer que no sabía cómo había sido capaz de levantarme esa madrugada, a lo que me contesta con cara de borde que ella sí lo sabía. ¡Ah, demonio!, era ella la que me había dado una patada para que me despertara y luego se había hecho la dormida. Desde luego que no me puedo quejar, ¿eh?

Yo al despertarme sin saber qué ha ocurrido

Ella cuando me dice que sí sabe lo que ha ocurrido (sí, parece así de malvada)

Pau cuando le digo que voy a hacer la YAU

06.04.2016 00:00

Bueno, parece que de momento las lesiones me han dejado en paz y ya estoy entrenando con normalidad. Evidentemente lo de normalidad es muy relativo, teniendo en cuenta mis actividades habituales desde que empecé con esta locura.

La verdad es que he cambiado bastante desde que empecé a entrenar, hace ya casi dos años, para la YAU. Antes de eso aún tenía algún pequeño gramito de vergüenza, pero se me ha curado del todo. 

Te das cuenta de estas cosas cuando, por ejemplo, el pasado domingo subí a la Font del Poll en la Calderona arrastrando a mis redondas amigas, y al cruzarme con una familia de domingue...perdón...de paseantes mientras entonaba a "grito pelao" la canción de Soldadito Marinero, aprecié la cara que llevaban mientras me miraban. Era una mezcla entre desaprobación, estupor y "mala leshe", no sé si por la ruedas, porque iba cantando a todo trapo o porque definitivamente me he "aberronchao" ya del todo y provoco repulsión en todo aquel que se cruza conmigo por esas montañas de dios.  Hace un par de años seguramente me hubiera cortado un poco, pero ahora...ahora...¡ja!, ¡ni de coooña!. Me puse a cantar aún más fuerte, lo que pareció desagradarles aún más. Sí, lo sé, soy un grosero, pero oye...un poco más de respeto al mirar. ¿Acaso miro yo así a le gente porque haga algo que no me guste o que no entienda?...¡no señorrrr!. Un respeto.

Por cierto, me voy a hacer una camiseta especial para ir a entrenar a la montaña con las ruedas. Tanto por delante como por detrás, llevará escrito en grandes letras las siguientes frases:

- ¡No!...no puedes subirte a las ruedas.

- ¡Sí!...estoy como una puta cabra.

-¡No!...no estoy haciendo una penitencia. (parece mentira pero me lo preguntan a menudo)

-¡No!...no me he dejado el resto del coche arriba.

-¡No!...no soy de Bilbao ni alrededores.

Y es que al final ya cansa, de verdad, que hay gente que si no te dice algo revienta. Se agradecen enormente los ánimos y los saludos, pero señores...para las gracias, un poco de originalidad por favor, que somos gente seria, y en mi caso...extremadamente seria.

En fin, a otra cosa. Ya estoy usando las ruedas nuevas que me hizo mi amigo Kike (Capelo Jr.) con el nuevo sistema de anclaje mejorado que evitará que las vaya perdiendo por ahí, como ya me ha ocurrido en ocasiones anteriores. Además lo he reforzado utilizando material de escalada caducado que tenía por casa. Sí, el material de escalada caduca, la diferencia con respecto a un yogur caducado es que si el material de escalada te sienta mal, vomitar va a ser el menor de tus problemas.

Aquí dejo la foto del día, que me va a servir para ilustrar el pensamiento de la semana o la chorrada del mes, como se prefiera. Yo lo dejo ahí y que cada cual elija. La foto es del menda cuando le dijeron en Carmacks que tenía pupita y no podía seguir en la YAU. Mejor dicho de cuando recuperé el conocimiento y se me habían hinchado tanto los pies que no podía ni ponerme las botas y aún menos caminar de pie. Así que me tocaba moverme a gatas por el pabellón donde estábamos, hasta que me dijeron que me trasladaban a Whitehorse y que si no quería mojarme los calcetines con la nieve, o me ponía las botas en los pies, o en las manos y andaba haciendo el pino. Finalmente lo conseguí (Lo de ponerme las botas, me refiero, lo de andar haciendo el pino aún no lo domino del todo pero sigo en ello) no sin gran esfuerzo y sufrimiento. Este momento es el que considero el inicio de mi andadura (o gateadura, teniendo en cuenta mi estado en aquel momento) hacia la YAU 2017, y aquí viene el pensamiento:

"Nos caemos para volver a levantarnos, cada tropiezo nos hace más fuertes, cada obstáculo nos hace más duros, abandornar nunca, rendirse...jamás".

Nota: Lo sé, tengo la cara más hinchada que un "panquemao". Las manos y los pies estaban igual. Se supone que era por retención de líquidos al entrar en modo "¡eso es todo amigos...!" que provoca el saber que no puedes seguir en carrera. 

 

 

22.03.2016 00:00

Ha pasado ya más de un mes desde mi regreso de Canadá y mi cabeza sigue allí. Que voy andando por un pasillo de Ikea...de repente me veo en medio de un lago helado y a mi alrededor sólo hay hielo, montañas y bosques, hasta que me tropiezo con un tronco que hay en el suelo y que no he visto,que en realidad resulta ser la "maceta fotblad" de oferta (a un precio muy interesante, por cierto). Que salgo en bici con mi amigo Chema (esta vez no venía Luís y no puedo hacer el chiste de Telma y Louisse), cuando me voy a quitar las perneras y me voy a calzar de nuevo las zapatillas veo mi calzado congelado. Que voy paseando a Oso (para quien no lo sepa Oso es "ese pequeño cachorro" de 45 kg que se ha introducido en mi vida para hacerla aún más interesante), de repente Oso ya no está y voy arrastrando mi trineo, hasta que me doy cuenta de que mi trineo es Oso y que lo llevo a rastras mientras el pobre intenta hacer sus necesidades. Sí, lo sé...patético. No me puedo tirar un año entero así, por un lado porque hay que vivir el momento...por otro lado porque no gano para tropezones y leches varias.

En cuanto a contar batallitas, creo que los pinos de mi casa son los únicos que aún no se han aburrido de escucharme, o por lo menos ellos no se han quejado (juraría que Oso intenta taparse las orejas con las patas cada vez que le cuento algo). De los amigos ni hablamos. Aparte del cachondeíto en el grupo de guasap, me sé de dos cabr...nes que juraría aceleran la bici cada vez que oyen la palabra Yukón.

En fín, a otra cosa. Siguiendo con mi filosofía de vida consistente en actuar-ver-pensar y siempre en ese orden (sí lo sé, es un milagro que haya llegado vivo a esta edad, pero qué le vamos a hacer), compré el billete de avión para el año que viene el mismo día que anunciaron las fechas de la YAU 2017. Yo es que con estas cosas me pongo muy nervioso y me da la sensación de que si no me doy prisa, se van a acabar.

En cuanto a lo de no levantar cabeza, lo digo en sentido literal...no levanto la cabeza ni ninguna parte del cuerpo. Vamos, que no hay manera de que me levante por las mañanas a entrenar. Que estoy hecho una marmota y parece que a mi cuerpo le ha dado por dormir todo lo que no dormí el año pasado y parte de este. Ahora cuando se me pase la lesión recurrente que me ha aparecido en el gemelo derecho y la contractura en el omóplato izquierdo que me impide girar totalmente el cuello, se va a enterar mi cuerpo de quién manda aquí. Sí, lo sé, pretende decirme algo enviándome todos los males del infierno, pero no le pienso hacer caso.

Con esto de las grandes distancias recorridas, me vine arriba y en un alarde de inconsciencia manifiesta me inscribí al trail de Gátova a los pocos días de haber vuelto. Y no en cualquier distancia, no señor...en la distancia de 42 km, con dos gónadas masculinas, como tiene que ser. Así que ahora veremos si llego a tiempo para el día 3 de abril (ni de cooooña) con la puñeta esta del gemelo.

Seguiremos informando desde barrio sésamo. Por cierto, a los cuatro gatos que seguís leyendo mis chorradas sólo deciros una cosa...¡pero mira que sois masocas!

Aquí el Oso

03.03.2016 00:00

Una de las cosas que más me ha preguntado la gente a la vuelta de Canadá ha sido acerca del miedo... el miedo a la oscuridad,  a lo desconocido, a la soledad, al frío, a los osos, a los lobos, a los alces, a las nutrias, a las musarañas, al tío la guadaña, a Fredy Kruguer, a Paquito Chocolatero...

Anteriormente ya había pasado noches solo en la montaña y siempre dejas volar un poco la imaginación acerca de lo que pudiera acecharte en la oscuridad. Antes de irme a Canadá, me planteaba la duda de cómo iba a reaccionar cuando me encontrase totalmente solo, de noche y en mitad de la nada. Ahora puedo hablar de ello y compartir las reflexiones a las que he llegado al respecto.

¡Pero qué miedo ni qué leches!, cuando vas caminando, durmiendo menos de una hora al día o ni siquiera durmiendo, a -30º C, no te queda ni un gramo de energía para pensar en nada que no sea seguir caminando. Y no es cosa de ser muy valiente, para nada, es cosa de que no piensas en ello y punto, estás demasiado hecho tabaco como para pensar en cualquier cosa.

Hubo un par de veces que sí me asusté un poco. La segunda noche en competición aún no había pegado ojo desde el inicio de la carrera. Aún más, a las 3 de la madrugada del día de salida ya estaba despierto por una combinación de nervios, emoción y jetlag, en total casi 50 horas. Me encontraba andando por una zona de bosque camino del tercer check point. Había decidido llegar hasta él o morir en el intento ante la imposibilidad de conciliar el sueño. LLevaba la música puesta, lo que generaba una atmósfera mágica y me animaba a andar a muy buen ritmo. lo único que veía era lo que alumbraba mi linterna frontal en la línea del camino, que estaba totalmente flanqueado por espesos bosques. En un momento dado paré para hacer algo, no recuerdo qué. Me quité los cascos y de pronto, a escasos metros de mí en el interior del bosque, escucho claramente unos pasos en la nieve de algo tremendamente grande. Lo primero que pensé es que se debía tratar de un alce, pero inmediatamente me vino a la mente la idea de que pudiera ser un oso. La temperatura en ese momento era de -25º C, suficientemente baja como para que los osos estén hibernando, pero siempre tienes al pepito grillo puñetero en el hombro que te dice "perooo...¿y si al final es un oso...qué?". En ese momento empecé a andar rápido...muy rápido...cagando leches, vamos. Mirando hacia atrás continuamente, por si acaso (creo que fue la primera, y una de las pocas veces que miré hacia atrás en toda la carrera). Por supuesto ni se me ocurrió volver a poner la música hasta que me había alejado un buen trecho.

La otra vez fue la tercera noche. Me encontraba ya en la zona de infinitos lagos. Para que os hagáis una idea, tardabas horas en cruzar un lago inmenso para, acto seguido, cruzar una zona de bosque de un kilómetro o menos y volver a entrar en el siguiente lago. Así prácticamente dos días. Creo que sería en uno de los lagos más grandes que crucé. Hacía unas pocas horas que había anochecido y me encontraba en mitad de una gran extensón de hielo que me costó horas recorrer. La aurora boreal lucía en todo su esplendor, ocupando gran parte del horizonte. Lo único que podía oir eran mis propios pasos. Ninguna luz en kilómetros a la redonda. Ningún pueblo ni zona habitada...nadie...absolutamente nadie...en mitad del gran norte salvaje. Me detengo para disfrutar del silencio más absoluto que he sentido en mi vida. La experiencia alcanza el clímax al apagar la luz de la frontal, quedándome totalmente a oscuras. En ese momento escucho una especie de trueno apagado debajo del hielo, pero que en mis oídos retumbó como si se hubiese producido dentro de mi cabeza. El corazón a mil por hora. La primera reacción, por supuesto es "¡¿qué co.....nes ha sido eso?!". La segunda reacción fue aún peor que la primera "¡¡¡...dónde leches me subo, a qué me cojo, dóoonde me agarrrrrro si esto se hunde!!!". 

Aparte de estos dos momentos, nada, cero, encefalograma plano. Bueno sí, el continuo miedo a meter la pata y quedar fuera de carrera, cada vez que las manos se quedaban heladas, cada vez que no sentías los pies más de lo normal, cada vez que pensabas en los tiempos de corte...

En contrapartida a todo esto, la sensación continua de bienestar, de estar en un lugar maravilloso, de encontrarte en tu sitio, de no querer estar en ningún otro lugar del mundo y de sentir una paz interior incluso en lo más duro de la batalla. Por lo demás...sin comentarios.

 

25.02.2016 00:00

Sus ojos se abren sin motivo alguno, no hay ruido en el exterior ni posibilidad de que nada lo produzca, no hay nada ni nadie. Sencillamente su mente le dice que ya ha descansado bastante. Asoma la cabeza a través de la estrecha abertura del saco para encontrarse dentro del limitado espacio  de escasos centímetros que genera la funda de vivac entorno al primero. Todo, fuera del saco, está congelado. Incluso sus botas, que ha dejado junto a la cabeza en el interior de la funda, están totalmente petrificadas. Mira el reloj y sólo ha pasado una hora desde que ha parado a descansar, son las tres de la mañana. En condiciones normales vovlería a intentar dormir, pero la adrenalina que le ha empujado hacia adelante durante los últimos días está fluyendo por su sangre de nuevo y ya es imposible volver a conciliar el sueño. Al abrir la funda de vivac un aire totalmente helado invade su diminuto "hotel". A partir de este momento todo se debe hacer de forma acelerada. El termómetro que lleva en el exterior del trineo le dice que está a -28º C, por lo que de no moverse rápido, empezará a sentir los efectos de la hipotermia en unos pocos minutos. La peor parte es ponerse las botas cuando están totalmente congeladas y rígidas. El primer contacto es similar a la sensación de meter los pies en un cubo de agua helada. No volverán a calentarse hasta al menos media hora después de reemprender la marcha. Una vez calzado recoge el saco, la funda de vivac y el aislante de cualquier manera y los introduce en la bolsa del trineo a presión. La mejor forma de llevar las cosas dentro del trineo es en bolsas independientes, pero amontonadas y sin criterio alguno, sabiendo más o menos dónde se encuentra cada cosa, pero sin perder demasiado tiempo en ordenarlo. 

En unos minutos está en marcha, no sin antes haber repartido unas cuantas barritas energéticas y algo de chocolate por los bolsillos de la chaqueta para que los vaya calentando su cuerpo al generar calor. De otra forma sería imposible incarles el diente, "recién sacadas del congelador". A su espalda tiene una bolsa de hidratación, con agua aún liquida, bajo varias capas de ropa, que le ha acompañado durante la noche dentro del saco. Este "magnífico ágape" constituirá su único sustento a lo largo de la siguiente "jornada", por llamar de alguna forma, al tiempo que pasará caminando entre dos descansos dentro del saco de dormir.

Los primeros minutos aprieta considerablemente el paso intentando calentarse lo más rápidamente posible. Los dedos de las manos le escuecen dentro de vairas capas de manoplas y guantes, y en su mente se despierta una vez más el perpetuo temor a sufrir congelaciones que pudieran dejarle fuera de carrera. Más allá de ese temor, en su mente sólo hay cabida para los sentimientos, los cáculos y las sensaciones, nada más. Los dedos de los pies...sencillamente no existen.

Caminar ya no es un esfuerzo, es sencillamente un acto reflejo similar a respirar. Sólo existe el horizonte. En ese momento se da cuenta de que, en los días previos, no ha mirado ni una sola vez hacia atrás. Sólo al frente...siempre al frente. Por momentos se olvida de la existencia del trineo que arrastra y, sin embargo, en su interior se encuentra todo lo necesario para poder mantenerse con vida en ese entorno. 

Faltan aún casi siete horas para que amanezca y la oscuridad sería absoluta si el cielo no estuviese totalmente invadido por la aurora boreal. El silencio, aparte del crujir de sus pasos sobre la nieve, resulta terriblemente ensordecedor. Cuando se detiene, sólo la aurora  en perpetuo movimiento parece emitir algún sonido, al menos dentro de su cabeza.

Las horas pasan sin que se de cuenta. Cada segundo parece el mismo y a la vez único. El reloj no volverá a existir hasta la hora de despertarse de nuevo. Un amanecer que durará horas promete la llegada de  un sol frío y sin fuerza, para dar paso a un largo atardecer. El día, sencillamente no existe...luego de nuevo, la noche...casi eterna.

Tras lo que han parecido siglos, alcanza el siguiente punto de control. Al fin gente, voces, sonrisas. Primeras palabras en casi dos días. Se trata de una tienda en mitad de la nada con un médico y dos voluntarios a la que le está terminantemente prohibido acceder. Algo de comida, agua caliente para beber y conversación. Un pequeño oasis en un desierto helado. Unas pocas horas de contacto humano y de nuevo, viaje al interior. 

Setenta kilómetros por delante hasta el siguiente punto de control con la única compañía de sus pensamientos, y por supuesto...de la aurora boreal.

 

19.02.2016 00:00

Ya sé que la sangre aún está fresca y que sólo hace dos días de la última entrada en el blog, pero es que uno es ansia viva y cotorro indomable, y me cuesta no gritar las cosas a los cuatro vientos cuando estoy emocionado por algo. Pues ahí va.....¡¡¡¡¡QUE ME VUELVO A IR A LA YAUUUUUUU!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, sí...sí, otra vez, y en 2017, antes de que se enfríe el cadáver. Para colmo va a ser la edición de ¡¡¡¡700 km!!!!!!! que se va a hacer el año que viene. Y es que como el menda es "exageraíco pa to", no puedo hacer una carrera de 500 km sabiendo que si cruzo la meta, hay otra meta 200 km más allá. Es como si el horizonte tirase de mí.

Ahora se añade una seria complicación. Todo el gasto debo realizarlo patrocinado, ya que mis recursos personales están totalmente agotados y mi economía familar ya ha hecho todo lo que podía hacer para permitirme cumplir este loco sueño. Así que voy a necesitar toda la colaboración posible para encontrar patrocinadores. Cualquier idea, por descabellada que pueda parecer, os agradecería me la hagáis llegar.

Lo gracioso del tema es que toda la gente a la que se lo he contado afirma saberlo, antes incluso que yo.

Mi idea es hacer las cosas exactamente igual, sin apenas variaciones y con algunos pequeños cambios que iré contando a lo largo del año. Van a ser once meses de preparación física, insisto, sin apenas variaciones con respecto al año anterior, ya que considero que lo realizado hasta ahora fue un rotundo 10 viendo el magnífico estado de forma en el que me encontré durante toda la carrera. Así que, vecinos de L´Eliana, temblad, el loco de la rueda cabalgará de nuevo en las madrugadas, despertando a su paso a aquellos incautos que no duerman con tapones en los oídos, cabreando a todos los perros de la "contorná", aterrorizando a los gatos de término. ¡Señora los perrrrros, tiemble, el Loco de la rueda ha vuelto!. ¡Tío la garrota, afila tus armas, volveremos a enfrentarnos antes de despuntar el alba como antaño!.

Si puedes soñarlo, puedes hacerlo, pero si no lo consigues...siempre puedes volver a intentarlo, digo yo.

17.02.2016 00:00

No sé por dónde empezar. Hay tantas cosas que contar, y la mayoría es imposible hacerlo con palabras. Algunas podré compartirlas con imágenes en forma de fotos de momentos y paisajes, pero los paisajes interiores habrá que dejárselos a la escritura. Supongo que lo mejor será empezar por el principio, o en este caso, por el final. 

No reaccioné de ninguna forma especial cuando el médico del check point de Carmacks me "insinuó" que debía abandonar la carrera, que si no lo hacía iba a tener un problema serio de salud. Sencillamente, lo acepté. El dolor había sido horrible las últimas horas y yo ya era consciente de que aquello no era un simple "picor de huevos". Las rozaduras de las ingles que me habían acompañado durante días se habían agravado hasta tal punto que podían acabar provocándome septicemia. Es curioso cómo algo tan vanal en una situación normal se puede llegar a convertir en un serio problema en el ártico, pero así es el ártico. Cometes un error y estás fuera de carrera, cometes dos errores y puede que algo peor. En mi caso, el error fue no darle importancia a aquellas rozaduras y dejar que un problema, sencillo a priori, se convirtiera en un posible riesgo para mi salud. Y es que la mentalidad del "si duele es que sigues vivo", "espartanos, cuál es vuestra profesión" y "ya me tocaré los güivols cuando tenga tiempo" no sirve de mucho en una carrera como esta, en la que una simple ampolla te puede acabar eliminando. Yo pensaba que tenía bastante claro este concepto, pero el encontrarme tan bien durante toda la carrera me hizo perder la noción de las prioridades. 

Así es, me sentí estupendamente durante los 285 km que duró mi carrera. Más de cuatro días en los que sólo consegí dormir 5 horas en total, y pese a ello, encontrarme en un estado de forma física excepcional (de lo psíquico, habría que preguntar a los señores y extraños seres que aparecían en mis continuas alucinaciones por la falta de sueño). Cuatro días en los que todo me estaba pareciendo fácil, el entorno no resultaba hostil en ningún momento, pese a que la temperatura nocturna más suave que tuvimos fue de -25 º C. Me encontraba como en casa, agusto, feliz. De hecho, cualquiera que se hubiera cruzado conmigo, hubiera sospechado que había ingerido algún tipo de sustancia psicotrópica debido a la perpetua sonrisa de gilipollas que lucía en la jeta (mi amiga Mª Jesus me ha planteado que, tal vez, la sonrisa perpetua se debía a la congelación de mi cara durante el estado inicial de felicidad en la carrera y posterior exposición al frío de mi musculatura facial; interesante teoría a tener en cuenta).

Y es que la aurora boreal, esa bailarina silenciosa que llena las noches sin luna del ártico y le roba el protagonismo a las estrellas como una niña caprichosa, es una sucia traidora que te envuelve como un suave manto de luz y te embriaga dulcemente, generando un ficticio estado de bienestar. Que sales del saco de dormir y te estás congelando como un besugo...pues tú ahí...como un gilipuertas, mirándola. "¡Qué bonita es, se me están congelando las manos, los pies, las orejas y las pelotas, pero qué bonita es, joer!". Pues así todo el rato.

Las cosas se ven muy claras en la soledad más absoluta, cuando sabes que no hay nada habitado en cientos de millas a la redonda, cuando al cruzar un lago helado de muchos kilómetros de longitud y anchura que te llevará horas atravesar, no ves luces ni delante ni detrás. Solo del todo, sin mas sonidos en tu cabeza que el de tus pisadas al andar y tus pensamientos. La mecánica mental necesaria para seguir adelante se vuelve muy simple y saborear los momentos, las sensaciones y los sentimientos se convierte en un inusitado placer. Es como ser el único habitante de un planeta en el que el tiempo se ha detenido...totalmente congelado, pero tu mundo está completo y totalmente abarrotado por tí, en perfecto estado de equilibrio y armonía. Sobre tu cabeza siempre, perpetua acompañante, la aurora boreal.

(foto de Joaquín Candel, el "El tigre del Yukón", "El lobo de Alaska Iditarod Trail Invitational", un fenómeno vamos).

Pd: En las próximas entradas procuraré hacer un resumen de la carrera para los lectores más masoquistas, ya que probablemente, las batallitas van a dar para agotar ríos de tinta una vez entrado en modo "abuelo cebolleta". Lo de hoy ha sido insomnio, vamos, que son las cuatro de la "madrugá" y con el "jet lag" de las narices no puedo dormir, y uno no está ahora para arrastrar ruedas y sale la vena blogera, así que si me he puesto un poco empalagoso no me lo tengáis muy en cuenta. (Chema y Luis, estáis fritos cuando salgamos en bici, id comprando tapones para los oídos).

28.01.2016 00:00

Buenas, muy rápido y antes de salir de viaje, tal como prometí, dejo aquí el enlace de la web de la prueba donde hay una ventana de una empresa llamada Trackleaders, donde se puede seguir la carrera en un mapa.

22.01.2016 00:00

Llevo semanas intentando escribir pero me ha sido imposible. Entre el trabajo y la locura de los últimos preparativos no he tenido ni un minuto libre. A pocos días de marcharme a Whitehorse, siento que en el momento de escuchar el pistoletazo de salida de la carrera, empezará la parte fácil de esta aventura.

Así que ha llegado el momento de marcarme el topicazo y empezar a dar las gracias a "to quisqui" con una lagrimilla en la comisura del ojo. Os advierto que lo que resta de la entrada es un rollo sentimentaloide y no os culpo si dejáis de leer, pero esta entrada no es para vosotros, es para mí.
 
Ante todo, gracias a los vecinos de L´Eliana por no crear un piquete de linchamiento contra mí al despertarles continuamente de madrugada.
Gracias a Germán Pardo de AGM, a José Patricio de Hyozan, a Carmen Dàries y a José María Flores por estar ahí todo este tiempo.
Gracias a todos los amigos que me habéis dado ánimos durante el año y medio que he estado preparando esta locura,  a los que estabais ahí antes, y a los que os habéis unido por el camino.
Gracias a la guardia civil, por no determe al ver a un maromo tapado hasta las cejas a las cuatro de la madrugada arrastrando ruedas por la calle.
Gracias a Mercedes Berenguer y a Susana Rodrigo, por tanto.
Gracias a Chema y Luis (sí...esos que suenan como Telma y Louise, pero sin estar buenas) por todas las risas juntos.
Gracias a la gente de Yo Soy Noticia, a Pedro Morata y Adrián Rubio por pensar en mí, que soy un deportista amateur del montón...pero del montón muy hacia abajo, y tratarme como a la élite deportiva. Le habéis puesto voz a los que antes no la teníamos.
Gracias a los que os leéis incondicionalmente todas las chorradas que escribo en este blog, sois unos masocas, que lo sepáis. Yo me lo haría ver.
Gracias a mis nuevos patrocinadores, La Diputación Valenciana y la constructora alicantina ANTRA, a Yolanda Martínez y a Antonio Fernández, por apostar por mí.
Gracias a la "Señora los perros", por darme pie para un post tan gracioso como aquel.
Gracias a la luna y a las estrellas, a la primera por iluminar mis madrugadas, a las segundas por acompañarme cuando la primera no estaba.
Gracias a Mariela y a Gus por sacarme en vídeo sin que parezca el aberroncho en que me he convertido, pese a que la cosa estaba "jodía". Sois unos artistas.
Gracias al "Tío la Garrota", por no utilizarla al cruzarse conmigo mientras arrastro las ruedas.
Gracias a mi padre, por enseñarme a ser como soy, por enseñarme que en la vida hay algo más que simplemente estar, por enseñarme con el ejemplo, que no hay nada más importante que poder mirarse todas las mañanas al espejo sin tener que apartar la mirada y, sobre todo, por enseñarme que en esta vida, la gente que de verdad vale la pena, te va a valorar por las cosas que hagas y no por las que digas o por las que poseas.
Gracias a ella, que sé que está en algún lugar mejor observándome y acompañándome, por habérmelo dado todo, absolutamente todo.
Gracias a toda mi familia por entenderme y acompañarme incondicionalmente aunque piensen que estoy como una cabra, sois la "rehostia bendita".
 
Pero sobre todo, sobre todas las cosas...gracias a Silvia por todas las mañanas del mundo.
Pd: Seguiremos informando desde barrio sésamo...una vez haya vuelto de Canadá, claro está, no sin haber aullado a la luna unas cuantas veces, y tal y como mencionó el diario Las Provinvias (gracias Alberto Martínez) ...Corriendo con lobos.
 
 
07.01.2016 00:00

Pues eso, cada día más inquieto. Sobre todo por las cosas que aún me queda por resolver, que son cada vez menos, pero son.

Estoy hasta el moño de arrastrar ruedas, y las ruedas están hasta el moño de mí. Por lo menos he conseguido volver a levantarme a las 4:30 a entrenar, que si no luego me toca entrenar por la tarde, y a partir de ahora lo tendré más difícil porque, si mi vida era "sencillita" últimamente, ahora me he embarcado en otra historia sin haber acabado la que llevo entre manos. Así que esta tarde, a entrenar Uechi Riu, que es un tipo de kárate en el que sales cubierto de moratones cada vez que entrenas, o por lo menos eso me han dicho. Todo ello de la mano de mi sensei José Patricio, el mejor sensei al sur del Llobregat. Yo, por si acaso, ya he dicho que a mí no se me pone una mano encima hasta que vuelva de Canadá, que como me rompa a un par de semanas de irme, me pego un tiro para no verme sufrir.

En otro orden de cosas, ya he recibido los "overboots", que son unas botas que van encima de las botas para evitar que las primeras se mojen. Puede parecer una redundancia, pero parece ser que son bastante prácticas para no entrar en la tribu de los pies negros por congelación. En realidad se parecen los peúcos de un astronauta y seguramente me servirán también cuando me vaya a cruzar la Antártida...huy!...se me ha escapado. No he dicho nada, olvidado.

Aquí os pongo una foto de los artefactos

El único inconveniente que les veo, aparte del peso, es que sueltan una peste a caucho que tira de espaldas. 

Pues nada, que los días para preparar las cosas se acaban y esto está cada vez más cerca. Veo los perfiles de feisbuc de la gente que va a participar y me pregunto qué hace un pelagatos como yo entre esta tropa de terminators. Todos entrenando por sitios alucinantes, y yo, que no salgo de la Sierra Calderona, "cagüentó". Bueno, sí que he salido de la Calderona, el otro día me subí con las ruedas a Les Rodanes, saliendo desde  L´Eliana. Para el que no conozca estas subidas son de las que, cuando se hacen en bici, hay que andar con ojete para que no se te levante.......para que no se te levante la rueda de delante de la bici (mal pensados). Lo gracioso, una vez arriba, fue la bajada. En este caso la hice corriendo, dejando "aluciflipados y constupefactos" a todos los que subían en ese momento y se cruzaban conmigo. Me miraban con cara de decir "qué pedazo de animal". Eso sí, yo "pecho palomo" y cabeza bien alta. Lo que la gente no sabía, es que corría para que no me alcanzasen las ruedas, que con tanta pendiente se me venían encima.

En fín, que estoy "mu acojonao". Seguiremos informando desde Barrio Sésamo.

17.12.2015 00:00

¡Madre mía, qué rápido pasan los días!, ya ha pasado más de la mitad de diciembre y no quiero ni pensar a qué velocidad va a pasar enero. Los días disponibles para entrenar se van acabando, así que lo que no haya hecho ya, poco tiempo voy a tener para hacerlo. Lo bueno es que me encuentro bastante bien. Han sido, hasta ahora, más de 3.400 km de entrenamiento a pie, con y sin ruedas, y sin contar las horas de gimnasio, piscina o bici.

Cuando estás preparando una barbaridad de estas, tipo ironman, ultra, mega ultra o burra ultra, te das cuenta de estar perdiendo las escalas de referencia de lo que sería un esfuerzo normal y comedido, cuando un entrenamiento de 6 horas subiendo las dos ruedas a Rebalsadores te parece corto o muy corto. Pues en esa fase estoy yo. Aún así, por muy bien preparado que te creas, en esta prueba puede pasar cualquier cosa. Que se te estropea el hornillo y no puedes derretir nieve ni calentar comida...a la p...ta calle. Que se te moja el saco y no puedes dormir al raso...a la p...ta calle. Que se te congela un dedo por urgarte la nariz sin guante...a la p...ta calle (que conste que soy de los que opinan que los dedos están sobre valorados y no necesitamos tantos, dicho esto continúo con mis chorradas). Que te encuentras con un oso que ha salido a por un vaso de leche y galletas...a la p...ta calle. Que se te congela la minga por mear a barlovento...a la p...ta calle. En fin, lo dicho, que no basta con estar físicamente preparado, también hay que tener chiripa.

En lo que se refiere a la preparación mental, creo que es inversamente proporcional a la física. Me explico. Cuanto más se acerca la fecha, más fuerte me ecuentro. Sin embargo, cuanto más pienso en lo cerca que está la fecha, más veces tengo que ir a la toilette por vía de urgencia. Pues eso, "acojonaíco" estoy, que veo a los otros participantes por el feisbuc y me parecen todos una ristra animales, vamos que están todos más fuertes que la cazalla. De normal, me pasa lo mismo en otras pruebas, pero con tres mil personas uno pasa más desapercibido. Aquí, con sólo veintinueve participantes, cantas más cuando haces el canelo, te haces popó encima o lloras.

Lo que parece que por fín he solucionado es el transporte del agua. En principio, pensaba transportarla en termos, pero finalmente, acosejado sabiamente por Joaquín Candel, el Alicantino de Acero...el Legionario de Titanio...qué digo de titanio...¡de Grafeno!, he optado por llevar una bolsa de hidratación en la espalda debajo de la ropa y dos botellas  de litro y medio, con aislante de neopreno, en el trineo, opción considerablemente más ligera. Lo de la bolsa de hidratación ya lo tenía visto hacía tiempo, pero las que llevan mochila abultaban demasiado para llevarlas debajo de la ropa, ya no por complejo de parecer un camello con  su chepa, sino por comodidad. Finalmente he encontrado una de muestra de una conocida marca de bebidas deportivas, de esas que regalan con los kits de muestras, que me viene como anillo al dedo. A veces las mejores soluciones aparecen de la forma más tonta e inesperada.

Para finalizar, cuelgo una fotillo que me hice ayer al pasar por el taller del Doctor y Sensei D. José Patricio, el mejor experto en medicina china al este del Yang Tsé. Sí, ya lo sé, tengo un poco abandonado el tema de la depilación, pero como ya os he comentado anteriormente el pasar tantas horas entrenando en solitario por esos cerros de dios me está provocando aberronchamiento agudo. ¡Apa!...¡a cascarla! (lo dicho).

04.12.2015 00:00

Pues aquí seguimos, arrastrando y arrastrando. Esta semana, mis queridos entrenadores de AGM, me han pautado exclusivamente arrastres. Eso significa que, si me toca el sábado comida familiar en Llíria, y tengo que ir vía Sierra Calderona haciendo unos 50-60 km, me toca hacerlo con las ruedas a cuestas. A los que siempre que hago alguna "burraeta" me preguntan "¿pero llevabas las ruedas?", esta vez les digo...¡SÍ!, con ruedas. Lo más gracioso es que a eso hay que sumarle las 3 horas del viernes y otras 9-10 horas el domingo, y sí, toooodo arrastrando las dichosas ruedas. Así que me toca encontrar un itinerario "viable" para tiro y arrastre, que no acabe dando con mis huesos en el calabozo de un cuartelillo de la benemérita. (Desde aquí saludo a  nuestra ilustre y bienamada Guardia Civil, que realiza una grandísima labor de cuidado y protección de la población...por favor, si me veis arrastrando las ruedas de madrugada por esos caminos de dios, sed benevolentes conmigo, no soy peligroso).

Otro asunto importante a tener en cuenta es que la mayoría de mis itinerarios de entrenamiento vía Calderona, pasan justo por la puerta de la base militar Jaime I de Bétera, a escasos metros de la garita de vigilancia y control de accesos. Imaginad al señor que esté de guardia el sábado a las 5:00 de la mañana y vea acercarse, desde la oscuridad, a un maromo arrastrando dos objetos pesados, tal y como están las cosas con el Isis y la madre que lo parió. Vamos, que cambio el itinerario o me arriesgo a que me cosan a tiros...ya os contaré como acaba la cosa.

En otro orden de cosas, ya tengo el botiquín preparado. Como ya he comentado, es parte del material obligatorio de la carrera. Es de entender, ya que en un territorio tan inhóspito como es el Yukon, un rescate puede no ser inmediato, por lo que hay que estar mentalizado para poder resolver cualquier situación por uno mismo y con la ayuda del señor. Ésto que parece algo extremo, ocurre exactamente igual en muchos lugares de España, aunque no seamos conscientes de ello. Que te de un infarto en mitad de los bosques de Cuenca y verás lo que tarda en aparecer una ambulancia con soporte vital. En fin, aquí os hago un resumen de su contenido:

Por supuesto, contiene todo tipo de vendas y gasas, no para poder hacernos un disfraz de momia, que nos es que lo haya pensado yo, fue un amigo, sino para vendarnos o gasearnos todo tipo de heridas (venda-vendar...gasa-gasear...lo pilláis, no?). A este respecto, cabe destacar que no hay vendas para cubrir heridas por amputación de cabeza, bueno, sí las hay pero no suele valer la pena perder el tiempo en estos casos.

Otro elemento imprescindible son los anti diarréicos, que sirven para que no nos vayamos "pol la patabajo".

Laxantes, para no irnos "pol la patarriba".

Aguja de coser e hilo, por si me da por pelearme con otro pino, poder remendarme la cara una vez más.

Bandas de sutura, que aunque suene a clanes juveniles callejeros sólo son unas tiritas muy pequeñas que se pegan en los cortes profundos, por si en vez de pelearme con un pino lo hago con un arbusto, poder cerrarme las heridas.

Una vaselina con anti biótico, para "esos días"...esos días en que nos aparecen rozaduras en zonas delicadas, mal pensados.

Anti bióticos de amplio espectro, que aunque suene un poco siniestro y fatalista, sólo son unos bichos microscópicos que matan a otros bichos microscópicos, lo que pasa es que las autoridades sanitarias se complican mucho definiendo estas cosas.

Paracetamol, por si me duele la chola, digo yo.

Antieméticos, que aunque parece algo muy sofisticado, una vez más cosas del complicado mundo sanitario, son pastillicas "pa no echar la pota", hablando en plata hermanos y hermanas.

Aguja hipodérmica con punta quirúrjica, para poder operarme yo mismo.

Tijeritas, imperdibles, esparadrapo, pinzas, etc.

Bueeeno, todo esto por supuesto, transportado en un paquetito comprimido que conviene tener siempre cerca, así si me da por zurrarme con una manada de lobos, un castor ninja o una ardilla rabiosa, poder curarme yo solito la pupita.

 

26.11.2015 00:00

El sábado pasado, finalmente tuve la comida familiar en Burriana, por lo que como ya dije, para poder compaginar entrenamiento y compromisos sociales (que uno ya se está volviendo bastante aberroncho como para aislarse aún más), me fui corriendo hasta casa de mis tíos, no ya en Burriana sino pasados 5 km de allí.

Como ya es habitual en mis sábados sabadetes toque de corneta a las 3:30 a.m., sí habéis oído bien. Ya lo sé...lo mío no es normal...estás como una  p....a cabra...háztelo ver. Sí a todo, le doy la razón a la gente y me doy por perdido. A las 4:00 ya me encontraba en la calle pegándole al pinrel. GPS en mano, semblante firme, espíritu henchido y a seguir el camino por vía pecuaria. Todo transcurría según lo previsto, me encontraba muy bien de piernas y avanzaba a buen ritmo. Serían las 5:45 aproximadamente, cuando me encontraba recorriendo el Camí de Llíria en dirección a Puzol, y justo al pasar junto a un polígono industrial noto lo que mi amigo Juanjete llama una "contractura intestinal", también conocida comunmente como "apretón de ojete". La verdad es que desde antes de salir de casa me sentía un poco extraño de entrañas (que no entraño de extrañas) pero no le había dado importancia hasta este momento. Solución, al final de una explanada del polígono, justo al traspasar la línea donde empezaba la oscuridad, ayudado por las luces de las farolas cercanas pero amparado por las tinieblas, me dispongo a entrar en boxes. Tras el cambio de aceite y revisión de bujías prosigo con la singladura y, sin haber pasado ni un minuto desde la reanudación, aparece un grupo de unos siete coches, de estos tuneados bien macarras y se ponen a hacer trompos y derrapes en esa misma explanada. Esta vez el diablo estaba de mi parte y por un puñetero minuto no me pillan "mirando pa Cuenca". En fin, tras un par de paradas más en boxes (menos mal que el resto del camino estaba estratégicamente flanqueado por amplios, frondosos y discretos huertos), logro pasar Saguntum. Tras un par de kilómetros junto a la nacional, me desvío por un camino sumido en el mar de huertos de naranjos que me acompañarían ya hasta mi meta, cuando unos minutos después, una nueva contractura me obliga a repetir parada y posta. Así pues, me adentro nuevamente en la espesura. A mitad de operación, justo en el momento crítico del parto, oigo que para un coche. De todas las decenas de miles de huertos que debe haber entre Sagunto y Burriana, he ido a meterme en el del señor que está a punto de llegar. Con toda la templanza, sangre fría y "elegansia naturá" que me caracteriza, finalizo mis cositas y salgo del huerto, encontrándome de frente con el maromo. ¿Por aquí voy bien a Almenara?, le digo con cara de haberme perdido. El señor con toda amabilidad y sin parecer sorprendido en absoluto (o me toma por tonto o se da cuenta de lo tonto que estoy, una de dos) me indica el intinerario a seguir, gracias a dios o una vez más al diablo, sin reparar en el GPS que llevo en la mano.

A partir de aquí, salvo un par de visitas más al tocador  a retocarme el rimmel y empolvarme la nariz, ningún incidente de importancia. Lo más destacable del resto de la epopeya sería las cinco horas, algo así como desde un poco antes de Almenara hasta bien pasado Nules, en las que el camino iba pegado a la AP-7, a modo de interminable e infernal recta, que daba la sensación de estar recorriendo el mismo kilómetro en todo momento. Una verdadero reto para la resistencia mental. 

Finalmente, tras 70 km recorridos con estas dos que llevo debajo (las piernas mal pensados), tras sólo haber podido comer tres plátanos debido a las continuas llamadas de la selva, arrastrando los 30 km corridos el día anterior, y más de 10 horas de "disfrute" consigo llegar a mi destino, donde me esperan el calor de la familia, una paella y casi un litro de Fanta para subir un poco los niveles de azúcar en sangre.

Nota: lamento lo escatológico de la entrada de hoy, pero como ya os he comentado estoy un poco aberroncho últimamente. Además, el Ministerio de Sanidad ya advirtió de las consecuencias de leer las chorradas que aquí se cuentan, así queee....¡a cascarla!

20.11.2015 00:00

Bueno, esta semana no ha pasado nada fuera de lo normal, teniendo en cuenta lo anormal que es mi vida en la actualidad... toca cambiar neumáticos, que están "quemaícos" por las dos caras...casi no he dormido en los últimos días...la patrulla de la benemérita sigue mirándome con cara de sospecha cuando me ve a las 4 de la madrugada haciendo en suajili por la calle...este fin de semana me voy a meter 125 km entre pecho y espalda...mis compañeros de trabajo me dicen que estoy "zumbao"...mi familia me dice que estoy "zumbao"...mis amigos me dicen que estoy "zumbao"...gente que no me conoce de nada me dice que estoy "zumbao" (igual, si lo dice tanta gente será que sí estaré "zumbao", no sé...no sé)...lo dicho, lo normal...lo normal.

Hace una semana, mi padre me comentó que este sábado que viene, teníamos una comida familiar en Burriana. El problema era que el mismo día me toca un entrenamiento de 10-12 horas; solución: ir a Burriana en el coche de San Fernando. Y así me voy mañana a "patica" por vía pecuaria, unos 70 km "de ná" hasta el lugar en cuestión.

También aprovecho mi entrada de hoy para presentaros a mi nuevo compañero de entrenamientos. Se llama Oso, y es un cachorrito de 45 kg que me acompaña desde hace un par de semanas, al parecer, con gusto, ya que cuando ve el arnés y la correa se pone hecho unas pascuas, el angelito. Su nombre lo dice todo de él, aún no sabemos si es un can o un plantígrado, aunque por lo fino y delicado de sus movimientos está más cerca de lo segundo.

 

También me ha llegado el botiquín para la carrera, elemento además de imprescindible, obligatorio por decreto de la organización. Pero este asunto y otros más delicados, que me ha solicitado algún lector que aclare, serán objeto del próximo rollo patatero que os cuente. En fin, que me espera un fin de semana digamos...intenso.

12.11.2015 00:00

Llevo toda la semana oyendo comentarios sobre la edición de la Behovia-San Sebastián del pasado fin de semana. Parece ser que hizo un calor extraordinario para las fechas en las que estamos y ello provocó numerosas actuaciones de los servicios de emergencias por síncopes, desmayos y golpes de calor. Como decía, he oído todo tipo de comentarios. Gente que dice que algunas personas no están preparadas para hacer determinadas pruebas y aún así las hacen...que no tienen la suficiente experiencia y no son capaces de medir el esfuerzo y las consecuencias de superar sus límites. Otra gente que dice que todos hemos empezado en el deporte alguna vez...que todos hemos hecho barbaridades en algún momento...etc.

Pues bien, para variar un poco el tema habitual de este blog, debido a que se trata de una cuestión que, como deportistas, a casi todos nos afecta, y en especial, teniendo en cuenta que esta semana no tengo nada interesante que contar y me sirve para teneros enganchados al blog unos minutos, voy a exponer mi humilde opinión sobre el tema...insisto, sólo es mi humilde opinión.

Huelga decir, que quizá no sea la persona más indicada para hablar del deporte como fuente de salud cuando este se practica con responsabilidad y de forma segura (no tenéis más que verme bajar las escaleras por la mañana después de levantarme). Parece que estemos hablando del consumo de drogas o alcohol, pero es que para algunos de nosotros probablemente el deporte tenga el mismo efecto adictivo, tanto en el uso como en el abuso. Lo primero indicar que, desde que me decidí a preparar mi primera prueba de ultra distancia, me puse en manos de un entrenador, en este caso AGM ENTRENADORES, con los que sigo en la actualidad. También indicar que soy técnico deportivo de triatlón y montaña, y aún así me pongo en manos de otro técnico. El motivo es bien sencillo, considero que nadie conoce cómo funciona nuestro cuerpo mejor que nosotros y sin embargo,  la objetividad que nos aporta un entrenador es difícil de alcanzar por uno mismo, pero este es mi caso. Un entrenador, corrijo...un buen entrendador, debe ayudarnos a llegar donde queremos evitando que nos lesionemos e incluso que pongamos en riesgo nuestra salud, controlando nuestra progresión y, llegado el caso, advirtiéndonos dónde están nuestros límites e invitándonos a no superarlos o a hacerlo conscientemente, pero valorando los reisgos. Luego le haremos caso o no, que para eso somos mayorcitos. Con esto no estoy diciendo que todo el mundo deba contratar un entrenador, pero cuando nos vamos a jugar algo más que la posibilidad de sufrir un sofoco y nos planteamos forzar nuestros límites, independientemente de que estos sean subir al Everest o correr una media maratón (cada uno tiene sus propios retos), en mi opinión deberíamos buscar asesoramiento. En este sentido es lo que haría yo y creo que es un argumento a favor de la prudencia.

Por otro lado, algunas cosas que hacemos no siempre surgen de la razón. Para encontrar motivos de por qué la gente hace las cosas, deberíamos plantearnos que difícilmente habrá dos respuestas exactamente iguales. En mi caso, nunca me he propuesto hacer un duatlón, triatlón, burratlón,  ironman, ultraman, megaman, la YAU o cualquier otra salvajada porque sea algo lógico o una conclusión a la que haya llegado tras mucho meditarlo. Es algo visceral, algo que nace en algún lugar que no conozco y que no llego a entender, pero que de pronto, está ahí y ya no se me va de la cabeza. Es por tanto algo que no puedo ni necesito explicar. "¿Por qué sube usted montañas para luego bajarlas?"...hay quien dirá que porque están ahí, otro dirá que por la conquista, otro por la diversión, otro porque le picaba el culo...En mi caso la respuesta es muy simple: ¡ni pajolera idea chatos!. Lo hago sin plantearme motivo alguno ni medir las consecuencias. Es la vida que he elegido vivir y los que me rodean saben que soy feliz viviéndola así. Pero insisto, este es mi caso.

He oído también comentarios en sentido de ponerle coto a esto de las carreras populares, ya que cada vez son más los corredores atendidos...que si eso nos cuesta dinero a todos...que si un día va a ocurrir una desgracia. El que haya hecho alpinismo ya está acostumbrado, desde hace bastantes años, a oir este tipo de cosas, ¿verdad?. El alpinismo es un deporte del cual los medios de comunicación se acuerdan sólo cuando se muere alguien. Y entonces viene el drama y el debate, acerca de dónde están los límites de la cordura. De que rescatar gente pone en riesgo vidas y medios económicos. Personalmente no creo que haya ni un sólo miembro de un cuerpo de rescate que se haya visto abocado a ese tipo de vida por obligación o necesidad, de hecho hay bofetadas por acceder a estos cuerpos, pero esa es sólo mi opinión. Además, por lo general, la gente que se mete en estos berengenales no lo hace condicionado por la espectativa de un rescate. Una vez más, en mi experiencia personal, cuando practicaba alpinismo y escalada invernal asiduamente, casi siempre desaparecía una semana o más tiempo junto a algunas personas y sin posibilidad de contactar con nadie, y lo único que provocaría un rescate en caso de ocurrir un accidente, sería que no volviera a casa el día que me tocaba volver. En este sentido también me parece curioso que nos planteemos estas cuestiones sin entrar a valorar otras como, por ejemplo, el tabaco. El dinero que ingresa el estado en forma de impuestos derivados de la venta de tabaco, no cubre los costes de tratar las enfermedades derivadas de su consumo. Y a nadie parece importarle demasiado. Yo nunca plantearía que una persona con un cáncer de pulmón o una agina de pecho provocados por el tabaquismo, se  tuviera  que pagar los tratamientos. Para eso ya ha pagado sus impuestos previamente. No entiendo, tampoco por qué entonces un rescate en montaña o la atención médica de un accidentado deportivo es problema del que se lo busca, máxime cuando paga impuestos y encima contrata un seguro federativo o el del día de la prueba. Pero esta es sólo mi opinión.

En lo que sí estoy deacuerdo es en que todos hemos sido neófitos alguna vez en algo. El que hace por primera vez un ironman no es capaz de medir sus fuerzas con claridad porque está superando por primera vez alguno de sus límites. Lo mismo le puede ocurrir a una persona que hace una media maratón por primera vez. ¿Que debería haber seguido un proceso lógico de mejora hasta llegar a ella?, pues sí, pero quién no se deja guiar a veces, más por el corazón que por la cabeza. Lo que no entendería es que, cuando le sucediera algo malo, le echase la culpa de lo ocurrido a otro, ya sea la organización, el hombre del tiempo, el tío del mazo o el médico que le atiende. Además, insisto, ya somos mayorcitos para saber dónde nos metemos.

Conclusión...vaya rollazo que me acabo de marcar, pero mi objetivo de manteneros aquí enganchados unos minutos está cumplido. Lo único malo es que os haya parecido tan aburrido que dejéis de leerme a partir de ahora....¡No me dejéis, por favor, os necesito!

LAS AUTORIDADES SANITARIAS ADVIERTEN QUE, LEER ESTE BLOG Y TODAS LAS CHORRADAS QUE SE CUENTAN EN ÉL, PERJUDICAN SERIAMENTE LA SALUD Y ESTABILIDAD MENTAL...ASÍ QUE USTEDES SABRÁN LO QUE HACEN, MAJOS

 

03.11.2015 00:00

Hoy, por fin he resuelto uno de los temas que más preocupado me tenía en lo que al material se refiere, una pieza vital del equipo, el Excalibur de todo alpinista, montañero, explorador, aventurero...qué digo aventurero...¡astronauta, incluso!. Es algo que todo hombre intrépido, hecho y derecho que se precie aprende de su madre desde la más tierna infancia. Os suena aquello de "¿llevas unos calzoncillos que estén bien?"..."Mamaaaaá!!! ni que me fuera a una gala real"..."Vale, pero ¿y si tienes un accidente y te tienen que llevar a urgencias?...¿eh?". Efectivamente, ¡LOS CALZONCILLOS!, la última barrera de defensa de "las joyas de la familia"...el escudo de nuestro ego viril...¡la coraza del pequeño guerrero que habita en todos nosotros!...creo que se me ha ido la pinza un poco. Los calzoncillos, esos grandes olvidados. Amigos fieles que nos protegen de los elementos, las rozaduras y erosiones cutáneas indeseadas, en nuestras bien amadas partes. Amigos leales que si no elegimos con rigor y cariño, se tornan en seres viles y despiadados, que nos dejan los bajos "más escocíos que el sobaco un colibrí". ¡Sí señor!...hoy por fin, puedo anunciar a los cuatro vientos, que...¡ya tengo calzoncillos para la YAU!.

Bueno, y después de este ramalazo épico-literario de lo más hortera que me he marcado, comentar que la locura se ha desatado a todos los niveles. Los entrenamientos del fin de semana empiezan a contabilizar cifras de infarto. Sólo entre el viernes y el domingo que viene, si cumplo con lo programado, me esperan hasta 22 h de machaque. Todo esto, claro, después de la paliza de lunes a jueves. Y sólo es el principio. Me esperan dos meses de infierno, pero como dice Silvia, "sarna con gusto no pica" y "te jodes como dijo Herodes". En pocas palabras, que me lo he buscado yo solito...y cuánta razón tiene, angelito mío. Ya lo dice el refrán: "Quien siembra tormentas...tú tocale los cataplines al Facundo que verás las hostias que te caen". Y es que el refranero español es rico, variado, y tiene respuestas para todo.

El domingo pasado, arrastrando ruedas, ya volviendo a casa, se me para un coche al lado y un señor, con una niña pequeña en el asiento de atrás me dice: "Disculpe, es que mi hija me pregunta que por qué hace usted esto". No bastaba con ser el terror de los gatos de la "contorná" y el enemigo público número uno de los perros, por encima incluso del cartero. Ahora también soy ese señor raro que va arrastrando dos ruedas por la calle. "¡Niñññio!...¡cómete la verdura que si no vendrá el tío loco ese la rueda y se te llevará!"

¡Aaaay señor!, cuanta incompresión hay por el mundo, menos mal que quedamos algunos espíritus lúcidos en el planeta.

Nota: para que luego no digan que siempre estoy colgando fotos graciosillas de animales, que no vienen a cuento, aquí va una foto del modelo de calzoncillos elegido para la epopeya, la gloriosa singladura, la odisea, ¡la gesta!...ya se me ha ido la pinza otra vez, diosss...

 

 

23.10.2015 00:00

Cheeee!!!...que no...estoy...LOCOOO!!!...bueno, un poco sí. Pero no por lo que cree la gente. Y es que últimamente muchos no paran de repetírmelo, aunque no sea a mi directamente (que también), a través de otras personas. Según la Real Academia de la Lengua Castellana, la definición de loco es "aquel que ha perdido la razón...de poco juicio, disparatado e imprudente...que funciona sin control. Cualquiera que me conozca sabe que:

1. Siempre tengo razón, así que no la he perdido. 

2. Soy una persona muy juiciosa, prudente y seria, extremadamente seria.

3. Siempre que puedo me manejo con control.

Insisto, no estoy loco, sólo estoy inmerso en un cúmulo de circunstancias ajenas al normal tránsito del devenir, de lo que, en un contexto exento de anomalías, sería una persona normal y/o social e intelectualmente estable...no, yo tampoco lo entiendo...¡vaaaale, como una cabra!. Pero es que últimamente me pasan una de cosas raras...el otro día bajando en bici por una pista en la Calderona a toda velocidad con mis amigos Chema y Luis (sí...esos) casi nos matamos contra un burro...así como suena, ¡un pedazo de burro de 300 kg. lo menos!, con sus cuatro patas, orejas y rabo, suelto en medio de la Calderona. 

Bueno, en otro orden de cosas, estoy entrenando como un animal. El último mes superando ya las 20 horas semanales y subiendo. ahora ya vamos a por tiradas de trail de 11 horas. Lo peor no es eso, es que al día siguiente me tocará subirme las ruedas al Rebalsadores, unas 6 horas más. Y eso sumado a los entrenamientos de toooodos los días, siempre de madrugada y a veces doblando por la tarde...aaaaarrrrrrgggggghhhh!!!!!. A quién vamos a engañar, como dice Silvia, sarna con gusto no pica. Lo que peor llevo es el tema de madrugar continuamente, pero como dice el refrán "A quien madrugaaaa...no me toques las castañas Pilarín", es un asco...lo mires como lo mires. El sábado pasado me tocó una tirada de 9 h después de haber pegado el madrugón toooda la semana. Me levanté a las 4:30 realmente muerto de sueño y diciéndome a mi mismo que ese no era día de entrenar. Aún así, unos minutos después estaba en la calle camino de la Calderona, corriendo sencillamente para no dormirme, tal cual suena. Lo peor fue hacer la media maratón de Valencia al día siguiente, que no sé ni cómo fui capaz de terminar.

En fin, ya me he "desahogao" un ratico. Seguiremos aullando a la luna, si no nos pilla un día de estos la benemérita a las cuatro de la mañana por esos caminos de dios, y  se nos lleva al frenopático...o nos estampamos contra un burro, que no es del todo imposible visto lo visto.

 

06.10.2015 00:00

Un consejo de amigo, no os peleéis con un árbol si no tenéis una motosierra a mano. Siempre ganan.

El sábado me levanté a las 4:30 a.m. dispuesto a iniciar ooootra ardua jornada de entrenamiento. El objetivo era correr (si es que a mi trote cochinero se le puede llamar correr) 8 o 9 horas desde L´Eliana, pasando por la Calderona, Alto de Rebalsadores, Más de Tristán y Olocau, para acabar en Llíria, justo a tiempo de comer paella en casa de mis suegros. Vamos...lo de todos los sábados desde que se me ha corto circuitado una neurona de las dos que me quedaban. Sobre las 5:15 ya estaba en la rúa poniendo a punto el GPS, frontal encendida, espíritu henchido, semblante agresivo...a devorar km!

Mientras la gente descansa en sus cálidas moradas ajena a mi gloriosa epopeya, liviano y sigiloso cual "gatoparrrdo" recorro calles, caminos y carreteras hasta llegar a la base militar de Bétera, donde me desvío hacia la zona boscosa que hay detrás del hospital de Portaceli. Las primeras luces del alba anuncian la inminente llegada del astro rey y los pajarillos amenizan el momento con sus tibios arrullos (qué potito me ha queddaddo!...po diossss!), por lo que decido apagar la luz de la frontal. Un minuto después me deslizo raudo y veloz cual jabato por una angosta senda cuesta abajo cuando de pronto, unas ramas de pino que obstaculizan el camino me obligan a agacharme. Sin perder velocidad las sorteo cual guepardo del Serengueti, y en el momento de incorporarme, un fascio de ramas rotas, de esas que no se mueven cuando las empujas, sin previo aviso y a traición, me peinan los pelos de las cejas con ralla al medio. En un principio me acuerdo de "la mare que va matricular" al árbol pero sigo corriendo, ya que la cosa no parece haber molestado más mi físico que mi ego, pero transcurridos unos instantes noto un ligero calor en la mejilla y me llevo la mano a la barba. Una de dos, o estoy sudando sangre o me he hecho una jeta nueva. Las miradas de las primeras personas que me cruzo, horrorizadas cual si llevase las tripas colgando,sumado a sus insistentes proposiciones de socorro y auxilio confirman lo segundo, parezco el hijo de Fredy Kruguer después de unos cuchi cuchis con el dedo en la cara. Llegado a la primera fuente de mi singladura limpio con ahínco la sangre de mis heridas, disponiéndome a acabar el entrenamiento con entereza espartana. Las primeras fotos del resultado de mi odisea se las envío a Chema y Luis (sí, los que sonaban igual que Telma y Louise pero sin estar buenas y un poco más cabroncetes los muy "jodíos", esos mismos). El primero me responde que si no se ven tripas no es grave y el segundo me pregunta si me he peleado con una ardilla. En su línea habitual, vamos, amigos con "chispa" no me faltan, no.

Entre otros apelativos en sólo dos días: Cara cortada... Darth Vader... Eduardo Manostijeras... Capitán Sparrow... Scared Face, y todo ello en el entorno de familia y amigos...¡¡¡vaya panda de caaabr!!!!.......dejémoslo ahí.

En fin, que este Jalogüin no voy a necesitar maquillaje para el disfraz. Ya lo dice el refrán: "Quien a buen arbol se arrimaaa... no me toques más los huevos, Baldomero".

Seguiremos aullando a la luna, aunque algunas veces sea de dolor...sig

29.09.2015 00:00

Bueno, ya sólo quedan cuatro meses y hace nada quedaba casi un año y medio. Cada vez me es más difícil escribir en el blog porque las horas de entrenamiento van aumentando. Aún tengo un montón de cosas pendientes de resolver, el botiquín, los recipientes para el agua, los aislantes para los recipientes del agua, la cazuela para cocinar, las pilas, los calcetines, aaaarrrrghhhh!!!!......Conforme van pasando las semanas empiezan los nervios, no por tener dudas (ya está todo pagado, como para dudar...) sino por miedo a olvidar algo, algún detalle de esos importantes que se pueda quedar sin resolver y darme cuenta en el último momento, cuando ya es tarde.

Ahora toca empezar a hacer más volumen de entrenamiento que nunca, echarle horas y suelas de zapatillas al asunto, así que si os pasáis por la Calderona en fin de semana raro será que no nos crucemos. Y hablando de encuentros raros, últimamente me pasa algo curioso, aunque ya no me sorprendo por nada. LLevo varias semanas entrenando por la Calderona con las ruedas y encontrándome a gente que va paseando y que se quiere hacer fotos conmigo, sin preguntar qué narices estoy haciendo ni nada, sólo por ir arrastrando las ruedas. ¿Vosotros lo entendéis? porque yo desde luego no. Mira que hay gente rara por el mundo. La estampa suele ser parecida en casi todos los casos, conforme te vas a cruzar con alguien, ves que se te acerca, cámara en mano, por lo general "descojonao", y te pregunta si puedes hacerte una foto con él. A veces ya ni preguntan, sólo con los gestos que hacen  y con los que les devuelvo yo, queda todo claro...foto juntos de "caretos" y cada uno a seguir por su lado sin apenas mediar palabra. ¡No me digáis que no es "raro de cojones"!, ni preguntar si quiera si estoy preparando algo, si me he dado un golpe en la cabeza o es de nacimiento, o de dónde me he escapado. De verdad que la gente está "mu loca".

En fin, aquí os dejo una fotico de la tormentita que han tenido hace poco cerca de donde se desarrolla la YAU, en la que podéis comprobar las bromitas que gasta la naturaleza por allí ya en estas fechas. Ya veremos si el "jodío niño" ese se porta bien en febrero y no nos da algún que otro susto en forma de ola de frío extrema, que bastante extremo estará ya el asunto.

 

 

09.09.2015 00:00

Sé que el asunto que voy a abordar hoy es un palo...bueno, en realidad dos. Dos palos de skiiinggg, trekiiiinggg, nordic walkiiiinggg, hikiiiinggg, trail runniiiinggg, rovelloniiiinggg o cualquier otro deporte de monataña de esos que acaban en iiiinggg y en los que se lleva ropa de colorines y gafas fashion, cool, guay de la muerte. Dos palos que me toca llevar en las zarpas o patitas delanteras para poder arrastrar el trineo en condiciones, especialmente en las subidas. A priori uno podría pensar que se trata de dos pu...os palos, pero como todo lo referente a esta carrera es harto delicado, y hasta los detalles más simples pueden influir en la probabilidad de terminarla, es un tema serio a tener en cuenta, y yo, que soy una persona muy seria, extremadamente seria (quien me conoce lo sabe y quien no me conoce y me ve por ahí arrastrando dos ruedas por la calle o por la montaña lo presupone...), he tratado de resolverlo de la forma más eficiente, sensata y cabal posible. En mi linea, vamos.

Como no podía ser de otra manera, hay varias posibilidades y una vez más había que tomar decisiones. Oootra vez dándole al perolo por las noches sopesando pros y contras acerca de la mejor solución. (En realidad no ha sido para tanto, pero queda bien darle un poco de drama en el blog, jejeje).

Por un lado tenemos el típico palo de una pieza y rígido, sencillo (también conocido como "peazo palo"), y habitualmente utilizado para esquiar. Es el ideal porque, además de ser el más económico, también es el más resistente. El problema viene a la hora de meterlo en una maleta, y es que el "jodío" no se deja...no se deja... y mira que lo he intentado con esa delicadeza que me caracteriza. En fin...

A continuación tenemos el palo telescópico. Ese que consta, por lo general, de 3 tramos que se esconden el uno dentro del otro y que se bloquea mediante rosca. Son los más utilizados para deportes acabados en iiiinggg porque además de poderse guardar fácilmente (estos sí que se dejan meter en la maleta sin rechistar) se pueden regular en altura, así si tenemos una pierna más larga que la otra, vamos por una ladera o sencillamente somos de semblante "torcío", alargamos uno más que el otro y chimpún. Además no son excesivamente caros, lo que podría inducirnos a pensar que son los ideales. ¡Pues no amiguitos!, éstos también tienen su lado cabroncete los muy "jodíos". Con el frío las roscas que permiten apretarlos y aflojarlos dejan de funcionar bien, y unas veces no hay dios que los apriete del todo y otras lo contrario. Además, si hacemos fuerza con ellos suelen bajarse. En este caso, y siguiendo la ley de Murphy, siempre se bloquean en la peor posición posible, y si no tenemos unos alicates a mano acabaremos caminando encorvados cual esbirro de Conde Drácula.

Existe una tercera opción, como siempre, que consiste en unos bastones que se pliegan en forma de Z. Suelen ser de materiales bastante ligeros y recogidos ocupan muy poco. Ideales para meterlos en la maleta sin pelearse con ellos. Los únicos inconvenientes son por un lado el precio, son los más caros del mercado, y por otro lado que no admiten regulación. Para mí este sistema combina los dos anteriores, sacrificando la posibiliad de regularlos en altura, ya que en principio no tengo una pierna excesivamente más larga que la otra, ni camino como Igor, ni el semblante "torcío", y digo en principio porque en este cochino mundo nunca se sabe cómo va a acabar uno.

Seguiremos informando desde "mi pu...o mundo", también conocido como "El país de la felicidad perpetua" o "Fabalandia"

02.09.2015 00:00

Pues ya estamos de vuelta una vez finalizadas las vacaciones, que este año han sido un poco más cortas porque me he tenido que guardar días para poder ir a hacer la YAU en febrero sin que me formen consejo de guerra por abandono de puesto. ¡Ya sólo quedan 5 meses!, y empiezo a estar un poco nervioso ya que aún me quedan muchos asuntos que resolver en cuanto al equipo se refiere. Del entrenamiento mejor ni hablamos. Aunque se me está empezando a poner cara de mula (o de burro, según se mire) de tanto arrastrar, la parte de volumen (para los neófitos en el tema: dícese de pegarse palizas por un extenso periodo de tiempo hasta no acordarte de cómo te llamas) la tengo más abandonada debido a que el "caloret" de la canícula me toca la chola cosssa finnna. ¡Vaya desastre de verano!. Me he convertido en un experto imitador del lagarto Juancho "tirao a la bartola"...menuda tocaeta de gónadas masculinas me he marcado este mes. Ahora toca ponerse el mono de trabajo, superar el mono de cerveza a "tuti plen", y empezar a darse cañita peluda de aquí a enero, que la empresa lo requiere. Así que ya puedo ir moviendo los pies.

Por cierto, hablando de "pieses", he cambiado el calzado que utilizaré en la YAU. Según decía Perico (ese soy yo, por si no lo habéis notado) en una entrada de hace meses llamada "Vestirse por los pies" (Qué chispa tengo poniendo títulos rediosss), en la que además de exhibir unas hermosas fotos de congelaciones y heridas de pies (os invito a rememorar esas bellas imágenes retrocediendo en este blog hasta la página 4),os enseñaba el calzado que pretendía utilizar en la YAU, useasé este...

Pues donde dije digo...digo Pancracio. Ahora voy a usar estas, que son más cómodas aún...

Sí ya lo sé, son zapatillas, pero basaré el aislamiento contra el frío en los calcetines e iré bastante más cómodo a la hora de caminar, que son 500 km, chatos.

La elección de un buen calcetín es muy importante, y si no que se lo digan a mi pinrel izquierdo, que este último viaje a Pirineos ha sufrido lo indecible debido a mi dejadez a la hora de elegir calcetines, ya que me llevé lo peor que tenía por casa (no sé yo si será la edad o tanto entrenamiento nocturno, pero estoy de un ceporro...), así como de lo burrrrrro que puede llegar a ser uno teniendo una ampolla considerable y no haciéndole caso. "Ya se curará ella sola...lo que caminando viene caminado se va...¡¡¡si sólo es un dolorcillo de náaaa!!!...". Para muestra un botón...

Para los que no lo sepáis, estas cosas me pasan a menudo. Cada vez que voy a un podólogo y ven las cicatrices de mis pies alucinan pepinos. En fin, seguiremos informando desde barrio sésamo y aullando a la luna, si es que consigo volver a levantarme de madrugada, que estoy de perrrrroooo!!!!...

 

 

27.07.2015 00:00

Antiguamente para soportar las temperaturas que se sufren en las zonas árticas teníamos que matar bichos muy monos y peludos para así apoderarnos de sus pellejos y vestirnos con ellos. Gracias a dios (bueno gracias a él no, "pobrecico mío que no tiene culpa de ná la criatura"), hoy en día ya no tenemos que asesinar bichos directamente para protegernos del frío, nos basta con sacar petróleo y fabricarnos prendas sintéticas con él, de forma que los bichos mueren intoxicados, de hambre, de asco o asfixiados cuando llenemos el planeta de tanto CO2 que esto parezca Venus. Y después de esta reflexión catastrofista, deprimente y totalmente fuera de lugar, ya que yo también me visto, empezamos con otra entrega de "Las chorradas que se me ocurren mientras estoy entrenando sólo y de madrugada, ¡pero qué mal que estoy!". Y vosotros, ya os vale por leer estas tonterías, deberíais estar haciendo algo más provechoso, como entrenar, hacer crucigramas o bailar la música del telediario...panda de incautos...

En fin, al ajo...volviendo al tema de la ropita, os presento los trapitos que luciré en la YAU. Algunas de las prendas tienen ya alguna que otra década, de mi época de "alpinista" (por llamarlo de alguna forma, además queda muy como de machote), pero se conservan en perfecto estado (más me vale). Otras son de nueva asquisición y, en general, las he conseguido a precios razonables gracias y intensos barridos por internet, aunque el coste total de los "chollos" arraigará en mi conciencia por el resto de mi vida, a no ser que lo amortice volviendo a hacer alpinismo o más trails en el ártico. (Como lea esto Silvia me cuesta un disgusto y alguna que otra hostia).

En primer lugar vemos al Loco la Rueda luciendo un coqueto conjunto compuesto por unas mallas apolilladas de forro polar a modo de calzoncillo tipo "la fiebre del oro" y una camiseta térmica, que compondrá la primera capa de protección contra los elementos, o dicho en lenguaje llano, pronto y mal "¡pa no cagarme de frío!".

A continuación tenemos al mismo bribón luciendo, a modo de segunda capa, un pantalón con peto de forro polar con apertura trasera para facilitar las evacuaciones posteriores sin congelarse las "joyas de la familia", o dicho pronto y mal...no, mejor esto no lo digo pronto y mal. Rematando la parte superior un forro polar de los gorditos con ventilación axilar opcional para no sudar más de lo necesario. Hay que tener en cuenta que mantenerse seco en todo momento es fundamental. En la cabeza, nuestro pequeño gañán luce un gorro de forro polar que imita el diseño de los que llevan los astronautas rusos, y pese a tener más años que la tos, sigue dándole grandes alegrías evitando que se le congelen las pocas luces que tiene.

Como tercera capa, en contacto con el exterior, impermeable, transpirable, ventilable, guay de la muerte y con un diseño de lo más "cooooool", conjunto pantalón-chaqueta con membrana tipo "gore tex" o similar (que estos no me patrocinan), coronados por un pasamontañas con "wind ssstoperrrrw" que hará las delicias del caminante polar durante "esos días"......esos días en los que hay ventisca, no me penséis cosas raras que os conozco.

 

Por último, para situaciones extremas, lo que se viene llamando cuarta capa. Un plumas de expedición de esos que llevan dentro media población de gansos de Escandinavia para poder superar esas interminables noches a -50ºC, y así poder observar la aurora boreal sin riesgo de quedarse más tieso que Tutankamon. Coronando la chola la última gran adquisición de equipo, un pasamontañas de neopreno con filtro para humidificar y calentar el aire que respiramos, que estará más seco que...da igual, ya he agotado el cupo de burradas de hoy.

Ya lo sé, parezco el hijo tonto de Darth Vader... el primer cazador que me vea me pega un tiro...voy a asustar hasta a los osos...de aquí a Marte...etc...etc...etc

En fin, seguiremos aullando a la luna si no hemos muerto deshidratados después de ponernos toda esta ropa a 33ºC para hacer el paripé este del bolg.

Ah, se me olvidaba...No, no llevo las ruedas mientras me pruebo la ropa.

 

08.07.2015 00:00

Y llegó julio, el primer mes de calor insoportable, y lo que nos queda. Por si no lo había dicho...ODIO EL CALOOOOOOR!!!!!!!!, con lo bien que se está a 0ºC, ni frío ni calor, ni pa ti ni pa mi, lo equilibrado, lo estable, centrado, como yo mismo. Y como ya llevo pencando como un animal desde septiembre del año pasado, ha llegado el momento de hacer una pequeña bajada en la intensidad y volumen de los entrenamientos, a modo de periodo entre temporadas. Todo ello consensuado, como no podía ser de otra forma, con su ilustrísima, reverentísima e iluminadísima majestad de la preparación deportiva  D.Germán Pardo de AGM training que, como ya sabéis, guía mi destino en lo que a palizas físicas, machaque y demás burradas se refiere (hay que cuidar a los patrocinadores, que no abundan). La idea es volver por mis fueros a tope a partir de septiembre con las pilas totalmente cargadas, perfectamente supervitaminado y mineralizado con los suplementos naturales vegetarianos guays de la muerte pautados por mi médico chino D. José Patricio, para pegar el tirón final y estar como un mulo a finales de enero (esta última frase está especialmente dedicada a los amigos de las comparaciones entre mis entrenamientos y el tiro y arrastre, que no son pocos...panda cabr...itos).

Y hablando de ponerse las pilas; en lo que respecta a la logística de la electrónica que utilizaré en la carrera, como ya habréis imaginado, va a ser difícil recargar baterías durante la prueba, ya que la corriente que hay en los enchufes ubicados en los árboles de los vastos espacios salvajes por los que discurre la misma es de voltaje diferente al nuestro, y además, suelen estar ocupados por los teléfonos móviles de ardillas, lobos y osos de la zona, así que el GPS, la cámara de foticos y vídeo, las linternas y el elemento más importante, el transpondedor que proporciona la organización para indicar en todo momento mi posición y/o estado de histeria, habrán de funcionar por protuberancias nasales (useasé...por narices) exclusivamente con pilas. Así que no me quedan más gónadas masculinas (esta no la traduzco que luego me dicen que este blog está perpetuamente adscrito al lenguaje soez) que comprar pilas como para destruir la tierra siete veces con un ejército de conejitos rosa de Duracell.

SI tenemos en cuenta las temperaturas habituales en la zona por esas fechas, ligeramente más frescas que las que tenemos ahora por aquí, y que este hecho provoca que las pilas se consuman más rápidamente de lo normal, haceos una idea de la cantidad de pilas que me toca comprar. Más que "El loco la rueda" me van a acabar llamando "El loco las pilas". Si alguien conoce a alguien que pueda patrocinarme con pilas que avise, leñe!!!.

Bueno, y ya para cerrar el tostón este al que os he sometido hoy, panda de incautos, os presento el modelito que estoy pensando utilizar para entrenar este verano por Pirineos, y así contrarrestar lo escandaloso de las ruedas con un disfraz de habitante de las montañas. Discreto y sencillo, ese es mi lema...

23.06.2015 00:00

Esta semana estoy que lo peto. Poniendo las calles todos los días desde las 4:30 y, si todo va bien y dios quiere (...que por qué no iba a querer, digo yo), el sábado haré un entrenamiento de ¡12 horas!...sí...sí...¡12 horas!. D. Germán Pardo, también conocido como "el torturador de AGM Training", me quiere ver muerto, fijo. Si a alguien le apetece visitarme y reirse de mi estado pseudo catatónico un rato, estaré por la Sierra Calderona...muuucho, pero que muuucho rato. Y encima anuncian "caloret...¡ay el caloreeeet!", perfecto para ir acostumbrándome al clima del ártico, ooole!.

En cuanto a lo de dormir durante la carrera, finalmente me he decantado por aligerar peso y en vez de tienda ligera llevaré una funda de vivac de sólo 400 gr. de peso. El único inconveniente es que protege menos del ataque de oso grizzly, lobo ártico o chinche de la tundra y, si os soy sincero, dudo que cuando pare a intentar dormir me queden fuerzas o ganas como para poder montar una tienda.

La nueva máscara de protección contra el viento helado que me he agenciado, aconsejado por gente que ha hecho la YAU, no tiene desperdicio pero la imagen me la guardo para cuando la reciba y os la pueda enseñar con el "susodicho maromo usufructuario" (useasé...el menda lerenda) debajo de la misma. Si me encuentro con algún cazador ermitaño de estos que viven solos en los bosques de Norteamérica, fijo que me pega dos tiros. Vamos, que voy a ser la envidia de Darth Vader...ya lo veréis, tronkos y tronkas.

Bueno, para finalizar y siguiendo la línea graciosillo-cutre-chusquera de este blog, os adjunto una nueva entrega de fotos graciosillas de animales carentes de todo gusto y estilo... las fotos claro, no los animales.

17.06.2015 00:00

Tres tristes ruedas, tres. "Tres rueditaaas ya arrastro por esas callecitaaas de dios en las madrugáaaas elianeeeeraaas..." pero también llegará el día que me las suba a Rebalsadores, palabrita del niño jezú. Triple agarre, triple esfuerzo, triple diversión, triple chupi. Por cierto, el asfalto de algunas calles tiene una adherencia perfecta, perfecta!!!... casi tengo que tumbarme hacia adelante para poder avanzar.

Bueno, empiezo a vislumbrar lo peligroso de la empresa que acometo, el domingo casi me trago una sanguijuela al coger agua en la Font del Poll de la Calderona, ¡una sanguijuela!. Ya sé que si me chupa la sangre muere envenenada fijo, pero si yo no hubiera muerto asfixiado al enganchárseme en la garganta, seguro que hubiera muerto de asco. Y es que, efectivamente, este es un deporte de riesgo.

Ooootra anécdota!...el otro día me encuentro con dos amigos por la calle. Uno me pregunta que cómo van los entrenamientos y le digo que viento en popa. Le cuenta al otro que me estoy levantando a las 4:30 todos los días a entrenar, y va el otro y nos dice que él, a esas horas, hay días que ve a un tío loco que va por ahí arrastrando unas ruedas. Yo no sabía qué decir, sólo me salió un "...si es que hay cada tarao por el mundo". El otro amigo se desternillaba vivo, como podréis imaginar. Al final se lo cuenta y sólo les faltó mearse encima de la risa. En fin, ya nadie me tomará en serio en mi pueblo por el resto de mi vida, cest la vie...

La gente no entiende que uno puede estar como una cabra, pero oiga, se puede estar como una cabra y ser una persona seria, pero que muy seria...será posible!...beeeeeh!!!!

 

 

 

 

09.06.2015 00:00

Eso, al menos, le decía el maestro Oviwan a Luke durante el ataque a la estrella de la muerte en Una Nueva Esperanza de la saga Star Wars (sí, soy un friki de tres pares de narices...qué pasa?). Nos lo repiten continuamente y no hacemos maldito caso, "entreeena la fuerza...entreeena la fuerza...¡que entrenes la fuerza, carajo!"...y nosotros seguimos sin hacer caso. Me refiero, por supuesto, a nosotros los mega-ultra-super  atletos y atletas, y triatletos y triatletas de chicha y nabo populares (como está de moda ahora lo de decirlo en los dos géneros...).

 Luego todo es hacer tiradas largas, bici, correr y nadar. Y es que realmente eso es lo divertido y, no olvidemos, que esto la hacemos para divertirnos. Lo chungi (josss...que fina me ha quedado la palabrita) es que luego vienen las lesiones, las molestias, los dolores de espalda, de rodillas, de uñas y de pestañas. Lo gracioso es que muchos de estos males, salidos del mismísimo reverso tenebroso, se pueden evitar más fácilmente de lo que imaginamos sólo con seguir los caminos de la fuerza. 

Yo lo he vivido en mis propias carnes, jóvenes padawan. Hace unos meses me veía en la tesitura de posponer mi participación en la YAU ante una necesaria operación de rodilla motivada por un principio de artrosis. Mi gran maestro de Jedi Germán Pardo, de AGM Training, me ha instruído en los senderos de la fuerza desde entonces, y mi maestro Jedi chino José Patricio me ha suplementado para no perder mis poderes de la fuerza, con resultados galácticos. No digo que la artrosis haya desaparecido, pero lo cierto es que después de estar machacándome a lo bestia en los caminos de la fuerza, dícese de arrastrar ruedas, correr más en vertical que en horizontal, y rematar la faena en el gimnasio, estoy viendo cómo las molestias han desaparecido por completo. Sí...sí, así como suena. Y no sólo en entrenes de dos o tres horas, en las salidas largas de ocho horas también. De hecho estoy acabando estas megapalizas con la sensación de poder hacer mucho más, e incluso de ser capaz de arrancarle las orejas a un bantha. Si cada vez que me miro los cuádriceps me parecen los de un wookie, y no por peludos precisamente. Soy consciente de que una vez haga la YAU y baje el ritmo de trabajo las molestias de rodilla volverán; citando al maestro Yoda "...fuerte soy por la fuerza...pero no tanto", pero es impresionante ver cómo una buena musculatura los hace desaparecer. No estoy diciendo que antes no hiciera trabajo de fuerza, pero es evidente que no hacía el suficiente.

Así que ya sabeis mis jóvenes padawan, no os sumerjáis en el reverso tenebroso y seguid los senderos de la fuerza.

Por cierto, esto es un bantha

 

Y para despedirme, el pensamiento de la semana:

27.05.2015 00:00

Muchos ya habéis visto la foto del sábado pasado, día en que me subí al pico Rebalsadores con mis redondas amigas. 

El objetivo de la jornada era hacer un entrenamiento de seis horas por montaña, ya que por la noche tenía una cena de antiguos alumnos de Santo Tomás de Aquino (Oeee...oeee...oeee...saludo a mis compis), así que había que hacer algo más suave de lo habitual para no parecer un higo mustio en la reunión. Como es habitual en mi, como la vida es sencilla y me encanta complicarla, sólo se me ocurrió que llevarme las ruedecitas. La mañana transcurrió como habitualmente cuando saco los artefactos al monte, piedras enganchándose continuamente en las ruedas, pájaros cantándole a la primavera, ciclistas diciéndome que estoy como una p...ta cabra, la brisa de la montaña, lo normal en estos entrenamientos vamos. 

Cuando estaba llegando al mirador me preguntaba si alguien habría hecho esto antes. Supuse que no (creo que es obvio que no debe haber nadie tan tarado, no me entraría en la cabeza, verdad?), así que probablemente era el primero en hacerlo. Para una vez que soy el primero en hacer algo en este mundo resulta que es una puñetera chaladura, qué momento!...qué momento!, me sentía realizado!.

Menos gracia me hizo el asunto de mirar el GPS y compobar que había hecho 15 km y que para regresar al coche tenía que doblar esa distancia. Entendido ésto y viendo que el tiempo me venía un poco justo, emprendí el descenso a "totostia" ahora cuesta abajo (las piedras se enganchan igual de subida que de bajada, que conste). A eso de llevar ya dos kilómetros de bajada, me doy la vuelta y compruebo con horror que había perdido una rueda...sí, sí, así como suena...en ese momento más que como el "loco" me sentí como "el tonto la rueda". Una de las cuerdas se había roto, obligándome a tener que volver a subir a recuperarla y claro, tenía que estar justito al lado de donde empieza la bajada, era matemático conociendo mi suerte habitual. Incluyendo la paliza general, la doble subida a recuperar la rueda perdida y la reparación del sistema de arrastre, seis horas y 30 km después de haber empezado llegaba felizmente hecho polvo al coche.

Al final, un entrenamiento que tenía que haber sido suave, se convirtió en una verdadera paliza, y es que estas cosas sólo me pasan a mi, es lo que tiene vivir dentro de un tarado.

En fin, la cosa acabó bien, esta semana me toca semana regenerativa, lo que implica que sólo entreno una hora cada día y suave, lo que implica que me estoy subiendo por las paredes, lo que implica que debo estar insoportable, o por lo menos más de lo habitual, lo que implica que tengo más tiempo libre y ya me he comprado los billetes de avión...y la rueda sigue girando.

20.05.2015 00:00

Voy a intentar resumir cómo es la YAU para que os hagáis un esquema mental del infierno/paraíso en el que me he metido (yo aún no debo ser del todo consciente porque no me sudan las manos de pensar en ello...todo llegará).

Para empezar haceos a la idea de que es el equivalente a ir desde Valencia a cualquier punto del pirineo de Huesca, pongamos Benasque, por ejemplo, pero en el coche de San Fernando (un ratito a pie y otro andando, como ya es sabido).

La carrera, como su nombre indica, se celebra "al caloret" del mes de febrero en el territorio del Yukón, al oeste de Canadá, frontera con Alaska; allí donde a un "puñao" de locos les dio por ir a buscar oro como posesos allá por el siglo XIX (...si es que hay cada tarao por ahí...¿verdad?), y discurre a lo largo del río que da nombre a la región.

La salida se da en la "ciudad"de Whitehorse (a ver...ciudaaad...ciudaaad...son cuatro casas pero tiene hasta aeropuerto) , que además será la sede central del evento. Desde aquí se parte hacia el norte (de menos fresquito a más) siguiendo, más o menos, el curso del río. 

Hasta aproximadamente el km 175 de la prueba, en Braeburn Logde, un bar de carretera de la Klondique Highway , no volveré a ver vestigios de civilización. Este sitio es famoso en la región porque el dueño es bastante peculiar y preparan unos bocatas gigantes, además de lo bollos de canela más grandes del mundo.

El segundo punto habitado que encontraré está sobre el km 300 de carrera y se trata de la "ciudad" de Carmakcs (tiene sólo tres casas pero en esta zona a partir de dos ya lo llaman ciudad). En este sitio podré dormir en un pabellón deportivo y hasta ducharme

El último punto civilizado por el que pasa la carrera, y en el que también finaliza la prueba, después de pegarte un "paseíto"  de 100 km hasta una granja y volver, es el pueblo  de Pelly Crossing (este ya sólo debe tener dos casas). 

Entre estos sitios los puntos de control de paso obligatorio consistenten en una tienda donde sobreviven un médico y dos voluntarios, que habrán sido depositados en helicóptero unos días antes. Cabe decir que la tienda es para ellos, yo tendré que dormir en la p.....a calle.

Tooooodo lo que hay en medio es un mar interminable de bosques, tundra, lagos helados (creo que 65 se cruzan en total), auroras boreales, oscuridad casi total y lobos "a patás". El terreno, aunque algunos creen que es llano, es bastante accidentado ya que se trata de un río que va serpenteando entre montañas, y aunque no se suba a gran altitud, el desnivel acumulado resultante quita el hipo al más plantado. De hecho, lo más llano que se recorre son las superficies de los lagos que nos van apareciendo a lo largo del curso del río, que además también son los puntos más fríos del recorrido.

En fin, un auténtico difrute y verdadera aventura que estoy realmente ansioso por acometer conmigo mismo o en solitario, siempre en fila de a uno, como debe ser en estos menesteres.

A ver si allí, de noche, sólo, en oscuridad absoluta, y totalmente rodeado de lobos, tengo huevos de seguir aullando a la luna...ya os lo contaré.

14.05.2015 00:00

Hoy es un día muy importante, es el primer día del resto de tu vida. ¿No te habías dado cuenta?, será porque siempre vas acelerado y sin pensar las cosas, más que sin pensar...sin sentir. Párate un minuto y respira, siente cómo entra el aire en tus pulmones; lo haces miles de veces cada día y ni siquiera te das cuenta. Ahora mira hacia el cielo. ¿Cuánto tiempo hace que no te paras diez segundos a mirar una nube o una estrella?. 

Están ahí arriba, siempre encima de nuestras cabezas. Nos pasamos horas mirando fotos espectaculares de sitios lejanos y, a veces, no nos damos cuenta de que la puesta de sol que se puede ver desde la ventana de nuestra casa es espectacular. Así que levanta tu culo de la cama, ponte unas zapatillas... o si no con huaraches, como López...o si no descalzo, como Raboseta...sea como sea sal de casa, camina o trota, trota o corre, coge la bici, los patines o el patinete, pero sal a entrenar. Despacio, rápido, a muerte... haz cuestas, sube escaleras, arrastra una rueda...espanta gatos, perros, palomas, murciélagos y rinocerontes. Sube a lo alto de una montaña y aulla a la luna con todas tus fuerzas.

Ese señor que te mira "aluciflipado y constupefacto"......"Sí señor, estoy corriendo bajo la lluvia...sí señor, estoy corriendo a pleno sol...sí señor, estoy arrastrando dos ruedas...sí señor, exactamente, estoy como una p....a cabra!...¿usted no?, pues no sabe lo que se pierde".

No hagas caso a los que te dicen "no se pueeeeeeeeede...no se deeeeebeeee...beeeehhh...beeeehh...sigue al rebaaaañooo...beeeehh!!!!!". 

Si puedes soñarlo...puedes hacerlo, y si no, lo único seguro es que si no lo intentas, nunca lo lograrás.

Así que...seguiremos aullando a la luna.

Insisto: demasiadas horas entrenando sólo...rediossss

07.05.2015 00:00

El "caloret" que le va a dar a mi comida y bebida en la YAU mi nuevo compañero de viaje. Me he "agenciao" un pedazo de hornillo ultra atómico, guay de la muerte, chachi piruli, que funciona con todo tipo de combustibles...gasolina, benzeno, queroseno, gasoil, gas butano, gas propano, gas metano, alcohol, whisky, cazalla, vamos!... de tooo!!!

Para colmo no pesa más que 200 gr. y es muy sencillo de manejar, al menos cuando no estás a -50ºC y no llevas dos pares de guantes y unas manoplas de plumas, claro.

Realmente todo el combustible lo gastaré en derretir nieve, ya que las únicas comidas calientes que haré (si es que eso es posible a esa temperatura), serán a base de sobres de papeo liofilizado, al cual le pones 250 cl de agua caliente, remueves un par de minutos y al buche. Con este sistema me ahorro, por un lado tener que hacer hervir el agua durante mucho rato, ya que con este tipo de comida es suficiente  con calentarla, y por otro lado el tener que fregar los cacharros. Esto último que puede parecer una pura combinación de perrería y marranitis, tiene mucho sentido. A estas temperaturas no suele ser fácil encontrar agua líquida, por lo que si quieres limpiar un cacharro tienes que derretir nieve, lo que implica un gasto excesivo de combustible, además del peligro que supondría mojarse las manos. Si además tenemos en cuenta que nunca nos quedaría totalmente limpio y que lo vamos a utilizar para derretir nieve y beber, mejor no llegar a ensuciarlo (creedme, que lo digo por experiencia, tener que derretir nieve en un cacharro en el que llevas una semana cocinado y luego bebértela es pura supervivencia, pero un pelín asqueroso, ¿verdad Dani?).

Bueno, en otro orden de cosas, la rodilla parece que aguanta, así que creo que me lanzo a la piscina y hago la YAU antes de operarme, que la vida es muy corta y uno no sabe dónde puede estar mañana. Además, como no me quite esta historia pronto de la cabeza, los que me rodean me la va a cortar por pesado, y sin cabeza suelo estar muy feo.

Para terminar, aquí os presento mi nueva idea para lidiar con el sol en los largos entrenamientos que me esperan este verano. Entre esto y las dos ruedas habré de tener cuidado de con quién me cruzo, no sea que acabe en el frenopático. Hay que contar con un elevado nivel de mentalidad divergente y un nivel casi nulo de vergüenza para poder lucir uno de estos modelitos y no sentirse ridículo...Que vaaaaa!!! uno se siente ridículo en cualquier caso, pero fresquito...fresquito.

28.04.2015 00:00

Un gran dilema ronda por mi cabeza. Finalmente el traumatólogo que me lleva el asunto de la rodilla izquierda (no voy a decir la mala porque la otra tampoco está como para echar cohetes, y antes la mala era la buena y ahora la buena es la mala, pero la buena tampoco es que sea muy buena porque antes era la mala...creo que me estoy mareando...) en fin, que este señor me ha dicho que tengo que operarme para poder seguir haciendo el animal. El problema es que no es una operación sencilla precisamente. Me tienen que cortar la tibia e implantar una cuña metálica que altere el ángulo de la parte inferior de la pierna para retrasar, en todo lo posible, la incipiente artrosis que me provoca el hecho de que tenga las rodillas en "varo", en paréntesis, o dicho a la remanguillé, como si me acabara de bajar del caballo de Lucky Luck. Dicho así suena fatal, pero es que es tan horrible como suena. Es una operación que me dejaría parado una buena temporada, vamos, como para estar unos meses jugando al parchís a vela, dedicándome al velloso cultivo de la remolacha tempranera o haciéndome pro de la rascada de tripa en sillón (queda más fino que referirse a la rascada de huev...perdón, que estamos en horario infantil). Ni que decir tiene que esto me deja fuera de la YAU 2016 y puede que la del 2017. La opción alternativa es jugármela a que me aguante la rodilla y operarme después de febrero del año que viene.

Dicho todo esto, tengo hasta finales de mayo para decidirme, ya que el día 30 a más tardar, tengo que confirmar mi participación en la próxima edición de la YAU. Decisioooones...decisioooones. De momento, y siempre dentro de mi línea habitual de hombre prudente, comedido y cabal, voy a optar por la opción más razonable....darle caña a la rodilla de aquí a entonces "pa ver si aguanta", y de paso...que se entere de quién manda aquí, leñe!.

Hasta ahora, y después de la paliza de 50 km del sábado, de la de ayer de circuito de fuerza en el polideportivo, y la de hoy de dos horas de arrastre en una nueva edición de "El loco la rueda, terror de los gatos en la madrugá", parece que aguanta...Seguiremos informando desde Barrio Sésamo.

Aquí os pongo una radiografía de mis rodillicas. Cabe decir que la de los tornillos es la buena, la que antes era la mala pero que ahora, pese a no serlo, tampoco puedo decir que sea la buena porque la que antes era buena ahora es mala y la que era mala...diosss me estoy mareando otra vez.

¿A que molo por dentro, eh?

20.04.2015 00:00

Bueno, la cosa se va poniendo más caliente cada vez. Esta semana me he quedado a 3 km de hacer los 100, 40 de ellos arrastrando ruedas. El punto álgido fue el sábado, con la tirada de 50 km por La Calderona con subida incluida al Reblasadores (sin rueda...para los habituales de la preguntita), salida desde casa antes de que pusieran las calles y llegada felizmente destrozado a Llíria, donde me esperaban una cerveza y una paella...ah sí, y mi familia...jeje. Maravillosa jornada montañera únicamente eclipsada por la pérdida de mi teléfono y el ataque de una banda organizada de pulgas salvajes del Caribe, que me pusieron las piernas a caldo de picotazos. El día antes rondaba por feisbuc un artículo que decía que los hombres que corren largas distancias son más deseados por las mujeres. El cachondeíto, evidentemente, estaba servido. Por cierto, Álvaro y Coro, creo después de la paliza, más que inspirar deseo en las féminas lo que inspiraba era lástima...o repulsión, dependiendo de la capacidad olfativa del ejemplar sometido a mi presencia o del momento de la exposición, a saber...antes de la ducha o después de la misma.

Bueno, en cuanto al arrastre de ruedas no todo es hacer el cuadro, hay gente que me entiende. Esta madrugada me he encontrado a un señor que sonriendo me ha dicho que a él, en la mili, le hacían llevar una mochila con piedras, y que le molaba mucho mi entrenamiento. He de reconocer que tampoco tenía pinta de estar "molt acavaet", pero quién soy yo para juzgar a nadie, eh?.

Por último, qué puede resultar más estúpido que caerse a una acequia al coger la curva de un camino muy cerrada y acabar dentro mientras se arrastra una rueda?..............pues caerse en la misma curva y a la misma acequia arrastrando... dos ruedas. Sí, así como suena, me pasó el día que estrené la doble rueda, y sí, me sentí muy...pero que my estúpido, y no, no me vio nadie gracias a dios...o más bien a que a esas horas no suele haber nadie por ahí. Lo malo es que uno ya se está acostumbrando a esta sensación. Son las cosas que tiene el vivir dentro de mí.

 

 
14.04.2015 00:00

Bueno, si alguien no se ha enterado es, bien porque no tiene feisbuc o porque tiene vetadas mis publicacones por plasta (y no le culparía), porque mira que lo he publicado a los cuatro vientos (y es que uno se emociona con facilidad), ¡ya aparezco inscrito en la página de la YAU!. Sí, ya sé que puede parecer una tontería, pero a mi me hace mucha ilusión y cuando lo vi me faltaba sitio bajo el techo de los saltos que pegaba. En cuanto lo compartí, mi amigo Luis me dijo que ya estaba entre los cinco tíos más "colgaos" del planeta, al menos en lo que a esta edición se refiere y teniendo en cuenta que de momento ese es el número de inscritos. También recalcaré que, hasta la fecha, soy el primer valenciano que se inscribe a esta locura, aunque no tengo mucha fe en que esto sirva para que aparezca algún elemento institucional que me diga "Recollons!...açò ho pague jo!". Así que tendremos que hacerlo a la usanza del pelagatos medio (y me refiero tanto a lo deportivo como a lo económico), quitándoselo uno de comer.

En fin, por lo demás, los entrenamientos van viento en popa, cada vez me siento más fuerte, la rodilla responde bien, estoy haciendo muchos kilómetros por montaña, las ruedas no se me quejan, los gatos se siguen asustando cuando paso arrastrándolas, los perros se siguen cabreando, la patrulla de la benemérita sigue parándose cuando me ve de madrugada, mi reputación como persona cuerda, seria y caval sigue en severo descenso entre mis conciudadanos...lo de siempre vamos, feliz como una perdiz.

Por cierto, ayer mientras arrastraba las ruedas por la Calderona, me crucé con un señor que me preguntó si estaba haciendo algún tipo de penitencia de carácter religioso...será la influencia de la semana santa.

 

02.04.2015 00:00

¿Os acordáis de aquel anuncio de una conocida marca de cuchillas de afeitar que decía que dos era mejor que una?, pues yo me estoy aplicando ese cuento y me he agenciado una segunda rueda, aunque creo que pronto voy a necesitar una tercera. Debo decir que también hacen el doble de ruido, por lo que tendré que tener el doble de cuidado para que los vecinos no me acaben dando el doble de palos por molestarles el doble...dios me estoy mareando y empiezo a ver doble.

Ayer por la tarde salí a probar el nuevo "trineo"...sí, ya lo sé...a plena luz del día y en hora punta, poco discreto y arriesgado. Aunque no apareció ningún grupo de niños que me siguieran riéndose y lanzándome piedras, creo que si quedaba alguien en mi vecindario que aún no me daba por perdido, ahora ya me miran todos con cara de..."qué lástima de niño". Al volver a casa Silvia me decía riéndose: "Esas cosas se hacen de madrugada chalao!"

Lo más divertido, como siempre en estos casos, fue el momento de ir a la casa de neumáticos a mendigar una rueda usada. El dueño (que ya me conocía de la otra vez) no se inmutó lo más mínimo ni me preguntó por el tipo de llanta sobre el que iba a instalar la rueda y, esbozando una media sonrisa como diciendo "es majete y no parece peligroso", llamó a un empleado para que me acompañara a elegir una. Me apareció un señor con acento británico (o irlandés, que no quiero herir sensibilidades), que por supuesto me preguntó para qué quería la rueda. Cuál fue mi sorpresa al contestarle que para arrastrarla corriendo, y que el señor contestara con un rotundo..."¡aaah claaaro!"...como viéndole mucho sentido. Cabe destacar que el señor llevaba la camiseta de un duatlón, y es que parece ser que, cuando conversan dos locos, el mundo aparenta tener mucho más sentido, ¿no?

25.03.2015 10:13

Bueeeeno, pues ya está hecho el primer paso para formalizar la inscripción, he enviado los primeros papeles de "toa la fotracá" de celulosa que hay que rellenar para participar en la YAU (más que la inscripción a una carrera parece la firma de una hipoteca...cagüentó!!!). De momento son sólo cuatro hojas de las treinta y tantas que completan la documentación, todo ello descargos de responsabilidad tanto por mi parte como por la de familiares y herederos (lo digo tal cual se indica). A esto hay que añadir dos certificados médicos diferentes, y no, ninguno de ellos hace referencia a mi estado de salud mental, y sí, sé que no es el considerado comunmente como saludable, pero qué le vamos a hacer...es lo que hay.De todas formas si te lees el resto de la documentación y firmas como que estás conforme ya demuestras haber perdido algún que otro tornillo por esos caminos de dios. También debes firmar la normativa de la carrera en la que se incluye la larga lista de material obligatorio para participar, y no Luis, no incluye repelente para osos.

Otra de las advertencias que te hace la documentación es la de contratar un seguro que cubra un hipotético pero posible rescate o evacuación en helicóptero y todos los males del infierno que te puedan sobre venir, ya que el único rescate que realizaría la organización es con moto de nieve y cuando puedan llegar hasta tí, con lo que la actitud mental que habrá que asumir es la del alpinista solitario: "no hay más ayuda que la que puedas proporcionarte tú mismo".

Así que visto lo visto, a entrenar como un condenado, que ir en buen punto de forma siempre ayuda, y a preparar el equipo y las estrategias del día a día como si de un ajedrez se tratase, que el ártico más salvaje me espera!!!!!

 

04.03.2015 00:00

Uno de los puntos débiles de las actividades en frío extremo son las extremidades, y en concreto las manos, que siempre solemos exponer más a menudo ante la necesidad de manipular diversos objetos. Para protegerlas, el principio será el mismo que para abrigar el resto del cuerpo, la vestimenta por capas. Una primera capa interior lo más pegada a la piel posible y que transpire adecuadamente, una segunda capa que abrigue y retenga el calor corporal y una tercera capa que nos aísle del viento, la nieve o la lluvia.

Cuando me preguntan sobre este tema siempre respondo que los dedos están sobrevalorados, y que en mi opinión tenemos de sobra. Tampoco significa que me apetezca perder alguno, pero vamos, que no me quita el sueño. Además, para poder seguir en carrera tendré que evitar las congelaciones ya que la organización te elimina al más mínimo síntoma (aguafiestas...).
 
Aquí os presento mi apuesta para la YAU...me juego los dedos a que me funciona!
 
Un guante de seda como primera capa, ajustado, altamente transpirable, de secado rápido y que permite un tacto tan bueno que no hace falta quitárselo en ningún momento. En determinados momentos, dependiendo de la temperatura y velocidad del viento, unos pocos segundos de exposición directa de las manos puede provocar congelaciones o favorecerlas a posteriori. Este guante puede marcar la diferencia.
Un guante de forro polar como capa intermedia que permita una buena transpiración y un refuerzo en cuanto a la retención de calor corporal. En caso de subir la temperatura, será el primer guante que eliminaremos de la ecuación.
 
Una manopla de plumas como tercera capa, con un tejido exterior impermeable-transpirable que, además de protegernos a nosotros de los elementos, mantenga la pluma siempre seca, ya que si ésta se moja no aisla una m...r...da. 
 
Bueno, pues esto ha sido todo en lo que a las manos se refiere porque el "resto de extremidades" son otro cantar y de eso hablaré otro día. Y lo dicho, pensad que la mayor parte de la gente escribe al teclado con un dedo de cada mano, se urga la nariz con sólo un dedito y expresa su descontento por algo utilizando únicamente el dedo anular, así que más argumentos a favor de que tampoco necesitamos tantos dedos, ¿no?
 
Pensamiento del día: mucha gente me dice que estoy como una p.....a cabra. Personalmente creo que es una de mis mejores cualidades
 
17.02.2015 00:00

Pues eso, adjunto "MANUAL DE INSTRUCCIONES PARA CORRER ARRASTRANDO UNA RUEDA Y NO HACER DEMASIADO EL RIDÍCULO EN EL INTENTO" (si es que eso es posible, que creo que no lo es...o sí...o no...bueno, yo que sé...).

 
1- Opción A) Encontrar a alguien que tenga una rueda de coche lo más grande posible y pedírsela. Lo complicado es explicarle para qué la quieres. Si el susodicho es un pirao por las endorfinas igual que uno mismo la cosa se simplifica, no preguntará demasiado o no te mirará muy raro cuando le contestes. En caso de no encontrar a nadie que reúna estas características pasar a la opción B.
1-Opción B) Ir a un taller en el que cambien ruedas y tengan que desechar las viejas. En este caso cuantas menos explicaciones se den, mejor que mejor. Habrá que esquivar repetidas veces, ante la insistencia del dependiente, la pregunta de "... ¿y para qué llanta quiere la rueda?. Aquí hay que echarle imaginación. Siempre está la opción de ir al pueblo vecino donde no nos conozca nadie.
 
2- Ya tenemos la rueda, ahora a destrozar un viejo arnés de escalada para poder arrastrarla como dios manda...sí, sí, para eso también tiene instrucciones Nuestro Señor, ¿o qué pensabas?. Aviso importante, no engancharse la rueda con una cuerda atada al cuerpo directamente, cuando ésta se engancha con un bordillo mientras corremos se nos puede salir el desayuno por la boca, lo juro por Snoopi.
 
3- Ahora toca sacarla de casa, para ello cuanta menor vergüenza se tenga, más fácil. Si no la tienes ni la conoces entonces serás el puto amo del arrastre de rueda. Salir de madrugada facilita las cosas y reduce las posibilidades de acabar perseguido por un grupo de niños que se ría de nosotros y nos lance piedras. Esto, aunque no lo parezca es un detalle a tener en cuenta, ya que "la canalla" puede ser muy cruel.
 
4- Bueno, ya estamos en la calle. Ahora toca hacer la parte fácil y más agradable, pasar horas corriendo y arrastrando. Para esta parte del proceso facilita mucho las cosas conocer a todos los agentes de la Policía Local, así nos ahorraremos unas cuantas visitas al retén a aclarar el asunto. Por supuesto, todos ellos deben conocer nuestros antecedentes de enfermedad mental, si no, nos tocará dar muchas explicaciones. Es curioso que en mi caso no preguntan nada, por qué será.... Detalle importante, mucho cuidado con la Benemérita, ellos vienen de fuera y no te conocen, piensa que ver a alguien corriendo a las 4:30 de la "matiná" es sospechoso, si encima arrastra una rueda además es sospechoso de haberse escapado de un frenopático. Evitar arneses que parezcan camisas de fuerza o similares.
 
4- Procura encontrar calles donde la rueda haga el menor ruido posible al pasar, los vecinos te lo agradecerán y no te esperarán cada mañana con cubos de agua fría, guadañas o piedras. Es muy recomendable ponerse música a "totostia" para entrenar, además de entretenernos hará que no podamos oir el ruido que hace la rueda y así no darnos cuenta de lo que estamos molestando. Ya sé que es muy egoísta pero funciona. En este caso hay que estar dispuesto a correr muy fuerte en determinados momentos, pero mira el lado bueno, huir de los vecinos cabreados también sirve para hacer cambios de ritmo.
 
5- Cuando circulemos por un camino entre huertos con acequias adyacentes y lleguemos a una curva cerrada, no ceñirse al interior de la misma, la rueda se puede caer a la acequia y arrastrarnos con ella. El cielo repleto de estrellas a esas horas es precioso visto desde el fondo de la acequia, pero el dolor de cabeza tarda un poco en irse, y una cosa no compensa a la otra.
 
6- Y por último, y no menos importante, resignarte al cachondeíto y las comparaciones con équidos, búrridos y otras bestias de arrastre por parte de familiares, amigos y conocidos. Piensa que, en el fondo, tú te lo has buscado, y encima se lo pones a huevo.
12.02.2015 00:00

Dicen que encontrarse a uno mismo la clave de la felicidad es,

y  hay quien vive una y mil vidas sin llegarse a conocer,

así que hace ya tiempo mi propia búsqueda comencé, 

una búsqueda que nunca acaba para mi destino comprender.

Me busqué en bosques y ríos, en montañas y en cada amanecer,

me busqué en lo profundo de los mares hasta ver anochecer,

me busqué en la soledad del esfuerzo sin respuesta alguna obtener.

Con los años he aprendido que no soy yo ni un destino algo que deba conocer,

sino que son la búsqueda y el camino mi verdadera razón de ser.

Fdo: El loco de la rueda

Lo importante no es llegar, ni siquiera saber a dónde vas. Lo importante es disfrutar del camino. Vive la vida como si hoy fuera el último día.

Rediossssss!!!!!!!!!!! tengo que dejar de entrenar tantas horas solo y de noche

10.02.2015 00:00

Bueno, pues ya ha empezado la YAU 2015, y para mí empieza la cuenta atrás, un año justo para preparar la del 2016. No llevan ni dos días y ya hay una buena ristra de retirados por congelaciones e hipotermias. Están sufriendo temperaturas  mínimas de -44º C y máximas de -30ºC, y lo más fuerte de todo es que no es la edición más fría hasta ahora, aunque está siendo durísima para todos los participantes. Entre ellos hay dos españoles, uno ya se ha retirado y el otro sigue en carrera a muy buen ritmo. La organización está tratando de mantener contacto con todos los participantes, al menos una vez al día, porque parece ser que los transpondedores de seguimiento y emergencia están teniendo problemas por el frío y están fallando, aaaaarrrrrrghhhhh...me muero por estar allí!!!!!

En fin, habrá que repasar bien todas las estrategias contra el frío y de supervivencia. En situaciones así hasta el más mínimo detalle es importante tenerlo previsto, desde cosas que pueden parecer tan tontas, como evitar que se te congele la vaselina para las rozaduras, hasta la mejor manera de ir al tigre sin que te tengan que hacerte un trasplante de ojete por congelación. Por suerte yo ya me sé unos cuantos trucos, la diferencia es que cuando los utilizaba haciendo alpinismo no estaba sometido a la presión de una carrera y a tener que cumplir unos tiempos de corte según avance ésta. Por ello, horarios a invertir en descanso, derretir agua, cocinar, montar una tienda, etc... se convierten en un lujo que no te puedes permitir o que debes gestionar al milímetro.

A todo esto hay que añadir la obligatoriedad de someterte a una revisión médica en cada punto de control, en la que quedarás automáticamente descalificado si muestras el más mínimo síntoma de congelación. Cosa que no es nada difícil que ocurra con estas tempertaturas, la diferencia es que si estás haciendo alpinismo sigues o revientas, y aquí te vas directamente a la p.....a calle por prescripción médica.

Bueno, en otro orden de cosas ya estoy corriendo, una vez más gracias a los cuidados y mimos del maestro D. JOSÉ PATRICIO (Alias el chino cudeiro, como ya sabéis), y cómo no, volviendo locos a mis entrenadores de AGM, ya que ellos, muy prudentemente me pautan unos entrenamientos muy estudiados para mi estado y forma física actuales, y yo suelo hacer siempre un poquito más. Lo siento Germán, es que esto de la droga  es mu jodío y la carne es débil.

Hale, para paliar un poco el rollazo de entrada que me acabo de marcar, os cuelgo una fotillo para que podáis ver la barba que me estoy dejando, a modo de ensayo de la que luciré el año que viene en la YAU. 

 

Que sí, que está por ahí debajo...jejeje.

También os dejo un vídeo de mi hijo haciendo de las suyas porque, si bien ya le ha dado la brasa a mucha gente con el vídeo las narices, este es mi blog y hago lo que me da la gana, qué pasa!....

youtu.be/LeDgXrU4uIk

 

04.02.2015 00:00

Ayer ojeaba un artículo que había colgado un amigo en feisbuc, el cual rezaba que correr más de cuatro horas a la semana era malo para la salud. Lo gracioso de estos artículos es que cuando los lee gente de hábitos sedentarios que conozco enseguida me hacen comentarios en plan "...tú ves cómo lo que haces no es bueno...ya te lo decía yo, tanto deporte no podía ser bueno...si es que te vas a matar rápidamente... que ya no tienes edad para esas cosas, ahora toca hacer otras...". Además les ves como una actitud de auto afirmación, de que lo que están haciendo ellos, o lo que no están haciendo, es lo mejor y es lo que deberías hacer tú también. Independientemente de que ser una persona sedentaria sea bueno o malo desde el punto de vista de la salud (cosa en la que no voy a entrar pese a tener una opinión muy firme al respecto), lo que hay que tener muy claro, si te dedicas a hacer animaladas, es que son cualquier cosa menos saludables. Sí señor, así como suena. Cualquiera que haya hecho una maratón, un ironman, un ironwoman, un burradaman o un "ultra lo que sea" sabe de qué estoy hablando. Y es que no sólo es importante cuidar la salud física, la salud espiritual también ha de ser cultivada, que de asco o aburrimiento también se puede morir uno, digo yo.

En mi humilde experiencia personal, no le doy más importancia a los años que llegue a vivir, que a la forma e intensidad con que los viva. Y es que ese viejo dicho punk de "vive rápido, muere deprisa y tendrás un cadáver hermoso" siempre me ha tirado mucho. Tampoco estoy diciendo que me quiera morir mañana, eso ya lo decidirá el destino, dios, alá, alí, el tío la guadaña o la dama de negro, pero el hecho de la posibilidad de la muerte no me va a quitar el sueño. Lo que sí os aseguro, creedme, es que todos nos vamos a morir, un día u otro, palabrita der niño jezú!.

No, señores, no me considero una persona sana, soy un yonki de las endorfinas, de las sensaciones y de las experiencias, y lo digo con las manos temblorosas. Y es que no hay mayor subidón que una caída escalando, o lanzarte a un fuera pista que te parece imposible bajar esquiando, o cruzar una meta que a priori parecía inalcanzable. Y no es necesario hacerlo rodeado de focos ni a bombo y platillo, es un tema más interior y personal. Como decía un viejo anuncio de una conocida marca deportiva: "...cuando llueve, dicen que estoy loco por haber salido lloviendo, cuando hace calor porque hace calor, cuando hace frío porque hace frío, pero al final...son ellos los que se quedan en casa".

Es una experiencia única sentir el frío, la lluvia o el sol sobre la cara mientras las pulsaciones se disparan y los músculos te recuerdan dónde está tu límite, para acto seguido intentar superarlo; o que tu cuerpo y tu mente te digan que se ha acabado la historia, y que sea tu corazón el que te acabe llevando hasta el infinito o más allá.
 
No pretendo criticar ninguna forma de vivir o de ver la vida, y de hecho soy la persona menos indicada para ello, pero  viviré la mía como me pida mi alma sin pensar si lo que hago me pueda hacer daño o no, aunque haya quien nunca llegue a entenderlo.
 
 Así que, una vez más...seguiremos aullando a la luna.
 
30.01.2015 00:00

Bueno, tras las molestias de la rodilla ahora me estoy dedicando a nadar y a salir en bici, de momento sólo por montaña (lo de la bici claro, porque nadar por montaña, aunque es factible, es harto complicado). Con los cuidados de mi médico chino José Patricio (Alias el Chino Cudeiro, como ya sabeis, el mejor experto en medicina china el este del Pecos), que ya están dando resultados, parece que esta semana que viene volveré por mis fueros, y a devorar kilómetros corriendo de nuevo, que buena falta me hace si quiero llegar a la YAU en condiciones, ya no de acabar, sino de sobrevivir (...y de volver con todos los dedos, narices y orejas).

Aquí os pongo unas foticos no aptas para los espíritus delicados... y sí, el tema de la depilación de canillas también lo tengo un poco abandonado.

 

Debo reconocer que me había planteado salir a correr ya a finales de esta semana, pero con eso de acostarme tan pronto, he cogido un ritmo de sueño desde que no salgo de madrugada, que se me va a poner cara de marmota...casi 10 horas he dormido hoy!!!, creo que no hacía eso desde que tenía 5 años o así. Y no es que no me despierte a las 4:00, no...es que no me levanto, que se está muy agustito en la cama...Habrá que cambiar el chip o no vamos a ningún lado.

 

 

27.01.2015 00:00

Como ya expuse en una entrada anterior, los osos serían la principal amenaza de esta carrera en cuanto a fauna se refiere, salvo porque están hivernando (esperemos que no se levante ninguno a por un vaso de leche con galletas, insisto). El animal que no pasa el invierno precisamente durmiendo es el lobo. De hecho, el Yukon es una región donde proliferan abiertamente las manadas de lobos.

Como todos sabemos el lobo, o Canis Lupus, es una  especie depredadora que se encuentra en lo más alto de la cadena trófica. Si bien no existen apenas ataques a humanos documentados, se considera un animal peligroso, especialmente en regiones con poca presencia humana y en periodos del año de alta dureza climatológica, en los que llevarse a la boca cualquier cosa que se mueva es una oportunidad única de supervivencia. Y es que de sobrevivir, el lobo sabe mucho. En Europa han sido prácticamente exterminados y aún así, han encontrado la forma de empezar a proliferar de nuevo, adaptándose a los cambios del entorno y a la alta presión demográfica del ser humano, y actualmente están volviendo a sitios donde hace siglos que no habían sido vistos.

Personalmente el lobo despierta en mi más fascinación que miedo. (Ya veremos si cuando esté en medio del Yukon, de noche, solito, y empiece a oir aullidos por todas partes no me hago caquita por la patabajin) Aún así, como el menda tiene un  espíritu positivo, he estado recabando información acerca de cómo sobrevivir al ataque del lobo, con resultados bastante interesantes:

Si lo ves no hacer ruído y alejarse cuidadosamente...no entrar en contacto visual directo con él, ya que lo entenderá como un desafío...no darle la espalda al huir, ya que es una forma de indicarle que eres una presa fácil...no demostrar miedo, por el mismo motivo...en caso de ataque defenderte con objetos contundentes y siempre contra su hocico...haz ver que eres una presa difícil haciendo mucho ruido o pareciendo más grande...no intentes correr, siempre te alcanzará...y bla, bla, bla, bla. Todo esto está muy bien, hasta que llega a un punto en el que te indica, que si el lobo ataca en manada, todo lo anteriormente mencionado sirve más bien de poco...JAAAA!!!...JAAA!!!...Y JA!...pero si siempre van en manada jodío niño!!!

En resumen, si estoy solo en medio del Yukon, mejor ver los lobos de lejos, aunque no decaerá mi fascinación por estos maravillosos animales.

 

 

23.01.2015 00:00

Bueno, como estoy oficialmente lesionado en la rodilla, ooootra vez, ahora me voy a dedicar más a nadar y hacer bici, que no sólo de rueda vive el loco. Como las anécdotas de la piscina son un poco más aburridas que las de la rueda voy a escribir sobre otras cosillas. La primera, por ejemplo, es que el otro día fui a ver a mi amigo José Patricio (El mejor experto en medicina tradicional china al este del Yang tsé), que me puso unas agujicas por toda la rodilla y que me va a ayudar en mi recuperación, como otras veces anteriormente, siempre con gran éxito.

Por cierto, me ha llegado la chaqueta que evitará que me muera cuando me pare en la YAU, y he flipado al ver que es "made in Nepal", sí...sí...así como suena, made in Nepal. La verdad es que es alucinantemente calentita. Basta con ver la capucha para hacerse una idea, vamos que al ser negra parezco el lado oscuro de Michelín cuando me la pongo.

El resto de la ropa de abrigo la tengo desde hace más de 15 años, así que eso me he ahorrado porque de otra manera no me saldrían los números. Hace poco contacté con una conocida casa de calcetines alicantina para ver si se animaban a patrocinarme con la desorbitada cantidad de "10 pares de calcetines", y me enviaron a escaparrar, eso sí, muy educadamente.  Aunque diez pares de calcetines parezca una tontería, a mi me apañaría mucho, que toda piedra hace montaña. Parece que un pelagatos como yo no interesa publicitariamente. En fin, seguiremos intentándolo con ahínco.

 

19.01.2015 00:00

El otro día vi un vídeo de un español que había participado en la YAU. Le "invitan" a retirarse en el kilómetro 300 debido a una fractura de tibia por estrés. Y es que parece que esta carrera estresa mucho. Una de las conclusiones a las que he llegado, por lo que cuenta este señor y otros, cuyos vídeos también he visto, es que si la carrera no tiene desniveles considerables, sí que tiene un continuo sin fin de pequeños sube y baja, además de interminables e infernales colinas que parecen no acabarse nunca. Si a esas pequeñas subidas puntuales y explosivas le añadimos que arrastramos un trineo bien cargadito,que no somos Rudolf como para hacerlo volar, y que el terreno está "más congelao que el sobaco un mamut", se entiende por qué este señor se lesiona. Entre el material obligatorio para participar en la prueba se encuentra algún sistema anti deslizamiento sobre superficies de hielo para el calzado. También en base a lo que he visto en estos vídeos, la gente suele pensar, acto seguido, en los típicos "Yaktrax" o cadenas similares para zapatillas, que si bien son ligeros y sirven para no pegar un patinazo en hielo o nieve horizontal, cuando la cosa se inclina un poco son menos prácticos que un condón en un convento, y más aún si el trineo no nos facilita las cosas, precisamente.

Yo, por mi parte, me voy a llevar un buen par de crampones, que cuando los clavas en la nieve se quedan bien quietecitos aunque sea en vertical. Además he encontrado unos Black Diamond que pesan apenas 600 gr. y sirven hasta para usar hasta con zapatillas. Me vendrán bien las lecciones de antaño cuando, en los cursos, me hacían correr con los crampones puestos. Handicap, no pegarse un cramponazo en los gemelos, que no sería la primera vez.

En otro orden de cosas, este fin de semana me he pegado un buen tute de correr por montaña con avituallamiento de cerveza y paella al final. Lo duro no fue lo que hice en sí el sábado, sino  lidiar con las consecuencias musculares de la paliza de dos horas de carrera con arrastres por cuestas del viernes...aaaaayyyy!!!!!....i pebre. El objetivo es empezar a hacer salidas cada vez más largas hasta que éstas lleguen a las 16 horas seguidicas o más. Así que si vais por la Calderona o Javalambre y veis a un tío con pinta zumbao haciendo cosas raras, por favor, llevadme a casa.

Bueno, como esta entrada ha resultado ser un rollo patatero os vuelvo a poner unas foticos grasiosetas para amenizar el asunto en la medida de lo posible...Au cacau!

16.01.2015 00:00

Caminaré solo, a través de una noche que no termina nunca.

Caminaré solo, con la única compañía de una sombra que me alcanza y se desvanece al paso de cada farola.

Caminaré solo, en busca de algo que no conozco, que no entiendo y que nunca alcanzaré, pero que anhelo.

Caminaré solo, hacia un mundo helado donde el tiempo no tiene sentido ni razón de ser.

08.01.2015 00:00

Bueno, pues ya se han acabado las navidades y otra vez estamos al tajo. Esta mañana despiertico desde las 4:00 a.m., sí...sí...habéis oído bien. Todavía he hecho algo de tiempo y he salido a las 4:30 a entrenar. Lo primero que me ha ocurrido ha sido cruzarme con la guardia civil, y para no perder la costumbre han parado a mi lado con cara de estar pensándose si detenerme por ser sospechoso de robo o enfermo mental. Y que conste que no les culpo, que si yo veo a un tío corriendo por la calle a esas horas también pensaría que está huyendo de algo. Menos mal que hoy no he sacado la rueda porque si no estaría escribiendo estas líneas desde el cuartelillo de La Pobla de Vallbona o desde el Frenopático de Bétera, tanto monta monta tanto. 

En lo deportivo cabe destacar que estoy hecho un cisco y que las navidades me han sentado como una patada en salva sea la parte, así que ahora toca apechugar; ritmos bajos, volúmenes altos y en una semana a trabajar fuerza como un animal, que eso del "tiro y arrastre ártico" lo exige, oiga. Para colmo, como estoy medio idiota me he inscrito a un medio ironman dentro de unos meses, como si no tuviera ya bastante follón en la cabeza con esta historia, así que toca otra vez coger la cabra y nadar, por separado, claro está, que si no se nos puede ahogar el trasto.

En fin, seguiremos informando desde mi puto mundo. Por cierto, esta mañana -38ºC en un par de puntos del recorrido de la Yukon Artic...si es que no somos ná!.

22.12.2014 00:00

Pues eso, cual los tres cerditos, decidiendo sobre la casita que llevaré a la Yukon Artic Ultra. Y es que en el listado de material obligatorio se incluye funda de vivac o tienda. En realidad la tienda sólo la usaré en caso de tempestad o temperaturas extremadamente bajas, porque el régimen de sueño va a estar un poco alterado durante la carrera, o sea, que dormiré cuando no pueda caminar más y nada más abrir los ojos seguiré caminando aunque sólo haya pasado una hora.

Con la tienda pasa lo mismo que con otros materiales. Por un lado tenemos cosas bastante confortables (dentro de lo que cabe, por supuesto) como una tienda amplia en la que poder incluso cocinar dentro, pero que tienen un peso mayor, o cosas muy ligeras como una funda de vivac, pero que son tan confortables como dormir dentro de una babosa.

La funda de vivac es muy ligera, por lo general menos de 1 kg., y tiene como ventaja la sencillez de uso, nos metemos dentro y punto. El principal problema que le veo a una funda de vivac es que, por muy transpirable que sea la fibra que la compone, siempre acaba empapada por la cara interior debido a la humedad que desprendemos mientras estamos dentro, y corremos el rieso de que se acabe mojando el saco de plumas, lo que implica que éste pierda gran parte de sus cualidades como aislante térmico y pasemos a formar parte de la tribu de los pies negros por derecho propio, o algo peor.

La tienda puede llegar a ser realmente confortable, en su interior se llegan a alcanzar temperaturas próximas a los 0ºC lo que, cuando fuera estás por debajo de -30ºC, es una temperatura casi tropical. Si encima cocinamos dentro ya es como tener calefacción. El problema de las tiendas es doble, por un lado hay que montarla, y por muy sencillo que sea su montaje cuando uno está muerto de cansancio, sueño, hambre, sed  frío, o todo a la vez, te toca soberanamente el hilo musical de los testículos el tener que hacerlo. Si a esto le sumamos que suelen tener un peso superior a 1,5 kg., que aunque no parezca gran cosa, cuando tienes que arrastrarlo 500 km, es como para pensárselo.

Finalmente, como siempre, tenemos la opción intermedia. Una tienda tan ligera como una funda de vivac (apenas 900 gr.) o una funda de vivac "amplia" como una tienda pequeña en la que cabe justita una persona.

Y así si viene el lobo a soplar...qué narices, como aparezca un lobo me veo durmiendo en la copa un pino.

 

09.12.2014 00:00

Pues eso, que nunca hay que decir "¡Qué más nos puede pasar!", porque entonces el destino nos suele sorprender con alguna que otra putada.

Este fin de semana nos hemos marchado Pau y yo con unos amigos a Javalambre en plan osos cavernarios y a disfrutar un poco del frío. He de decir que hemos disfrutado con creces, ¡cagonlaleshe que rasca!.

Después de dos días maravillosamente congelados nos disponíamos a volver a casa cuando la montaña se dignó a despedirnos con una nevada cada vez más copiosa. Mi amigo Javi había perdido las llaves del coche..sí, sí, así como suena...y sospechaba que tenía unas de emergencia dentro del coche, con lo que sólo teníamos que abrir una ventana en plan oso cavernario, o sea..."¡a pedrá limpia!". Una vez en los coches ¿os creeis que podíamos romper el cristalito?. Arreándole con ruscos del tamaño de un balón de rugby y ni aún así. Pero es que ni siquiera le hacíamos muescas. Para colmo cada vez nevando más. Pau con los pies mojados y congelándose. Intento arrancar mi coche y...tatatacháaaaan!!!!...¡no arranca!, batería muerta. Aquí es cuando sientes la tentación de decir lo de "¿qué más nos pue...?" caaallaaaa...no lo digas que seguro que nos pasa algo más.

Finalmente se le ocurre a Javi volver a nuestra caverna y traer un hacha de esas de leñador que parten troncos grandes, que tiene escondida. Mientras tanto la nevada cada vez más intensa. Pau metido en mi coche dentro de un saco de dormir con los pies congelados. Cuando Javi llega con el hacha contemplamos con horror cómo tampoco se rompe el cristal tras varios impactos. Y cuando ya parecía que no íbamos a poder salir de allí, cojo yo el hacha y con un potente golpe marca "el loco de la rueda" reviento el cristal en mil pedacitos, claro que el hacha se me fue de las manos en el golpe y no sé si le he destrozado a Javi algo de dentro del coche. Arrancamos mi coche con unas pinzas y llegamos a comer paellita a tiempo.

Así que ya sabeis, si creeis que no os puede pasar nada peor de lo que ya os esté pasando, acordaos de esta viñeta

Aquí os dejo una fotico de la epopeya

03.12.2014 00:00

Pues eso, como dice la canción, otra vez en la carretera. Hoy he podido...por fiiiin!!!...entrenar. Ha sido hora y media de carrera suave. Los primeros kilómetros, cada diez minutos, una pequeña parada y caminar para soltar un poco el gemelo, pero pasada una hora de entrenamiento ya podía correr casi con normalidad. Han sido oooonce días de "descanso" desde la caída con desenlace fatal (qué melodramático me estoy poniendo, joer!), pero parece que por fin se ha acabado y puedo volver al tajo.

Una vez finalizado el entrenamiento y para no perder la costumbre, había que montar el cuadro de alguna manera, así que me he dispuesto a disfrutar de mi ssssspa!!! "a la bilbaína" pero sustituyendo la ría por la piscinica de casa. Una delicia, oye. Fría de cojones una vez más. Sin desperdicio la cara de Silvia desde dentro de casa mientras me daba el refrescante chapuzón. No era una cara de sorpresa, era más bien una cara de resignación o de "qué narices será lo siguiente". La próxima vez lo grabo en vídeo. Después, por supuesto, una ducha bien calentita y uno se queda "niquelao".

En fin, parece que por fín podré volver a sacar a pasear a mi redonda amiga que ya la tengo llorando en casa después de este paréntesis.

Os dejo aquí una fotico de una salida de la Yukon...como podéis comprobar la masificación de la prueba resulta altamente alarmante. Menos mal que con tantos kilómetros a recorrer la cosa se estira un poco.

24.11.2014 00:00

El sábado pasado fue uno de esos días en que uno no debería haberse levantado de la cama. Al menos yo.

 Era una de esas mañanas en las que no hace ni frío ni calor, cielo nublado y ni gota de viento. Un día perfecto para hacer 30 km de carrera suave hasta Llíria pasando por la Calderona. Me encontraba en perfecto estado tanto física como anímicamente y mientras corría tenía la sensación de respirar no sólo aire, sino cada segundo, cada imagen...estaba sólo con mi música y el mundo parecía más grande y espléndido que nunca. llevaba unos diez kilómetros de carrera cuando noto un ligero tropiezo y, antes de darme cuenta estoy en el suelo después de haberme dado un buen revolcón. Sentado, sintiéndome totalmente ridículo, con uno de los cascos del MP3 colgando, las manos llenas de tierra y un codo lleno de rasguños me río ante lo estúpido de la caída. Menos mal que no ha sido nada. Cuando intento levantarme y apoyar el pie derecho, un dolor intenso recorre toda la pierna. No hay duda, tengo una rotura de fibras en el gemelo derecho. Inmediatamente me vuelvo a caer al suelo y empiezo a ser consciente de que mi feliz mañana se ha acabado, ni siquiera puedo mantenerme en pie. Acto seguido llamo a Silvia para que venga a recogerme y me abrigo todo lo que puedo. 

Para rematar la faena la carrera de MTB del domingo se va la porra también. 

En fin, sábado y domingo de muletas, hielo y pierna en alto, y ya veremos cuándo podré volver a entrenar con normalidad, o sea, arrastrando una rueda... asustando a la gente... asustando a los gatos... lo normal.

 

21.11.2014 00:00

Llevo varias semanas con un problema creciente en el tobillo izquierdo, que cada vez me iba doliendo más, después de los entrenamientos. Como siempre me he puesto en las manos de mi médico chino José Patricio (Alias "El Chino Cudeiro", sin duda el mejor médico chino del mundo, lo digo por experiencia) y de mi fisio José Flores (sin duda el mejor fisio deportivo del mundo, también lo digo por experiencia). Gracias a sus cuidados y consejos la cosa parece mejorar, especialmente desde hoy. 

El entrenamiento de esta mañana ha transcurrido con total normalidad, los coches parando a ver quién es el jilipuertas de la rueda, yo a mi bola,  los perros ladrando como histéricos a mi paso, yo también a mi bola, la música sonando en los cascos para no oir el escándalo que monta la rueda (un día de estos me van a linchar los vecinos, en especial los de la zona de entrepinos. Desde aquí un cariñoso saludo  para ellos), en fin...lo de todos los días.

Al llegar a casa he hecho lo que me habían recomendado mis "Pepes de la guarda", aplicarme frío al tobillo, pero lo he hecho a mi estilo...TIRÁNDOME A LA PISCINA, sí...sí...a la piscina de casa, así como suena. No estaba fría, no...lo siguiente, tampoco...lo siguiente. En realidad no ha sido exactamente así...primero he metido los tobillos...frío de cojones. Luego me he dicho "podría meter también las rodillas"...más frío de cojones...y finalmente, de perdidos a la piscina, to enterito pa dentro. Tras el grito que, seguramente han oído en tres manzanas a la redonda y el pseudo infarto que me ha dado, dolor de cojones por el frío, pero esta vez literalmente...creo que he matado a mi progenie potencial de los próximos dos años por hipotermia, y que tardaré unos días en encontrarme a mi fiel compañera de aventuras y a sus dos esbirros. Luego me preguntan que cómo voy a hacer para prepararme contra el frío. 

Finalmente, me he quedado tan agustito después de salir y secarme, por supuesto, que creo que lo voy a hacer todos los días. Nota mental: volver a poner las escaleras de la piscina, es más fácil salir de ella, en especial si te está dando una hipotermia.

Por cierto, una imagen mía después del chapuzón

13.11.2014 00:00

En el mundo del atletismo y del deporte de resistencia en general, existe una expresión que define el momento en que nos abandonan las fuerzas, cuando aparece "el tío del mazo". Pues bien, yo veo al tío del mazo toooodas las mañanas. Os lo juro...que sí, que no es coña. Tampoco es fruto ni de mi imaginación, ni de falta de riego sanguíneo al cerebro provocada por el esfuerzo, ni de la tara mental que me lleva a hacer las cosas que hago. Que es un tío de verdad, que me cruzo con él todas las mañanas cuando voy arrastrando la rueda a eso de las 6:50. Es un señor que va paseando por la calle, viva imagen del Algarrobo de Curro Giménez, y que lleva un "peazo garrota" que asusta. Siempre me mira pasar con los ojos muy abiertos y con cara de "...como te acerques más de lo necesario, te vas a enterar de si la garrota es de encina o de avellano, majo". Nos cruzamos sin mayores incidencias, y cada uno sigue su camino.

En fin, como veis, ya tenemos a la "Temerosa Señora los Perros", al "Tío la Garrota" y al "Loco la Rueda" pululando a su libre albedrío en las madrugadas de L´Eliana. Seguramente seguirán apareciendo nuevos y pintorescos personajes míticos de leyenda urbana en nuestro municipio, y es que...hay una de gente rara por ahí de buena mañana...si lo sabré yo. 

P.d. Desde aquí un cariñoso saludo al Tío la Garrota y a la Temerosa Señora los Perros.

07.11.2014 00:00

7:00 de la mañana. Las primeras luces del alba se cruzan con los últimos rayos de una enorme y radiante luna llena que me ha acompañado durante todo el entrenamiento de arrastre. Me paro a mirarla por última vez antes de emprender el último kilómetro hacia casa. En ese momento lo he visto todo muy claro...me he dado cuenta de que el loco no soy yo, sino el resto del mundo. Cualquiera que haya sufrido subiendo una montaña en las peores condiciones para luego bajarla sin más, cualquiera que haya perdido la noción del tiempo, el espacio y de sí mismo en la mitad de la maratón de un ironman, cualquiera que corra detrás de algo que no existe pero que está ahí...tan claro para uno mismo y tan invisible para los demás, entenderá de qué estoy hablando. Muchos me han preguntado "¿por qué?", yo siempre me he preguntado "¿por qué no?". Si tienes que preguntarte por qué hacer algo que no tenga ningún sentido...mejor no lo hagas.

Así que...seguiremos aullando a la luna.

 

"Hay una raza de hombres y mujeres inadaptados, una raza que no puede estar quieta. Rompen los corazones de sus parientes y amigos mientras vagan por el mundo a su libre albedrío. Recorren las llanuras, navegan sin rumbo en los ríos y mares, escalan las cumbres de las montañas. Llevan en su interior el sino de la sangre gitana y nunca aprenden a descansar."  Robert Service

06.11.2014 00:00

Esta mañana he abierto los ojos a las 4:50 y el cuerpo a dicho "dormir", y ha sido dormir, vamos, que me he quedado más sobao que una marmota jartá barbitúricos, y eso que estaba en la cama a las 21:50 (que es mi hora habitual de ir al sobre últimamente). Así que, después de más de ¡9 horas de descanso!, puede decirse que hoy estoy totalmente reseteado, todos mis dolores y cansancio han desaparecido. Y es que hay que hacer caso al propio cuerpo, que nos conoce como si hubiera estado toda la vida con nosotros. Hay una parte vital del entrenamiento que la mayoría de los deportistas populares obvian, es lo que los expertos llaman "el entrenamiento invisible", o sea, el descanso. Entrenar consiste en someter al cuerpo a cargas de esfuerzo que lo superen de manera que se prepare para poder soportarlas a posteriori. Elevando esas cargas gradualmente conseguiremos una mejora del rendimiento porque nuestro cuerpo va a reaccionar reforzándose cada vez más. Y...¿cuándo se produce esa adaptación, reconstrucción, mejora o como narices queramos llamaralo?....cuando estamos descansando. Luego se deduce, que si uno no descansa lo suficiente... o no mejora, o no mejora todo lo que podría, o acaba lesionándose. Esto que parece de primero de Ciencias de Super Atleta Popular, parece no entenderlo la mayoría de los taraos de la actividad física que conozco, y no quiero decir nombres..........eh?Chema...eeeh?....Chema...Chema....Chema. Lo malo es que el cabrito descansa entrenando y luego, no se lesiona, y encima nos da "pal pelo" a los demás (jodío niñiiiio). En fin, pues eso, descansad cuando os lo pida el cuerpo. Y después de este abuelocebolleta´s consejo os pongo unas foticos grasiosetas de bishos para animar un poco esta entrada, que vaya rollazo me he marcado.

 

 

04.11.2014 00:00

Esta mañana toque de corneta a las 5:00 am. Llueve a cántaros. Dudas. Más dudas. Salgo...no salgo. En Canadá tendré que apechugar haga el tiempo que haga, así que me pongo un chubasquero y a darle a la rueda. Los primeros segundos bajo la lluvia siempre son los peores. Luego, una vez empapado hasta los calzoncillos ya poco importa. Ventajas: la rueda desliza mejor...inconvenientes: la rueda se llena de agua y pesa más. Además no puedo esquivar los charcos profundos con la puñetera rueda, así que os podeis imaginar cómo han acabado las zapatillas. Menos mal que al poco de salir me he encontrado con mi amigo Pepe Mayans, que no perdona ni con lluvia, y el recorrido ha sido bastante ameno con la conversación. Han salido un poco más de 12 km. Si miraba hacia atrás, la estela que dejaba la rueda cuando recorría calles llenas de agua me daba la sensación de ir en un barco . En fin, sin incidencias destacables, quitando un señor que ha parado con el coche para preguntarme qué coño hacía. 

 

30.10.2014 00:00

Como ya dije anteriormente, menos mal que ni tengo vergüenza ni la conozco porque si no, me rallaría a raíz de comentarios que he oído últimamente. Ya me ha pasado en un par de ocasiones que, alguien a quien conozco, me dice que conoce a alguien, que le dice que ha visto a un tarao arrastrando una rueda de madrugada. Por suerte, como habréis podido comprobar, a uno le gusta reirse a menudo de sí mismo (creedme que es una terapia genial para reforzar ese sentimiento de "melasudalagambaloquediganlosdemás", clave de la felicidad perpetua) y al final todo acaba en carcajadas compartidas. También entiendo que me lo merezco, que ver a un tarugo arrastrando una rueda entre tinieblas es "pa jartarse de reir", pero es que no se me ocurre una forma menos "llamativa" de preparar esta carrera. Además, por las tardes es imposible salir a esas calles de dios con la rueda porque la intensidad del tráfico rodado lo haría harto peligroso, amén de que si "pa cuatro gatos" que me ven ahora ya soy "el gili la rueda", sólo me falta exhibirme de esta guisa en horario infantil. Esta mañana han sido casi 14 km de arrastres, otras dos cacas de perro y una lata recogidas, sin más novedades destacables.

24.10.2014 00:00

Antes que nada, desde aquí quiero pedir disculpas a la señora que paseaba a dos perros esta mañana por la Avenida Cortes Valencianas y al verme acercarme arrastrando la rueda ha salido corriendo y ha cruzado desesperadamente  la calzada, casi ahogando a los pobres perros, como si hubiera visto a Satanás en persona. De verdad que mi intención no era asustarla.

Y en otro orden de cosas, parece que empiezo a asimilar bien los entrenamientos porque desde hace unos días, cuando me levanto a las 5 de la mañana y bajo las escaleras, no necesito aferrarme a la barandilla cual tullido a muleta para no tener que apoyar las plantas de los pies en los peldaños. Sí lo sé...patético, pero parece que ya hemos superado esa fase y ahora ya puedo reirme, porque hace unos días no me hacía ninguna gracia, os lo aseguro.

La buena noticia del día es que hoy acaba la primera tanda de arrastres de 10 km...la mala es que el lunes empieza la de 12 km...Dios bendito!!! y sólo estoy empezando.

Ayer, mientras arrastraba a mi redonda amiga me crucé en diferentes momentos con varios amigos, y las frases que exclamaron nada más verme tenían en común dos palabras: "puta" y "cabra". A la patrulla de la Guardia Civil también le debió parecer curioso el asunto, porque cuando pasaron a mi lado hicieron ademán de ir a parar. 

En fin, la semana que viene más...y ya  veremos si mejor...o si reviento. Por cierto, una imagen de los perros de la señora después del encuentro.

22.10.2014 00:00

Aaaaay!!!!, me duele tó. Esta semana mis queridos amigos de AGM entrenadores me han metido en la programación la primera tanda de caña peluda  de verdad, con tres días con 10 km de arrastres y dos días doblando carrera y natación de fuerza de piernas, del fin de semana mejor no hablamos. Casi voy arrastrándome el resto del día. Si os soy sincero estaba ansioso por llegar a esta parte, pero ahora, a mitad de la primera semana, me duele hasta el tuétano. Y sí, hay gente que ya me ha dicho que no tengo edad para hacer estas cosas. Y no, no les he hecho ni puto caso, como siempre. Será porque no han visto la media de edad de la gente que participa en la Yukon Artic. Si hasta hace que me sienta un yogurín.

Y como hoy no tengo ninguna ilustración que tenga que ver con lo expuesto, sigo con mi costumbre recién adquirida de colgar imágenes graciosas de osos, especialmente dedicadas a Chema y Luís.

 

20.10.2014 00:00

Vamos a hablar de una parte importante de la anatomía humana de cara a la Yukon Artic Ultra. No...no es esa...esa es incluso más importante, pero en este caso no será la que nos traerá de vuelta a casa. Me refiero a los pies. Imagino que no hace falta explicar la importancia de mantener los pies en perfecto estado si se tiene que recorrer una distancia de 500 km. De hecho, considero la hidratación y los pies, los principales handicaps de esta carrera. El principal dilema al que me enfrento es el siguiente: ¿Es más importante la protección contra el frio o la comodidad? ¿Se puede tener ambas cosas?...decisiones...decisiones...

Partiendo de estas premisas mis pies se enfrentarán a tres grandes problemas:

1. Las rozaduras y ampollas, que de darse pueden llegar a convertirse en heridas abiertas si no las tratamos, he incluso acabar dejándonos fuera de carrera.

2. Las congelaciones, que son la principal causa de abandono en esta carrera (He usado una foto suavecita, eh?, que las hay peores).

3. Que se nos coma un oso, que también es un problema para nuestros pies a no ser que el oso se los deje.

Por todo esto hay que escoger el calzado con suma cautela. Por un lado tenemos las botas de alpinismo invernal de plástico, que son las que mejor protejen contra el frío, pero que no son precisamente cómodas como para pegarse semejante panzada de andar. En el otro extremo tendríamos las zapatillas de trail running, que si bien son el calzado más cómodo para andar por montaña, no proporcionan un aislamiento térmico como para echar cohetes. 

En todo este torbellino de decisiones trascendentales he optado por arriesgarme con el frío y buscar la comodidad con unas zapatillas de trail running convertidas en bota...

...así que iré un poco más cómodo pero me tocará rezarle a los espíritus de la montaña para poder volver a casa con todos los dedos de los pies...y para que no se me coma un oso.

 

13.10.2014 00:00

Desde que empecé a comentar con la tropa el asunto de la Yukon Artic Ultra, el comentario más repetido ha sido el de los posibles y probables encuentros con la fauna autóctona. Es por eso que no podía dejar de abordar este tema, y elijo el día de hoy para empezar con el asunto, ya que últimamente no me ha pasado nada interesante que contar. Hablando en plata, que lo meto de relleno, hale!.

El primer invitado es el archiconocido oso grizzly, también conocido como "ursus arctos horribilis" (no me lo he inventado yo, es el nombre científico der bisho), alias "como te lo encuentres reza to lo que sepas... y más" o "a los pollos como tú me los zampo a pares". El bicho es como para no tomarse a broma un encuentro con él, de hecho recomiendan que, de producirse dicho encuentro, si no mueres del infarto, no corras, ¡hazte el muerto!. Supongo que debe ser porque al animalito no le gusta la carne hasta que no está un poco podrida. Vamos, que se lleva los cadáveres, y los esconde para otra ocasión más propicia. Esperemos que, tras cinco días de actividad y sin posibilidad de ducharse, uno no parezca un poco más podrido de lo habitual.

La mala noticia es que estamos en su dieta, y si no le apetecemos nosotros, seguro que la comida que llevemos sí. La buena es que la criatura se pega un panzada de dormir durante el invierno, pero todo sea que a alguno le de por salir a por un vaso de agua y te pille en el peor momento y en el lugar equivocado. Creo que alguien me ha comentado algo de llevar un cuchillo, por lo que no sé si reir o llorar, porque viendo el tamaño de este peculiar modelo de peluche terminator, me parece que ni con una katana samurai.

 

Ya sabía yo que eso del oso ladronzuelo y simpaticote con sombrero de vendedor a domicilio que nos vendían en las aventuras del Oso Yogui y su amigo Bubu, tenía tongo. Mejor verlos sólo en fotos y no acabar, como dicen mis amigos Chema y Luis (huy!, suena como Telma y Louisse...pero sin estar buenas), dando de comer a los osos y que encima te multen por ello.

 

08.10.2014 00:00

Quiero hablar de la persona más importante de mi vida, se trata de mi mejor amiga, a la que conocí hace hoy 25 años, aunque a mi me parezca que fue ayer. Desde que la vida nos juntó, hemos sido cómplices en casi todo lo que hemos hecho y vivido. Junto a ella he pasado los mejores y los peores momentos de mi vida. Siempre me ha apoyado en todas las locuras y proyectos que he emprendido, por muy rocambolescos o estúpidos que pareciesen, y siempre me ha aceptado tal y como soy (con todo lo que eso implica). Cuando se tuercen las cosas y siento que las fuerzas me abandonan, pensar en ella es lo que hace que las encuentre dentro de mi, y si venimos al mundo con un propósito, sé que el mio es hacerle reir siempre que pueda. Sin ella yo, sencillamente, no sería yo.

...Te quiero, siempre seré tuyo.

03.10.2014 00:00

 

No, no me he alistado en el ejército del Estado Islámico ese ni me he metido en una secta ninja ni nada por el estilo. Es el pasmontañas que usaré en la Yukon Artic Ultra Race para proteger mi delicada jeta del frío. Síiii...ya lo sé, si veis a un tío así por el bosque fijo que le pegáis un tiro, y máxime cuando Canadá es el país con más armas por habitante del mundo. Menos mal que también es el país con menos habitantes por kilómetro cuadrado.

El cab...r...ito de mi amigo Luisín me ha enviado esta otra foto y me ha dicho que cuando tenga el disfraz completo le avise.

No, si amigos con "chispa" no me faltan, no. Aunque la verdad es que esta vez se lo he puesto a huevo.

01.10.2014 00:00

Ayer estaba repasando las tablas de sensación térmica que relacionan la temperatura con la velocidad del viento y, aunque ya lo he sufrido anteriormente en alguna que otra ocasión, se me han puesto los pelos de punta. Aquí dejo la tablita las narices para que os hagais una idea. La carrera suele discurrir entre -20ºc/-35ºc de día y -40ºc/-50ºc de noche. También cabe destacar que andaré una media de 16-18 horas al día (si no más) y que apenas hay 4 h de luz, con lo que la mayor parte del día...es de noche.

 
Como se levante viento...que Eolo nos pille abrigados. Así que ya me estoy agenciando una buena mascarita de neopreno como las que lucen los maromos estos o ya me puedo despedir de mi respingona nariz y de mis preciosas orejitas de hipopótamo.
 
29.09.2014 00:00

Con esta reflexión quería empezar la semana.

Hoy quiero hablar de mi amigo Chema García de la Cuadra (Alias "La Chemilla del diablo" o últimamente "Pifostio"). Para los que no le conozcais, Chema es una especie de vikingo que entrena como un animal. Entrena fuerte hasta los días de descanso. Es un tío que aunque se pegue la hostia más grande que te puedas imaginar con la bici de montaña sigue aunque le duelan hasta las cejas. Gracias a él he hecho mis mejores tiempos en distancia ironman, y fue también él quien me enseñó lo que era hacer bici de montaña de verdad. Además, cuando vamos por ahí con la bici bebe de donde sea y come lo que sea. No le molesta nada y para él siempre va todo bien. Para colmo no se pone enfermo nunca y si lo hace no deja de salir a entrenar por ello. Yo siempre digo que a un holocausto nuclear sobrevivirían las cucarachas y Chema.Una bestia parda, vamos. Pero lo mejor de Chema es que es una magnífica persona, una de esas que das gracias a la vida por haber conocido, y uno de los mejores amigos que se puede tener en el mundo. Pues bueno, Chema ha ganado este fin de semana una travesía a nado de 10 km en Marina D´orrrrrrr en la categoría de matusalenes, quedando además el 20 de la general junto con los pros. Ha pasado a otra división; la de los que recogen premios en el podium y no por quedar el último, precisamente. Enhorabuena Chema!!!. De todo esto, una vez más Chema me deja una reflexión, y es que cuando uno curra como un animal al final obtiene resultados. Así que con este mantra me pongo a entrenar como un Chema para poder llevar a buen puerto mi proyecto.

26.09.2014 00:00

Bueno, gracias a la última entrada en el blog, en la que decía que me iba esa tarde a la pista a hacer "tiro y arrastre" pero sin jamelgo (o sea con burro), me pasó algo gracioso. Sería eso de las 17:30, que era la hora a la que pensaba ir. Estaba tranquilamente tumbado en el sillón decidiendo si iba o si no, y entonces me llega por wasap una foto de la pista de atletismo vacía y un mensaje que decía "tic, tac, tic, tac...". Resulta que mi amigo José Patricio estaba esperando con la cámara cual depredador al acecho, así que ya no hubo excusa para no ir, ni siquiera la lluvia que caía. Así que aquí está el resultado, patético en la foto, ya lo sé, pero qué se le va a hacer. También tiene moral José por estar ahí aguantando bajo la lluvia para hacer las fotos. Y no se iba el tío, y yo esperando que se fuera para poder irme a casa a la mínima oportunidad sin perder la dignidad. Que noooo...al final me quedé un ratico más.

 En otro orden de cosas...¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡me duelen las piernaaaaas!!!!!!!!!. Es que llevo varios días corriendo 15 km de matiná y estoy "pal arrastre". No recordaba lo duro que era empezar a hacer volumen. Será también que cada año le cuesta más al cuerpo acostumbrarse, que ya son unas cuantas primaveras. En fin, a la marcha

24.09.2014 00:00

Bueno, esta mañana, y pese a que la moto me ha dejado tirado a 100m de casa, he podido llegar a la piscina a tiempo para hacer la sesión que tenía programada. Esta tarde, si el tiempo acompaña, pienso ir a la pista de atletismo a correr con arrastres un rato. En la pista la cosa es más graciosa porque, cada vuelta que das ves la misma gente que te mira igual que la primera así con cara como de "pero qué gilipollas está este tío". Para rematar la faena sólo falta que traigan a hacer machaque físico al grupo de tenis de mi hijo. La última vez flipaban los compañeros de Pau y al pasar me fijé que les decía "...es mi padre". Menos mal que este niño está ya acostumbrado a ver a su padre haciendo el canelo. En fin...si a alguien le apetece reirse un rato, ya sabeis donde estaré.

22.09.2014 00:00

Pues eso...lo que son las cosas. Llevo todo el verano arrastrando una tendinitis en el hombro que me había llevado a dejar de nadar prácticamente desde mitad de agosto. El jueves pasado voy a tratarme el hombro con acupuntura de la mano del experto en medicina china José Patricio y, hoy nadando como un sireno. La leshe en vinagre. No sólo eso, ya a finales del año pasado, cuando me rompí el último menisco faltando un mes para irme a esquiar en navidades él me decía que confiara, que me iba seguro. Pues dicho y hecho, unas sesiones de tratamiento para bajar la inflamación y reducir las molestias, y una semana de esquí a tope. Claro está que esto no evitó la intervención quirúrgica, pero pude esquiar sin ningún problema a pesar de que todo el mundo me dijo que era imposible que me recuperara a tiempo.

En otro orden de cosas, voy a empezar a hacer un poco más de caso a mis entrenadores de AGM porque la semana pasada  tenía programadas unas sesiones de entrenamiento de pre temporada y al final me he metido entre pecho y espalda 74 km de carrera, 30 de ellos el sábado y por montaña. Ni que decir tiene que me ha sentado la tontería como un tiro, en especial a la última rodilla operada. En fin, como me dice Germán, no puedo pretender pasar de 0 a 100 en 3 segundos, pero es que a veces pueden más las ganas que el sentido común.

18.09.2014 00:00

Aquí dejo el enlace, a quien pueda interesar, de una película que ha hecho la organización en una de las ediciones de la YAU. Describe bastante bien de qué va todo esto. Es una peli de 1 hora, pero las imágenes son espectaculares.

The Yukon Arctic Ultra from Yukon Arctic Ultra on Vimeo.

 

 

17.09.2014 00:00

Pues eso, ni una vuelta más en la cama a partir de ahora. Esta mañana a las 4:55 ojos como platos de repente. A las 5:10 en la calle con ACDC a totostia en los cascos, buena forma de empezar el día. Total, 16 km de carrera, la mitad en buena compañía con los Mallans, Jorge y Nacho, otros "insomnes asiduos".

El planteamiento va a ser ese. Independientemente de la programación que me hagan en AGM, cada vez que tenga un hueco aprovecharé para correr, andar, arrastrarme o lo que haga falta para incrementar horas de entrenamiento. Por supuesto no pasaré ni un minuto en la cama intentando volverme a dormir.

16.09.2014 00:00

Bueno, ya pasó la Matahombres, 85 km de bici de montaña de "puro disfrute" en la Sierra de Javalambre. Más dura de lo que esperaba pero también respondí mejor de lo que esperaba para lo desentrenado que estoy. Ahora toca empezar en serio con la preparación de base para la YAU. En el próximo año tendré que reducir mi participación en competiciones, no por ganas o por problemas de calendario, sino por tema económico...hay que ahorrar. Así que tendré que escoger muy detenidamente dónde me meto y sobre todo, cuánto me cuesta.

La preparación de base ha de ser perfecta para afrontar la YAU con mínimas garantías (si es que eso es posible). Cuando afrontas una prueba para la que no te has ido preparando progresivamente durante años, debes transformarte. Como dice mi entrenador Germán Pardo (AGM Training), "...no es que es que tengas que convertirte en ultra fondista, es que tienes que convertirte en ultra-ultra-ultra-ultra-ultra-ultra.....fondista. Así que dentro de poco me tenéis haciendo a pata lo que antes hacía en bici.

Si echas un cálculo rápido de lo que toca hacer en la YAU, sale una media de unos 65 km al día. Eso implica que si camino a una media de 4 km/h (ya firmaba yo), he de caminar unas 16 horas y pico cada día. A ésto hay que añadirle el tiempo de montar tenderete cuando paras (1 hora entre pitos y flautas), derretir nieve para beber, imprescindible rehidratarse muy bien para minimizar las congelaciones (2 horas), hacer la comida (1 hora) y, muy importante, dormir, para lo que en teoría me quedan 4 horas. Y así durante 8 o 9 días...pa mear y no echar gota.

05.09.2014 00:00

Sobra decir que el material que utilice en la carrera va a ser diferente al habitual. La organización exige, entre otros condicionantes, un saco homologado por normativa para soportar -36º C o por debajo, que irá acompañado de una funda de vivac para dormir, como dicen los franceses "a la belle etoile", o sea en la p...ta calle o al raso. Gracias a dios esta parte la tengo cubierta de mis tiempos de alpinista. También es fundamental la ropa, y en especial calcetines y botas. Para elegir estas últimas habrá que encontrar un equilibrio entre comodidad y protección contra el frío, que son dos cualidades que no suelen darse juntas. Fundamental será también el botiquín, ya que cualquier ayuda que necesite podría llegar tarde, así que tendrá que servir tanto para un remiendo como para un descosío. Pieza imprescindible, autoinyectables de eparina para prevenir las congelaciones. A todo esto habrá que sumar el material técnico, linternas de corto y largo alcance (la mayor parte de la carrera se hace a oscuras), raquetas de nieve, crampones, palos de esquí, brújula, gafas de ventisca, gafas de glaciar, gps,...y lo dejo aquí porque me estoy mareando. La parte que me pone más cardíaco es la del papeo, porque esto sí que puede llegar a ser un problema si te equivocas. Si la dieta diaria de un alpinista suele rondar las 4.000 calorías, en esta carrera, que la media de actividad diaria será de unas 18 horas y a semejante temperatura, creo que las cuentas no salen por ningún lado. A esto hay que añadirle la necesidad de derretir nieve para poder beber en abundancia y así minimizar el riesgo de congelación, entre otras cosas. A cualquiera que haya derretido nieve para beber y comer alguna vez esto le sonará a problema de log gordos, ya que no sólo son las horas que hay que dedicarle, sino la cantidad de combustible que habrá que cargar, así que llevaré una pequeña sierra para cortar ramas y cerillas para todo tiempo, material obligado también por la organización de la prueba.

En fin, todo un ajedrez en el que no me gustaría sacrificar ninguna pieza antes de tiempo, así que tendré el próximo invierno para ir probando cosas e ingeniar otras que me hagan las cosas más fáciles.

28.08.2014 00:00

Esta mañana, amparado por las últimas tinieblas, primer entrenamiento de "tiro y arrastre" (como dice mi amiga La Roxi). He salido a las 6:00 de la mañana arrastrando la rueda y ya el primer coche con el que me he cruzado ha reducido la marcha para ver qué cojones hacía "el tarao ese de la rueda". Menos mal que ni tengo vergüenza ni la conozco. Los primeros kilómetros...qué narices ha sido duro de cojones de principio a fin, especialmente la subida de la calle Tarragona en Entrepinos. El entrenamiento ha transcurrido sin incidentes quitando las dos cacas de perro que he recogido con la rueda. También he llegado a la conclusión de que a los perros de las casas no les gusto demasiado con la rueda (supongo que sin ella tampoco es que sea fruto de su devoción), y que a los gatos les provoco terror y salen corriendo como alma que lleva el diablo cuando me acerco. Mañana más y mejor

14.08.2014 11:36

Hará cosa de unos cinco años, cuando estaba preparando el primer Ironman. Estaba ojeando una revista deportiva en la que se publicaba el artículo del primer español que había acabado la Yukon Artic Ultra Race. Se lo enseñé a Silvia como una curiosidad ya que me pareció interesante. Unos días después me vino la carrera a la cabeza y le hice un comentario a Silvia. En ese momento me dijo: "Ya lo estás haciendo otra vez, primero me enseñas una revista o artículo, luego vas dejando caer insinuaciones y finalmente me plantearás que vas a hacer la carrera o que ya te has inscrito". La verdad es que hasta ese momento no había pensado en hacerla, pero esta reflexión me dio que pensar y creo que fue el detonante. Durante los siguientes cinco años no he dejado de pensar en esta locura que se ha convertido casi en una obsesión, llegando incluso a pasar noches enteras sin poder dormir planificando la logística.

 
Ahora, gracias a la comprensión de Silvia, que me acepta tal y como soy (un cabeza de chorlito integral), mi sueño podría convertirse en realidad y voy a embarcarme en esta aventura.
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